Jueves, 9 de abril de 2020
Las Arribes al día

La asociación conservacionista Peña Gaviota propone un sencillo plan para reducir los ataques de buitres al ganado

Sugiere dejar los cadáveres de animales en el campo de acuerdo a la normativa para que las aves necrófagas recuperen sus hábitos naturales antes de la aparición de las ‘vacas locas’

Ataque de buitres a una oveja viva

La asociación conservacionista Peña Gaviota, con sede en la localidad de Villavieja de Yeltes, sugiere la adecuación de las explotaciones ganaderas para que puedan dejar los cadáveres de animales en el campo al objeto de que sean comidos por los buitres y así reducir el número de ataques al ganado.

En 2019 al menos se denunciaron públicamente en medios de comunicación 18 ataques de buitres al ganado en distintos puntos de la provincia, siendo la comarca de Vitigudino la más afectada, como cabe esperar por su proximidad al Parque Natural Arribes del Duero, donde existe una colonia de estas aves de las más importantes de Europa.

Prácticamente la totalidad de los ganaderos mantienen contratado un seguro cuya póliza incluye la recogida de cadáveres de animales de su explotación, lo que condiciona que opten por habilitar sus explotaciones -un gasto más- para que puedan dejar los animales muertos y estos sean consumidos por aves carroñeras y otros animales.

Desde 2013, la Junta de Castilla y León permite dejar en las explotaciones cadáveres de animales de menos de 48 meses de edad, lo que no exime a los ganaderos de la obligación de estar en posesión del seguro de recogida de cadáveres. Asimismo, para poder dejar los cadáveres de animales de menos de 48 meses en sus explotaciones deberán cumplir una serie de obligaciones, además de presentar la correspondiente solicitud y esperar la autorización una vez adaptadas sus instalaciones, lo que no es fácil.

Estos requisitos previos consisten en el mantenimiento de un libro de registro de los animales muertos; un lugar adecuado para depositar los cadáveres en zonas concretas, con el fin de evitar riesgos para la salud pública y animal y del medio ambiente; y adecuar los aportes al uso que las especies necrófagas hagan de ellos y a las cantidades máximas autorizadas, así como de retirar los restos no consumidos si de la presencia de ellos se derivara un posible riesgo sanitario o medioambiental.

A pesar de estas obligaciones, desde la asociación Peña Gaviota consideran que la recompensa por actuar de este modo, recuperar la alimentación natural de aves necrófagas como hasta la aparición de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (vacas locas) hace dos décadas, sería mucho mayor al beneficiarse el medio ambiente en su conjunto como también las explotaciones  ganaderas, que verían cómo poco a poco este tipo de aves recuperaría sus hábitos naturales  y cesarían los ataques al ganado, como también se verían reducidos los ataques producidos por otros animales, lobos, zorros, meloncillos…     

Plan para reducir los ataques de buitres al ganado (1675 Kb)