Miércoles, 1 de abril de 2020

El macoterano Juan Francisco Sánchez Hernández debuta como escritor con ‘La noche se llama Helena’

Se trata de una historia de amor, protagonizada por un profesor, teñida de inmensa ternura y con un final inesperado

Juan Francisco Sánchez Hernández, junto a varios ejemplares de su novela ‘La noche se llama Helena’

Juan Francisco Sánchez Hernández, un macoterano que ejerce la docencia en Madrid, ha dado el salto al mundo literario con una novela, ‘La noche se llama Helena’. Amante de la literatura y la mitología clásicas, en la novela se sirve de éstas y su experiencia vital para expresar los sentimientos del protagonista.

Nacido en Macotera (Salamanca) en 1965, se licenció en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca en 1989 y posteriormente en Madrid, en la UNED, en Filología Hispánica e Historia, y hace dos años finalizó el Grado de Historia del Arte también en la UNED. 

“Me dedico a la docencia, labor apasionante, que llevo realizando ya más de veinticinco años. Actualmente imparto clase en el colegio Gamo Diana de Madrid”, explica a SALAMANCA AL DÍA, muy ilusionado con este reto, cómo nos ha contado en esta entrevista.

¿Qué es lo que te inspira a escribir?

     Me inspira la realidad y el mundo en el que vivo, porque creo en el poder transformador de la literatura y de la educación para hacer un mundo mejor. Me interesa tratar las grandes preocupaciones humanas: el amor, la muerte, el destino, la búsqueda de la felicidad, las relaciones personales, etc. Es fundamental tener memoria, no olvidar nunca de dónde venimos, porque si liquidamos la memoria, a la diosa Mnemosine, desaparecerá el deseo del ser humano de interrogar el pasado para comprender el presente e imaginar un futuro mejor. Tendremos una humanidad desmemoriada que perderá por entero el sentido de la propia identidad y la propia historia. Para esto es necesario reescribir la historia y a través de la literatura recuperamos nuestra memoria.

 Cuéntanos de qué trata La Noche se llama Helena.

     La novela La Noche se llama Helena narra la historia de Gonzalo Castillo, un profesor que trabaja en Madrid, que tiene la Noche como eterna compañera, estado de ánimo que le recuerda con frecuencia a Helena, su mujer. Gonzalo tiene una vida heterodoxa y compleja donde su relación con los demás se confunde con la ficción de otra novela Historia de una vida. Helena, su musa, y otros personajes configuran ese espacio entre el amor y el deseo que lo atormentarán a lo largo de su vida. Cobijando su agonía en la bebida, se concilia a través de la memoria con lo que antes era su vida. Su familia, sus recuerdos y su presente son los espacios donde se despliega el argumento que, en realidad, cuenta una historia de amor, teñida de inmensa ternura, con un final inesperado.

     Me sirvo de la mitología clásica para expresar los deseos y sentimientos del protagonista. La Noche, el sueño y la muerte para expresar la angustia vital de Gonzalo,

 y el sol y la luz para recordar los momentos de dicha con su amada. Además, aparecen otros personajes mitológicos que tienen relación con la historia narrada.

¿Por qué has tardado tanto en publicar la novela si ya estaba escrita en 1998?

  La novela la escribí de enero a junio de 1998. La presenté ese año al Premio Planeta de novela y fue admitida a concurso. Después la presenté al año siguiente al Premio Primavera de novela de Espasa Calpe. Me planteé publicarla con Edición Personal, sello inicial de la actual Ópera Prima, donde conocí a Antonio Pastor Bustamante, su editor. Seguí pensando en la posibilidad de publicarla a lo largo de los años, pero no tomé la decisión. El año pasado ha visto la luz y estoy muy contento con la publicación de La Noche se llama Helena, porque está gustando bastante a los lectores. Se publicó en mayo de 2019 y ya está a la venta la 3ª Edición. Una novela se hace gracias a los lectores, ya que enriquecen la obra con su crítica. Yo estoy muy satisfecho por el constante apoyo que recibo de ellos. Además, mantengo contacto con mis lectores a través de redes sociales o personalmente.

¿Quién es tu escritor/a preferido/a?

     Es muy difícil elegir un solo escritor, pero si tuviera que elegir me quedaría con Gabriel García Márquez y su obra Cien años de soledad. También me gustan muchísimo Unamuno, Delibes, Muñoz Molina, Zafón, Borges, Camus, Cervantes, Dickens, Flaubert, Kafka, Shakespeare, Homero, Poe, Lorca, Miguel Hernández, Neruda, etc.

    En cuanto a escritoras me gustan Safo de Lesbos, Jane Austen, Rosalía de Castro, Virginia Woolf, Isabel Allende, Patricia Highsmith, Carmen Laforet, Gloria Fuertes, Emilia Pardo Bazán, Julia Navarro, Almudena Grandes, Dolores Redondo, entre otras.

