Domingo, 5 de julio de 2020
Las Arribes al día

El amigo Ricar

El cazador burgalés se proclamó vencedor en la final del campeonato de España celebrado el pasado 8 de diciembre en Osuna

Ricar con el trofeo de Campeón de España de Caza Menor con Perro / FEDECAZA

Alguno le ha llamado, no sin razón, el gigante de Villegas, otros le llaman Campeón de España cuando de la caza menor con perro se trata, pero yo quiero que para mí siga siendo mi amigo Ricar, porque hay personas  que por muchos campeonatos de España que logren  nunca sus gestas llegarán a ser equiparables a la calidad humana que atesoran. Tal es el caso.

El pasado 7 de diciembre  en Osuna (Sevilla), localidad además por la que tengo una especial predilección, Ricardo Ramos Rilova, el gigante de Villegas, se proclamó Campeón de España de Caza Menor con Perro, lo que con total seguridad le colmó de felicidad a él y a la legión de ‘tiffosis’ que siempre le acompañan, como si de Valentino Rossi  se tratara; y a miles de amigos –entre los que me encuentro– y que Ricardo tiene repartidos  por España.

Aunque es importante para un joven que compite en algo llegar a ser campeón de España, en este caso de caza, y para sus amigos ser eso, amigos del campeón, yo prefiero ser amigo de la persona, del simple cazador, de Ricar.

Fue una mañana  de diciembre de 2012 cuando apareció en Castronuevo de Esqueva en compañía de Blanca y Gerar, dos de sus fieles ‘tiffosis’, con los que yo había quedado previamente para ver un concurso de razas británicas jóvenes que juzgaba en el vallisoletano valle de Esqueva. Él les acompañaba gustoso por el mero hecho de haber perros de muestra  en el campo, aunque no hubiese armas ni disparos. Hablando de perros y de caza, aquél día durante el almuerzo que compartimos, se fraguó el inicio de una excelente amistad.

Después ha habido muchas jornadas compartidas en diversos puntos de nuestra geografía, pasando por su coto burgalés de Fuenteodra, donde me invitó a cazar junto a mi hijo y nos abrió las puertas de su casa para compartir mesa y mantel con otros amigos cazadores y perreros. También en sus visitas a Vitigudino para cazar en el Cuartón de Traguntía, o cuando coincidimos en León para ver otra prueba que yo juzgué y salimos al atardecer por el Barrio Húmedo.

Me gusta el Ricar que me llama cuando viene a Salamanca y quedamos para pasear por el ágora salmantina, y me gusta el Ricar que se reía de mí el día que en su coto me pasó un bando de perdices rozando el punto de mira de mi escopeta y no acerté a ‘descolgar’ ninguna. “¿Pero cómo eres tan malo? Si me entran así a mí caigo tres”, me dijo entre risas. Yo traté de salir de tal bochorno diciéndole que ya hacía bastante con invitarme como para además dejarle sin perdices el coto. No me creyó, lógicamente, y siguió riéndose.

Me gusta el Ricar que me trae queso de Sasamón y morcilla de Burgos y se lleva, a cambio, embutidos de Vitigudino, obleas de Cipérez, farinato o un cachorro de mi afijo, como ocurrió la última vez que hice una camada. También me gusta, no voy a negarlo, el que compite escopeta en mano, aunque creo que no se divierte, y lo lamento, porque se responsabiliza en exceso y los nervios le impiden disfrutar y divertirse. Ya madurará.

Es verdad que de no haber ganado el Campeonato de España no le hubiese dedicado ahora estas líneas, por eso no debo olvidarme de esos ‘tiffosis’ a los que hice mención antes, los que van con él siempre y sufren sus disgustos cuando no gana o se alegran con él cuando pasa lo contrario, que es casi siempre, Blanca, Gerar, Isra, Asier, Aitor, Patricia y Ana Rosa, entre otros, y que ahora se me escapan. Ellos también son campeones o al menos mis campeones.

Que siga ganando muchos años más, que marque una época en el mundo de la caza competitiva porque ganas, piernas, puntería y corazón le sobran, y si no fuera posible, porque nunca es fácil, que nos quiten lo ‘bailao’, pero sobre todo que siga siendo mi amigo, que siga siendo, eternamente, mi amigo Ricar.

Texto: Antonio Vicente, Juez internacional canino  
Fotos: Antonio Vicente y Federación de Caza de Castilla y León 
  • Ricardo Ramos con su setter en el podio / FEDECAZA