Miércoles, 1 de abril de 2020
Las Arribes al día

Sanidad rural: cuestión de supervivencia

Vecino y alcalde del municipio arribeño de Pereña de la Ribera, y médico rural en la zona básica de salud de Vitigudino, realiza su actividad profesional en 7 núcleos de población 

Soy Luis Rodríguez Herrero, vecino y alcalde del municipio arribeño de Pereña de la Ribera y médico rural, en la zona básica de salud de Vitigudino. Mi actividad profesional la realizo en 7 núcleos de población, quizá debería decir en 7 Residencias de Mayores, el más pequeño con diez vecinos y el más grande con algo más de cuarenta. El cupo total de pacientes que atiendo en invierno está en torno a los 200 de los que más de la mitad están muy, pero que muy por encima de los 70 años y mensualmente vengo a hacer entre 500 y 600 km para dar respuesta a las consultas programadas en cada uno de los pueblos. Salvo en uno de los consultorios al que ocasionalmente llega cobertura de telefonía móvil en el resto el teléfono móvil es una pieza decorativa encima de la mesa.

No descubro nada si digo que desde hace unos meses los pacientes a los que atiendo viven con especial inquietud y zozobra lo que pueda pasar con “el médico” en cada uno de sus pueblos y que la pregunta de cuando voy a dejar de ir es cada día más recurrente.

Que algo tenemos que hacer con la Sanidad Rural no es cuestionable por nadie ni nadie debe cuestionarlo, entre otras cosas porque si no hacemos nada va a seguir deteriorándose mucho más de lo que ya está. Y he dicho tenemos porque resulta imprescindible que este problema sea abordado desde la política, si, pero con la participación de los vecinos que sufren su deterioro, de los Ayuntamientos que cada día encienden la luz, ponen la calefacción y abren los consultorios locales y de los profesionales sanitarios que diariamente se ocupan de la salud de los vecinos. Es posible que alguien más tenga que estar, pero vecinos, Ayuntamientos y sanitarios algo tienen que decir en todo esto.

Hace escasas semanas se ha presentado un documento que con el nombre de Nuevo Modelo de Asistencia Sanitaria en el Medio Rural pretende abordar la problemática y el deterioro creciente de la asistencia sanitaria en los pueblos. No dudo de la buena intencionalidad del documento, pero con la verdad por delante debo decir que me genera enorme preocupación algunas de las propuestas que en el mismo se hacen ya que de las mismas se desprende, cuando menos, un profundo desconocimiento del medio rural y suponen, de no aclararse suficientemente, un peligro o una amenaza para nuestros pueblos. Es desde esta preocupación desde la que quiero expresar lo que a continuación digo y lo voy a hacer como médico, como vecino y como alcalde y con la exclusiva intención de contribuir en algo a la solución del problema.

Como médico, y aunque ya veo cercana la jubilación, o precisamente por ello, creo que antes de poner en marcha ningún nuevo modelo es urgente una reforma tanto de los actuales mapas sanitarios como de la organización de los recursos humanos disponibles y hacerlo zona de salud por zona de salud ya que recetas igualitarias no son válidas para lo que es desigual. Es verdad que hay pocos profesionales, pero no es menos cierto que la organización de los mismos y de sus horarios son manifiestamente mejorables.

Como vecino del medio rural creo que estoy en el derecho de exigir viviendo en Pereña la misma sanidad y las mismas condiciones para acceder a la misma que otro ciudadano que resida en la Gran Vía de Salamanca. Ya sé y asumo el hecho de que vivir en un pueblo tiene limitaciones en muchas facetas de la vida cotidiana, limitaciones que no tiene el vivir en una ciudad, pero nunca puede haber diferencias en el acceso a servicios públicos esenciales, y la sanidad lo es.

Y por último como alcalde. Cualquier propuesta que pase por la supresión de la presencia ordinaria del médico en los consultorios rurales, con la frecuencia que la Ley en vigor determina, y se disfrace como se disfrace va a llevar al abandono sanitario de los pueblos, o al menos a esta percepción entre los habitantes del medio rural y la consecuencia no va a ser otra que un mayor vaciamiento de nuestros pueblos. Con los CRA escolares se fueron las familias con niños de los pueblos, con los CRA sanitarios se irán los únicos que van quedando en los pueblos: los mayores. Para el medio rural que yo conozco el abordaje y la solución que se dé a la Sanidad Rural es mucho más que un problema sanitario, es un problema de supervivencia del propio medio rural y que puede, de hacerse mal, terminar con la desaparición del mismo. Ojalá nuestros gobernantes lo tengan en cuenta, salvo que el fin último sea precisamente ese:  la desaparición de los pueblos.

*Alcalde de Pereña de la Ribera y médico rural