Martes, 22 de septiembre de 2020

Contamos la navidad-novedad, una antología de relatos e ilustraciones para celebrar estas fiestas

Es una iniciativa coordinada por el escritor José Ignacio García que fomenta la lectura y que cuenta este año con la presencia del televisivo Jero Hernández de Castro
José Ignacio García / Cadena Ser

Presentar este año “Contamos la Navidad” en la biblioteca salmantina le hace particular ilusión a José Ignacio García, escritor, colaborador de numerosos medios periodísticos, crítico literario en el suplemento “Artes y Letras” de ABC, premio Miguel Delibes de Narrativa en el año 2009 y mención Rosa Chacel recientemente. Y le ilusiona porque el proyecto “Contamos la Navidad” es sobradamente conocido en su Valladolid y en León, y pese a haber contado en ediciones anteriores con artistas salmantinos, nunca se había presentado en Salamanca.

Charo Alonso: ¿Qué es “Contamos la Navidad”? ¿Cómo surgió todo?

José Ignacio García: Todo surgió en el 2009. Entonces me dedicaba a una actividad mercantil y varios clientes querían un regalo navideño para su clientela más duradero y atractivo que los típicos reclamos (llaveros, monederos, bolígrafos o mecheros) que eran recurrentes y efímeros. Eso sí, fue una idea que nació en primavera, en una de esas noches de insomnio a las que somos tan proclives los escritores.

Ch.A.: Pues yo duermo como una bendita…

J.I.G.: Aquella noche soñé en hacer un libro de relatos navideños con unos cuantos amigos, pero inmediatamente fue tal el respaldo, que la iniciativa fue creciendo, surgió la idea de añadir ilustraciones para hacer más atractivo el libro y cuando quisimos darnos cuenta habíamos conseguido 18.000 ejemplares patrocinados y la participación de un premio Cervantes, Jiménez Lozano, varios premios Castilla y León de las Letras y otros grandes escritores de la Comunidad.

Ch.A.: ¿Siempre han participado en la antología autores e ilustradores de Castilla y León?

J.I.G.: No, en absoluto. Eso ocurrió durante las primeras ediciones. Después abolimos fronteras. Y siempre procuramos darles espacio tanto a los autores consagrados como a los que la gente conoce un poco menos o casi nada, pero rezuman talento y merecen una oportunidad editorial. Desde el principio se trató de crear una iniciativa altruista, en la que los artistas colaboran de forma generosa y gratuita para fomentar el hábito de la lectura. El libro no se vende y no se editan más ejemplares que los que patrocinan los mecenas que nos respaldan.

Ch.A.: ¡Se ha convertido en todo un fenómeno!

J.I.G.: Las dos o tres primeras ediciones se trató de una experiencia de promoción publicitaria, pero a partir de ahí se convirtió en un proyecto cultural cada vez más importante y reconocido a nivel nacional. De tal forma que en once ediciones consecutivas hemos superado los 111.000 ejemplares publicados y hemos contado con la colaboración de más de 360 escritores, ilustradores y fotógrafos que han publicado más de 200 cuentos que usan la Navidad como argumento o como referente. Y es curioso que tratándose de unas fechas tan concretas, ninguno de los cuentos se parezca a otro ni en temática ni en argumentos.

Ch.A.: Cuesta un poco entender ese sistema de mecenazgo y que el libro no se pueda vender, solo encargar.

J.I.G: Ese es otro de los encantos y peculiaridades del Proyecto. Es una forma de promover la lectura utilizando esa oportunidad del regalo que te cuesta tan poco como un café en un bar de tu barrio. Al principio sólo teníamos promotores empresariales, pequeños negocios o algún ayuntamiento, con los años se han mantenido muchos de esos promotores, que nos han empujado a seguir adelante incluso en momentos que estábamos a punto de tirar la toalla. Sin embargo, edición tras edición, se ha difundido tanto el proyecto que ahora también hay muchos particulares que reservan cantidades más pequeñas de libros para regalar a sus familiares en las celebraciones navideñas, como felicitación o para amigos invisibles.

Ch.A.: Una iniciativa con premio…

J.I.G.: Sí, fruto de nuestra actividad, en 2015 recibimos el premio “La Armonía de las Letras” a la difusión cultural. Se personalizó en mí, pero yo soy el promotor y el coordinador del trabajo de mucha gente, del escritor David Acebes Sampedro, en las últimas recopilaciones, de la imprenta Punto y Seguido, que es el otro pulmón que alienta desde León este Proyecto, y de todos los escritores e ilustradores que han entregado su trabajo altruistamente a lo largo de los años.

Ch.A.: Eres muy conocido por tus iniciativas en Valladolid, pero en Salamanca desconocíamos este proyecto.

J.I.G.: Hemos contado con grandes autores salmantinos como García Jambrina, Alencart, José Luis Puerto, Manu Espada y otros, pero es verdad que la presentación en Salamanca nos hace particular ilusión este año, y más con la participación de Jero Hernández de Castro, que se ha volcado con el proyecto de una forma muy generosa, y con la de Carmen Borrego en la ilustración y la tuya como escritora aunque digas que duermes como una bendita.

