Jueves, 9 de abril de 2020

Nos vaciamos

Los últimos datos publicados por el INE muestran que la provincia de Salamanca perdió 852 habitantes en el primer semestre del año pasado, apenas superada en pérdida por Zamora (-1.110) y León (-2.081) dentro de la comunidad autónoma, sumando entre las tres provincias leonesas más del 80% de la pérdida total de la autonomía en el periodo.

Ciertamente, estos datos, que se vienen repitiendo año tras año, no suponen una novedad, ya que Salamanca ha perdido cerca de 40.000 habitantes desde su inserción en la actual comunidad autónoma, siendo la tercera provincia que más habitantes perdió de la misma, precisamente tras Zamora y León, como sucedió en el avance de los datos del 1 de enero al 1 de julio de 2019, y como sucedió en los datos que desprende el último padrón anual publicado por el INE.

Y si los datos son malos a nivel provincial y regional, otro tanto se puede decir de los comarcales, habiendo perdido el partido judicial de Vitigudino 317 habitantes en el último año, es decir, un desplome del 2% en apenas un año. Por localidades, las más pobladas fueron las que perdieron más habitantes, retrocediendo en 39 habitantes en un año Vitigudino, 29 Lumbrales, 21 Villavieja o 15 Aldeadávila, en un invierno demográfico que, si ampliamos la mirada a la última década, afecta a todos los municipios de la zona.

Precisamente, con los datos de los últimos diez años en la mano, es más que perceptible la caída de habitantes de la zona, pasando de los 19.061 habitantes de 2009, a los 15.614 de 2019, una caída de casi 3.500 habitantes para una zona ya de por sí poco poblada en apenas una década.

Nuevamente, por localidades se aprecia una mayor caída en números absolutos en los núcleos más poblados, caso de Vitigudino, con casi 400 habitantes menos en la última década, Lumbrales (-359), Villavieja (-175), Aldeadávila (-171), o Villarino (-165), caída que en proporción registra sus peores datos en Cerralbo o La Peña, que vieron caer un 35% su número de habitantes en los últimos diez años (pasando de 223 a 146 en el caso cerralbino, y de 141 a 92 en el caso peñato).

Datos que, si son graves de por sí, lo son más aún si cogemos todo el periodo autonómico, en el que la población del Abadengo y La Ribera cayó un 45%, la del Campo de Vitigudino un 34%, y la de la Ramajería un 54%. Dato, el ramajero, apenas superado en gravedad en dicho periodo por la comarca zamorana de Tierra de Alba (-59%), o por el tercio occidental del Bierzo, en el que los municipios vieron caer más de un 60% su población, superando algunos incluso un 70% de pérdida poblacional en dicho periodo.

Y es que, si la comarcas de la Raya salmantina-zamorana con Portugal sumaban 85.000 habitantes en 1981, cuatro décadas más tarde se sitúan en 44.000, con una densidad de población que pasado en dicho periodo de 10’4 habitantes por kilómetro cuadrado, a apenas 5’4, pudiendo considerarse casi un desierto demográfico esta zona, que está aquejada para más inri de un alto nivel de envejecimiento y una escasez de jóvenes que dificulta sobremanera el relevo generacional.

En definitiva, nuestra comarca se vacía, a más velocidad si cabe que nuestra provincia, que también está sufriendo un importante retroceso demográfico, y desgraciadamente, se siguen echando en falta proyectos encima de la mesa por parte de las instituciones de cara a revertir esta situación, que se acerca cada vez más a un punto de imposible retorno. SOS Arribes.