¿Por qué decidiste titular la novela La Noche se llama Helena?

     Se titula así porque el título recoge la esencia de lo que el protagonista siente por Helena. La Noche, su eterna compañera, es la oscuridad en la que vive Gonzalo Castillo y Helena, su mujer, es la antorcha que le da luz e ilumina su vida. Para los momentos de felicidad y alegría del protagonista me sirvo del sol y la luz, pero su eterna compañera es la Noche, es decir, Helena.

 Así esa igualdad expresada por la Noche y Helena es el hilo conductor de la otra novela dentro de la novela Historia de una vida. Con ésta última recupera su pasado para soportar y sobrellevar su presente.

¿La novela se ha inspirado en Historia de una vida?

     Historia de una vida es una parte fundamental de la novela y es el hilo que une el pasado de Gonzalo con su presente. La memoria recuperada por el protagonista le sirve para soportar su presente y su angustia vital. Al volver a su infancia, recordar su propia vida, cómo conoce a Helena y su posterior relación, todo eso le sirve a Gonzalo para salir adelante ante las dificultades de la vida.

¿Hacia qué publico va dirigida la novela?

    Es una novela para adultos, pero que se puede leer a partir de los dieciséis años. Trata temas universales como el amor, el destino, la preocupación por la muerte, el paso del tiempo, la recuperación de la memoria de un pasado perdido, las relaciones de pareja y familiares, el contraste entre el mundo rural y el urbano, la búsqueda de la felicidad, la soledad, etc.

     Además, al estar aderezada de personajes y mitos clásicos, que se entretejen en la historia de los personajes, considero que hace más atractiva su lectura. También me sirvo del refranero popular, canciones, poemas de Garcilaso o Unamuno, cuadros de Botticelli o Poussin y la Biblia como fuentes. Os animo a su lectura. Creo que os va a gustar.

¿Tu novela deja entrever una moraleja?

     Más que una moraleja la novela muestra la actitud vital del protagonista ante las dificultades que le ha deparado y está deparando la vida. Y ante esos problemas Gonzalo Castillo intenta superar estos obstáculos recuperando su pasado como consuelo de su presente. Muestra también el desconsuelo del hombre moderno o de cualquier época ante lo inevitable del paso del tiempo y de la muerte y la preocupación por el destino.

¿Qué dirías que fue lo más difícil de escribir de la novela?

     Quizá encajar la mitología clásica dentro de una historia contemporánea. Y también el uso del tiempo que se plantea a lo largo de la novela. El personaje se mueve en el presente y desde el presente escribe Historia de una vida para recuperar su pasado, pasado que le va a permitir sobrellevar su presente y las dificultades de la vida.

¿Cómo definirías tu novela?

     Considero que es una novela escrita con y desde el corazón. Narro una historia con la intención de hacer disfrutar al lector. Si además ese posible lector extrae algo bueno y bello de su lectura me daré por satisfecho, pues siempre un escritor lo que pretende es que su obra se lea, se comente, se critique, se disfrute.

     A los hombres y mujeres actuales les gusta la novela, la belleza de los mitos y las metáforas poéticas. La Noche se llama Helena es un homenaje a Homero y a toda la literatura clásica, griega y latina. Todo está en los clásicos. Lo demás es evolución de los tiempos y la historia. Los grandes temas y preocupaciones del ser humanos están en los clásicos y además escritos en un lenguaje sublime y culto. Os animo a que os acerquéis a los clásicos y descubriréis el secreto de lo bello inútil.

    También está dedicada a todos los profesores y profesoras que nos batimos el cobre día a día para hacer de España un país mejor. Falta nos hace.

    Es una novela en la que se plantean las grandes cuestiones vitales y que intenta entretener al lector. También intento con la novela educar en valores para que nuestros jóvenes hagan de este mundo un mundo mejor. Como decía Kant, que se atrevan a saber por sí mismos y alcancen la mayoría de edad, es decir, sean capaces de tomar las riendas de su vida. Y que, al menos, puedan soñar que la felicidad es posible. Un buen libro es siempre el mejor amigo. Espero que se haya conseguido al menos en parte.

¿Qué consejo le darías a aquellas personas que sueñan con ser escritores?

El consejo que puedo dar es que, si les gusta escribir, los animo a que lo hagan. La palabra permite comunicarnos y con ella expresamos sentimientos, deseos, sueños, etc. Y todos los tenemos y vemos la realidad y el mundo de manera distinta. De ahí que la riqueza de la literatura actual sea mayor al haber más voces que escuchar y más historias que contar. Recomiendo también la lectura de los clásicos grecolatinos y de los grandes autores de la historia de la literatura universal. Es conveniente leer y leer diversidad de autores y géneros. A mí me encanta la novela y el relato, y especialmente la poesía. Debemos leer mucha más poesía. Recomiendo leer a Homero, Ovidio, Horacio, Catulo, Garcilaso, Quevedo, Góngora, Bécquer, Lorca, Miguel Hernández, Neruda, entre otros muchos.

