Miércoles, 26 de febrero de 2020

Se armó el Belén

Salamanca tiene una larga y bien fundada tradición de Belenes

Es una expresión popular que se refiere a las situaciones en que se ha organizado algún lío notable entre personas o grupos que se han visto implicados en alguna gresca especial. Desde luego que esta situación o la aplicación del dicho “se armó el belén” habría ocasión de aplicarla en tantos líos políticos y sociales en los que estamos implicados. Se armó el belén con ocasión de las recientes votaciones generales, en que el resultado ha sido una gravísima complicación por la multitud de partidos intervinientes y las querellas en las que se encuentran metidos, no permitiendo una solución aceptable para formar cuanto antes el esperado y necesario gobierno.

Pero hoy no quiero insistir en este aspecto de la complicación de situaciones políticas y sociales, y de algún modo también económicas y laborales. Ahora quiero referirme a la hermosa tradición de preparar muestras de expresión religiosa y familiar, que tanto arraigo ha tenido en España y que, después de algún tipo de crisis relativa a la vivencia de la fe, que se ha visto de algún modo rebajada, ahora parece volver a afirmarse en muchos hogares e instituciones.

El Papa Francisco ha elaborado y publicado este año una hermosa carta exhortando a recuperar la tradición del Belén. Recuerda que fue una tradición creada por San Francisco de Asís, que lo puso en funcionamiento por primera vez en el pueblito italiano de Greccio en la Nochebuena del año 1223, reproduciendo la tradición cristiana oral y escrita que había circulado hasta entonces y que continuaría igualmente después, pero que él encontró el modo de representarla plásticamente.

En poco tiempo esta tradición se comenzó a popularizar. A partir del siglo XV se empezó a generalizar la costumbre del Belén, y en 1465 se fundó la primera empresa fabricante de figuras del Belén. Más tarde llegó a Madrid y en 1471 se creó el primer taller belenista en Alcorcón.

El Belén de Navidad, también conocido como Pesebre, Nacimiento o Portal, es una de las tradiciones navideñas con más arraigo en España, paralela a la tradición de los villancicos.

El Belén representa a Jesús, María y José en torno a un pesebre y, por tanto, en un establo o cueva de guardar animales. La tradición añade la presencia de un buey y una mula en el conjunto de figuras navideñas. También se suele añadir a las figuras del Belén el grupo de los tres Reyes Magos, y muchas veces algunos pastores o personajes que se acercan a adorar al Niño recién nacido y a ofrecerle los dones de su producción: leche, requesón, queso, mantequilla, chocolate…

Salamanca tiene una larga y bien fundada tradición de Belenes. Los más mayores recordamos las hermosísimas construcciones de la diputación, el ayuntamiento, la cámara de comercio, y tantos de las parroquias e iglesias particulares y de religiosos. Incluso muchos en negocios particulares. Recientemente se ha visto disminuido el número de Belenes, sobre todo en las instituciones oficiales, como diputación y ayuntamiento.

En algunas ocasiones se colocaban nacimientos en nuestra maravillosa Plaza Mayor, pero en los últimos años se había ido olvidando esta tradición. Sin embargo, este año se ha encontrado el modo de hacer presente la tradición del nacimiento por medio de luces y sonido, que se reproduce en la noche a las horas en punto. Es un avance de empleo de medios modernos para representar una tradición antigua.

Y sigue habiendo en Salamanca una tradición y asociación de belenistas. Y también se realiza cada año en la provincia un concurso de Belenes en el que participan un buen número de pueblos, que en algunos casos presentan modelos de belenes que son verdaderamente extraordinarios. Basta que haya una persona con creatividad y deseo de mantener estas valiosas costumbres. La tradición sigue.