Ch.A.: ¿Cómo supisteis de la faceta de Jero como autor de relatos?

J.I.G.: Él lo mencionó en uno de los programas en los que participa. A partir de ahí la magia de la Navidad hizo de las suyas. Jero y David Acebes se conocían y por ese motivo tiene una aportación muy especial en la edición de este año que se llama Feliz Navidad-Feliz Novedad, porque reúne 23 cuentos ilustrados, muchos de ellos de autores emergentes de gran categoría y proyección, y que cuenta con un prólogo del catedrático Pedro Ojeda Escudero, responsable del programa “Valladolid Letraherido”.

Ch.A.: ¿Habéis tenido novedades a la hora de preparar la antología de este año?

J.I.G.: Siempre es una novedad, pero este año, en el que hemos alcanzado una tirada de 8.000 ejemplares, que se dice pronto, hemos logrado uno de los objetivos que siempre hemos tenido claros, aunque nunca lo habíamos conseguido, equilibrar la participación femenina y la masculina. Y bien sabes que también hemos tenido una novedad, por primera vez se cayó por motivos de trabajo el nombre de un ilustrador y recibimos encantados la sugerencia de incluir a la fotógrafa y diseñadora salmantina Carmen Borrego, que está siendo otra bendición para nuestro Proyecto.

Ch.A.: Yo ya sabes que no puedo pedir mejor compañía. No te quejarás de los salmantinos…

J.I.G.: Claro que no, de los que participaron en su día y ahora de vosotros y de otro ilustrador joven, como es Noe Brown Biraben. Nos hace mucha ilusión por lo tanto presentarlo aquí, y no te negaré que desde Salamanca nos habéis insuflado una ilusión apasionante. Eso nos da más fuerzas, si cabe, para afrontar un periplo que empezamos en León; y tras nuestra estancia entre vosotros, seguimos por Portillo, Valladolid, Medina del Campo y concluimos de la mejor manera el 3 de enero, clausurando este undécimo volumen en la Villa del Libro de Urueña. En Valladolid estaremos en la Casa de Zorrilla, y homenajearemos a Mar Sancho y a Santiago Redondeo Vega, los dos autores a los que está dedicado el libro y que son pilares fundamentales del Proyecto desde su fundación.

Ch.A.: ¿Esta aventura responde a esa tradición dickensiana de cuentos de navidad? ¿Qué tiene la navidad?

J.I.G.: Honestamente, no sé si seguimos la estela de Dickens, aunque él y su Scrooge han aparecido varias veces a lo largo de los años. Lo que sí creo es que la navidad congrega matices de expectación, de ilusión, de nostalgia, de cariño, de magia, de reencuentro y, por qué no decirlo, de decepción, de desesperanza, de tristeza y de soledad. Y todos esos son aditamentos básicos de la literatura.

Ch.A.: ¿Crees que esta puede ser una buena iniciativa para defender esa España interior, esa provincia, esa tierra vaciada?

J.I.G.: Creo que esta es una buena iniciativa para que lean personas que no suelen hacerlo, en el campo o en la ciudad. Estoy seguro de que leer hace a las personas mejores, más inteligentes y más libres, y sin duda eso debería servir para revivir esa España rural en peligro de extinción y de caer en el olvido, que han retratado mucho de los relatos publicados en este Proyecto a lo largo de estos once años. Sin embargo, pese a creer en la magia de la navidad y en el poder terapéutico de la literatura, esos problemas tan graves, por desgracia, no tienen una solución de cuento.

Ch.A.: José Ignacio ¿Eres de Papá Noel o de Reyes Magos?

J.I.G.: He confesado muchas veces que soy un romántico empedernido, y en eso soy muy clásico. Sigo poniendo las zapatillas, unos chupitos de anís, unos trozos de turrón a los Reyes debajo del árbol, y unas hojas de lechuga y un cuenco con agua para sus camellos.

Ch.A.: ¿Y qué les vas a pedir?

J.I.G.: Pues con tanto ajetreo literario, créeme que todavía no he tenido tiempo de escribir mi carta, pero los pediré sobre todo salud por doquier, que siga disfrutando del amor que me regala una mujer extraordinaria, la publicación de un nuevo libro de relatos antes de primavera, y que impere un poco el sentido común, la concordia y el espíritu de reconciliación en una sociedad española que va por muy mal camino.

A José Ignacio García le van a traer los Reyes Magos muchos libros, más libros todavía, y todos con esa magia que se renueva cada año a medida que se acercan sus navidades de cuento. Cuentos para contar la navidad en la Biblioteca de las Conchas, cuentos para regalar a un precio que es un regalo, cuentos para compartir, cuentos para disfrutar y cuentos que llenarán de historias y colores la tarde del miércoles 18 a las ocho con otro clásico: el de contar la navidad.