    También que se animen a publicar y a perder el miedo al lector. El lector es crítico, pero muy agradecido si la obra es buena.

¿Cuáles son tus futuros proyectos?

     Lo siguiente que publique será un poemario. Ya tenía poesías escritas hace años y este año retomé la poesía. He realizado un curso de poesía en Fuentetaja de Madrid con Antonio Bueno y he aprendido muchísimo con él. Sus comentarios a los poemas creados por mí me han ayudado bastante para mejorar mi manera de entender la poesía. He disfrutado enormemente creando poesía, especialmente sonetos, haikus y tankas. He descubierto nuevas formas de hacer poesía y nuevos autores desconocidos para mí. También en Fuentetaja he realizado otro curso de relato con Eva Monzón. Ella me ha ayudado mucho con sus comentarios y sugerencias para mejorar los relatos creados por mí. A ambos les estoy muy agradecido.

     A corto plazo publicaré un poemario. La siguiente novela que publique tratará el tema del hambre en el período posterior a la Guerra Civil, período de extrema dificultad y carencias para la población española. Otro tema que me atrae mucho es el holocausto nazi y me gustaría tratarlo en un futuro, sobre todo para denunciar al mundo este episodio que cambió la historia y para que no se repita jamás.

¿Dónde se puede comprar tu novela?

    Se puede comprar en varias librerías de Madrid, Valladolid, Salamanca, Córdoba, Cádiz, Huelva, Ávila, Zamora y Ciudad Real. También está a la venta en Medina del Campo (Valladolid), Plasencia (Cáceres), Béjar, Guijuelo, Alba de Tormes, Peñaranda de Bracamonte y Macotera, localidades de Salamanca, en Miguelturra (Ciudad Real), Jerez de la Frontera, Chiclana de la Frontera y Vejer de la Frontera en Cádiz, en Lepe, La Antilla e Islantilla en Huelva. Voy a seguir el proceso de difusión por la zona centro peninsular y el resto de España.

     En Madrid está a la venta en la librería Áurea, especializada en clásicos, en La Librería en calle Mayor 80, en la librería El Buscón y en la librería Pérgamo. En Villaverde Bajo está a la venta en La Quimera de Villaverde, en la Librería papelería AM y en Informa2.

Ya está a la venta en Amazon. También se puede adquirir en la web de la Casa del Libro o en la web de la editorial Ópera Prima.

¿Cuál es tu opinión respecto a que mucha gente prefiera leer libros electrónicos a leerlos en papel?

     El libro electrónico es fruto de la evolución de los tiempos y es otra forma de lectura que hace llegar la literatura y el conocimiento a más personas. A mi en particular me gusta más el libro en papel. Lo considero un objeto de culto, que tocas, que hueles, que señalas, que sientes, etc. El libro para mi lo es todo. Todo lo que soy se lo debo a la educación de mis padres, a mis queridos maestros y profesores y a los libros. Todo está en los libros. El placer de leer una novela, un relato o una poesía es muy necesario, es de vital importancia para sentir a través de las palabras unos sentimientos que te lleguen al alma, poder viajar a otros mundos, reales o ficticios, conocer otras culturas y costumbres, en definitiva, ampliar tu mundo, tu cultura y tu libertad. Lo más importante es leer todo tipo de géneros y autores, da igual el formato. Espero que el libro en papel no desaparezca nunca.

Te has dedicado durante más de dos décadas a la docencia, ¿qué es lo que más has aprendido de tus alumnos?

     Teognis, poeta griego del siglo VI a. C., dijo: “La naturaleza y la educación poseen cierta similitud, pues la educación transforma al hombre y, al transformarlo, produce su naturaleza”.

Estando totalmente de acuerdo con Teognis, considero que la educación tiene la capacidad de hacernos mejores y más libres, por ello transformó mi manera de ser y de pensar. Y esto también se lo debo a mis alumnos, ya que, gracias a su diversidad de intereses y motivaciones, nosotros los docentes tenemos la suerte de aprender permanentemente de ellos. Gracias a ellos creo que soy más tolerante, tengo más respeto a la diferencia, se produce una retroalimentación profesor-alumno muy enriquecedora, me han hecho más solidario y más paciente, en definitiva, soy mejor persona gracias a mis alumnos y a todo lo que me han aportado después de tantos años de docente, tanto en mi etapa de interino en la educación pública, como en la Divina Pastora y las Madres Mercedarias de San Fernando de Madrid, y estos últimos veintidós años en el colegio Gamo Diana de Madrid. Muchas gracias a todos mis alumnos de todos estos años.

