Sábado, 28 de noviembre de 2020

¡Cómo te atreves!

Arturo Pérez-Reverte, miembro desde 2003 del la Real Academia de la Lengua dice que: La fe desnuda no se sostiene. La gente necesita símbolos con los que abrigarse, porque fuera hace mucho frío.”  Y es que los seres humanos somos animales simbólicos, expresión que popularizo el filósofo de origen polaco Ernst Cassirer para definir esa capacidad que poseemos y que utilizamos para construir nuestra vida en sociedad. Símbolos son las banderas y escudos, símbolos son Gandhi, Martin Luther King, los Beatles, Nelson Mandela o Che Guevara. Son símbolos Marilyn Monroe y Greta Garbo, incluso los aros olímpicos, o la “M” de McDonald; nuestro mundo es simbólico.

En estos últimos días, durante la celebración en Madrid de la Conferencia de Naciones Unidas para el Cambio Climático (COP25) que se considera la última oportunidad para poner en marcha medidas que permitan alcanzar los objetivos más urgentes del Acuerdo de París para la lucha contra el cambio climático, pues como digo en estos últimos días, hemos visto a la joven activista sueca Greta Thunberg, esa que un viernes de agosto de 2018 se sentó sola en el suelo frente al Parlamento sueco con un cartel que decía Viernes para el futuro (Fridays for Future) ser reconocida a nivel mundial como símbolo de una movilización social sin precedentes.

Ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, y dirigiéndose a todos los líderes mundiales, Greta dijo el año pasado: Os estaremos vigilando. Y añadió: Estamos en el principio de una extinción masiva y de todo lo que hablan es de promesas y cuentos de hadas, del eterno crecimiento económico ¡Cómo os atrevéis! Más tarde, frente a los representantes de las más poderosas economías mundiales - Foro Económico Mundial - reunidos en  enero en Davos (Suiza) afirmo: "No quiero que tengan esperanza, quiero que entren en pánico". Ante los miembros del Congreso de Estados Unidos lanzó una demanda desafiante: "Quiero que escuchen a los científicos. Y quiero que se unan detrás de la ciencia. Y luego quiero que actúen" Y cuando acudió al Parlamento británico les reprochó: No hemos salido a las calles para que os hagáis selfies con nosotros y nos digáis cuánto admiráis lo que estamos haciendo. Los jóvenes estamos haciendo esto para que vosotros los adultos despertéis. Los jóvenes estamos haciendo esto para que pongáis vuestras diferencias a un lado y comencéis a actuar como lo haríais en una crisis”.

Por supuesto, como sucede siempre con los símbolos, hay opiniones a favor y en contra. Dicen que Greta Thunberg, no es más que una niña rica, que es marioneta de grupos de presión interesados y empresas energéticas. Hay quien le reporcha que otras muchas personas también se enfrentan al cambio climático y no son reconocidas tanto como ella, pero seguro que Greta está a su lado porque lo importante es sumar, nunca para restar. Incluso su síndrome de Asperger[1] ha sido cuestionado para tacharla de perturbada, a lo que ella respondió en su cuenta de Twitter: Tengo Asperger y eso significa que a veces soy un poco diferente de la norma. Y, en ciertas circunstancias, ser diferente es un superpoder. Yo digo que necesitamos personas diferentes para hacer cosas diferentes. 

Pero superando por mucho todas estas opiniones desfavorables, están las del mezquino[2] Federico Jiménez Losantos por despreciables y rastreras. En su programa de la cadena esRadio vociferaba: Es una niña que no ha terminado el bachillerato. Qué está loca, está mal de la cabeza, es evidente no hay más que verla que está zumbada. Es la niña de la cueva ecológica […] su hermana pequeña está igual de zumbada. Su conducta es sencillamente esperpéntica, y además de muy mal gusto y pésima educación, sobre todo tratándose de una menor afectada por un síndrome.

Te diré (el usted sería inmerecido) que tú nunca hablaras ante la Asamblea de la Naciones Unidas, tampoco en el Foro Económico Mundial, ni ante el Congreso de los Estados Unidos o el Parlamento británico ¡qué más quisieras!. Nunca serás nombrado “persona del año” ni ocuparas las portada del Time, y por supuesto nunca serás capaz de movilizar a tantos millones de personas en todo el mundo.  

Tus inicios, militando en la izquierda antifranquista durante los últimos años de dictadura (Organización Comunista de España, Bandera Roja, de ideología maoísta, y en el Partit Socialista Unificat de Catalunya, de ideología comunista) se han transformado en fundamentalismo de buitre y vividor a costa de la crítica rastrera. Ya has sido denunciado, juzgado y condenado, por manifestaciones sobre políticos, periodistas (profesión a la que deshonras) y organizaciones, por lo que tu credibilidad es nula.

Eres sencillamente indecente, afortunadamente para todos nunca serás un símbolo de nada. Y yo, como Greta, te quiero gritar: ¡Cómo te atreves!

[1] Trastorno leve del espectro autista que afecta la interacción social recíproca, la comunicación verbal y no verbal y provoca una resistencia para aceptar el cambio.

[2] Según la RAE: falto de generosidad y nobleza de espíritu. Pequeño y diminuto