Lunes, 20 de enero de 2020

Dura lucha de la Sierra de Francia contra la constante amenaza de la España Vaciada

Varias localidades de la comarca han puesto en marcha campañas de sensibilización para fomentar el empadronamiento y el asentamiento de población

En algunas localidades el colectivo de mayores es el que dinamiza la vida local, como la Asociación de Mayores de Linares de Riofrío. Foto: Kiko Robles

La despoblación es con diferencia la mayor de las preocupaciones de las localidades de la España rural. Salamanca es la segunda provincia del país con mayor número de localidades, por lo que el mapa salmantino está plagado de pueblos menguantes en población, pero que se resisten a desaparecer.

En la Sierra de Francia no son ajenos a los problemas que supone la España Vaciada, y protestan por la falta de recursos y servicios, culpando en muchos casos a las administraciones que no terminan de encontrar la solución a una situación que empeora desde hace décadas. Por ello, muchas localidades están despertando para pasar a la reivindicación activa de un futuro mejor que el simple descenso de empadronados.

En busca de empadronados

En los últimos meses, varias localidades están promoviendo campañas de empadronamiento en redes sociales. Todos ellos esgrimen el básico argumento de que a mayor número de habitantes, más recursos se reciben por parte de las administraciones y ,por lo tanto, se pueden ofrecer más servicios. No deja de ser una situación paradójica, puesto que muchos vecinos terminan marchándose ante la falta de recursos, lo que provoca a su vez mayor escasez de los mismos.

Una de estas localidades es Linares de Riofrío, que ha publicado en sus redes sociales diversos anuncios invitando al empadronamiento. La mayor parte de localidades alberga habitantes que no están empadronados, por lo que los ayuntamientos quieren invitarlos a realizar el trámite, para conseguir mejores servicios y obtener mayor recaudación de tasas.

Es el caso también de Cepeda o La Alberca, que han publicado mensajes indicando las ventajas que supone el aumento de población, o al menos invertir la tendencia a la baja que es acuciante en algunas localidades.

La población a la baja

La mayor parte de las poblaciones de la comarca pierden habitantes. Según datos del INE, el descenso de empadronados es la constante en casi todas las poblaciones. La mayor localidad de la Sierra de Francia es La Alberca, que posee en torno a 1.100 habitantes. Son 20 menos que en 2018 y 40 menos que en 2017. Aún siendo de las localidades que más oferta de servicios y recursos ofrece, ha perdido en torno a 150 habitantes en los últimos 10 años, lo que supone una décima parte de su población.

La tendencia es similar en Sotoserrano, que posee cerca de 600 habitantes. La población va perdiendo en torno a una decena de de vecinos cada año. Teniendo 671 en 2009 y 573 en 2019, un centenar menos a lo largo de la década.

También un centenar de personas son las que ha perdido Miranda del Castañar en los últimos diez años, pasando de 522 vecinos a los 402 de este año. Cuanto más pequeña es la población, más acuciante se hace el problema, existiendo numerosas localidades que se acercan a la temida barrera de los cien habitantes o menos. Cepeda se suma a las localidades que cuentan con unos cien habitantes menos a lo largo de la última década y San Miguel de Valero ha perdido casi medio centenar en el mismo periodo.

Las causas son claras: el ritmo de defunciones es muy superior al de nacimientos, pese a las ayudas que muchos municipios ofrecen a las familias, como los conocidos “cheques bebé”. Además, se suman aquellos jóvenes que se marchan para estudiar o trabajar ante la falta de oportunidades en la propia comarca.

Pese a todo, hay poblaciones que están comenzando a invertir la tendencia, como es el caso de San Esteban de la Sierra, ofreciendo empleo, servicios para niños y mayores y apostando por la dinamización turística y gastronómica ha conseguido perder menos de una veintena de habitantes en esta década, lo que es claramente la excepción a la regla.

El problema del empleo

Sin duda, una de las mejores maneras de fijar población es la creación de puestos de trabajo. La Sierra de Francia vive tradicionalmente de la elaboración de productos, en muchos casos a nivel puramente artesanal, de la agricultura, la ganadería y naturalmente el turismo. Entidades como el Grupo de Acción Local Adriss llevan años ofreciendo cursos y talleres enfocados al fomento del empleo, formando profesionales para la hostelería, el turismo y la gastronomía, que están íntimamente relacionados. A estas propuestas se suman también las de algunas asociaciones y ,sobre todo, ayuntamientos, que buscan ofrecer oportunidades a sus vecinos.

En defensa de la educación

Una buena oferta educativa es clave para evitar la marcha de jóvenes. En los últimos meses, La Alberca ha protagonizado una fuerte campaña de reivindicación por la situación del IESO Las Batuecas, el centro de Enseñanza Secundaria de la localidad. Los vecinos y el Consistorio reclaman la implantación de estudios de Bachillerato, para evitar la marcha de jóvenes una vez que finalizan la etapa de la ESO. Se han mantenido conversaciones con el área de Educación de la Junta, pero ven complicado y poco probable la conversión.

El AMPA del centro promovió a partir de octubre una recogida de firmas para protestar por la decisión. Desde la entidad señalan que “la ampliación de la oferta formativa del IESO Las Batueca constituye una necesidad improrrogable para el conjunto de la Sierra de Francia, ya que con ello se contribuye a mejorar la formación personal y profesional del estudiantado, se potencia la fijación de población de la comarca y se garantiza el igual acceso de los habitantes de las zonas rurales a los servicios públicos”