Expectativas viciadas en el fútbol

El fútbol genera expectativas que, en ocasiones, son exageradas

            Es curioso lo que ocurre en el fútbol, no han hecho más que cambiar al entrenador en un equipo, y los periodistas, los aficionados, los directivos, se atreven a decir que el equipo ya mejoró, técnica, táctica y físicamente. Tan atrevidos son que en un período de menos de tres días dicen que aquello ha cambiado, y se ponen a hacer “comparaciones odiosas”. Es como si fuéramos al médico, le decimos lo que nos duele, nos receta una medicina, la tomamos, y a la media hora ya notamos la mejoría. Es un absurdo que, probablemente, pueda estar explicado en la “teoría de las expectativas” de Víctor Vroom, profesor de la escuela de dirección de Yale. Para ello, debemos traducir lo que significa “expectativa” como la relación entre el esfuerzo y el desempeño, es decir, mide la confianza del individuo depositada en conseguir o no los resultados esperados.

         El día 19 de enero jugaban el Barcelona y el Granada con un ambiente eufórico, incluso algún periódico se atrevió a asegurar que los barcelonistas comenzaban una “Nueva Era”. Una campaña gratuita de publicidad que, comenzado el partido, todo el periodismo venía a decir los puntos de mejora (Yo alucinaba porque todo lo seguía viendo igual que antes). Porque, además, en ese afán comparativo se tendía a disminuir las capacidades del anterior entrenador Valverde y regalarle todas las virtudes a Quique Setién. La realidad era más cruda e incluso me atreví a plasmarla en un “tuiter”: “Me temo que los barcelonistas tendrán que recurrir a la “Vieja Era”, o sea, los goles de Messi”. Y, no tengo vocación de profeta, pero la estadística está a mi favor porque, al final, Messi apareció y marcó el gol de la victoria. Esa es la cruda realidad.

         Incluso, aprovechando estos cambios, es necesario apuntar algo que siempre he pensado y lo quiero decir con palabras de otros, como es el caso del libro “Míreme a los ojitos”, de Carlos Lago Peñas. En su “capítulo 7. Ten cuidado. Los entrenadores nuevos suelen provocar lesiones”: “El fútbol es un deporte con un riesgo de lesión importante. Hay constantes aceleraciones, cambios de dirección, movimientos imprevistos a máxima velocidad, complejas coordinaciones, choques, … Un dato. Se ha estimado que el coste que tiene que se lesione un jugador durante un mes en un equipo que participa en la Liga de Campeones es de 500.000 euros. No es una broma. Estar lesionado vale mucho dinero. Los clubes no se lo pueden permitir… ¿cuántos entrenadores han sido despedidos en Primera y Segunda División en la temporada 2018-2019?... Han sido 12 en la máxima categoría y 18 en la división de plata. Es mucho… El cambio de entrenado incrementa el número de lesiones musculares en los equipos… El riesgo de sufrir una lesión muscular se multiplica por 2,3 en las dos semanas siguientes a la llegada del nuevo técnico, y por 1,9 un mes después… La intensidad de los entrenamientos se incrementa notablemente. Hay que impresionar al nuevo entrenador. Hay que ponerse las pilas. El puesto está en juego… Un nuevo técnico suele traer novedades en la preparación… Cambian los ejercicios, los ciclos de trabajo muscular, los horarios, la exigencia… en definitiva estímulos muy distintos a los que estaban acostumbrados los jugadores… La enfermería puede llenarse. Y eso vale mucho dinero”.