¿Qué opinas sobre las Humanidades y su situación en el actual sistema educativo?

     Las Humanidades son fundamentales en la formación de la persona, con ellas se adquieren los valores imprescindibles para ser persona y ciudadano de bien, tener sentido crítico y una visión global de la realidad y el mundo en que vivimos. El latín, el griego y la cultura clásica están perdiendo horas año tras año en el sistema educativo y, si seguimos así, desaparecerán para siempre. Esto sería terrible para la cultura, nuestra cultura, y una pérdida irreparable para la humanidad. Es necesario saber filosofía, historia, arte y literatura, como lo es también saber matemáticas, física y química, inglés, biología, economía, etc. El verdadero humanista debería saber de todo, pero el actual sistema educativo tiende a la excesiva especialización. Y, a veces, tendemos a estudiar lo que tiene más salida laboral, no lo que nos gusta. Y eso es un grave error. Yo a mis alumnos siempre les aconsejo que estudien lo que les gusta, no lo que sus padres quieren. Lo que está en juego es el futuro de los hijos, no el de los padres.

    Las últimas leyes educativas también nos han hecho mucho daño, ya que ha habido muchos cambios de leyes en poco tiempo. Ahora con las transferencias en educación a las Comunidades Autónomas tenemos múltiples sistemas educativos y considero que se deberían unificar los contenidos para que se estudie lo mismo en cualquier lugar de España, aunque se trate y se respete la idiosincrasia de cada Comunidad Autónoma y sus lenguas. Se denostó la memoria como uno de los males del sistema educativo anterior, pero la memoria es muy necesaria y útil para todo tipo de saberes.

¿Por qué es necesaria la filosofía para entender el mundo en que vivimos?

     Considero que la filosofía, el amor a la sabiduría, es muy necesaria para entender qué somos, de dónde venimos y adónde vamos. Se plantea las principales cuestiones sobre el ser humano y su pensamiento a lo largo de la historia, la existencia de Dios, la búsqueda de verdades eternas, la búsqueda de valores universales, la razón y la fe, la libertad y sus límites, el conocimiento humano, etc. Es fundamental entender el paso del mito al logos en la Grecia clásica, y conocer el pensamiento de Platón y Aristóteles, entre otros, saber la importancia de San Agustín y Santo Tomás en la filosofía cristiana, el racionalismo de Descartes, el empirismo de Hume, el pensamiento de Voltaire, Rousseau, Montesquieu y Kant, el idealismo de Hegel, el materialismo histórico de Marx, el vitalismo de Nietzsche, el raciovitalismo de Ortega y Gasset, conocer el pensamiento de Foucault, Habermas, Hannah Arendt, María Zambrano, Savater, etc. 

    Cada época histórica está marcada por el pensamiento y las relaciones de poder, y esto influye sobremanera en el arte y la literatura de cada época o período histórico. Además, como seres humanos debemos seguir haciéndonos preguntas a los nuevos retos que se nos plantean: eutanasia, inteligencia artificial, medio ambiente, nuevas tecnologías, etc.  Y replantearnos las cuestiones universales de siempre y reescribir el pensamiento, por eso es muy necesaria la memoria histórica y conocer el pasado para entender mejor nuestro presente y afrontar con garantías el incierto futuro. Y esto depende de todos y cada uno de nosotros, no sólo de los filósofos, sino de cada ciudadano libre y de bien.

Sinopsis:

Gonzalo Castillo es un profesor que trabaja en Madrid, tiene una vida heterodoxa y compleja donde su relación con los demás se confunde con la ficción de otra novela que aparece en el texto, Historia de una vida. El protagonista tiene la Noche como eterna compañera, estado de ánimo que le recuerda con frecuencia a su mujer.

Helena, su musa, y otros personajes configuran ese espacio entre el amor y el deseo que lo atormentarán a lo largo de su vida. Cobijando su agonía en la bebida, se concilia a través de la memoria con lo que antes era su vida. Su familia, sus recuerdos y su presente son los espacios donde se despliega el argumento que, en realidad, nos cuenta una historia de amor, teñida de inmensa ternura, con un final inesperado.

El autor

Juan Francisco Sánchez Hernández (Macotera, Salamanca 1965) es licenciado en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca, Filología Hispánica e Historia por la UNED y Graduado en Historia del Arte también por la UNED.

Se dedica a la docencia, labor que lleva realizando desde hace más de dos décadas. Actualmente imparte clases en un colegio concertado de Madrid.

La Noche se llama Helena es su primera novela. Amante de la literatura y la mitología clásicas, en la novela se sirve de estas y su experiencia vital para expresar los sentimientos del protagonista.