Martes, 28 de enero de 2020

Cartas de los lectores

Cerro de San Vicente: una intervención nada respetuosa con el patrimonio histórico y natural de la ciudad

El Ayuntamiento ha informado del proyecto de acondicionamiento de la zona este del Cerro de San Vicente, una intervención a nuestro entender muy desafortunada que dañará el perfil y el aspecto del teso, que por su relieve abrupto, explica la ubicación del primer asentamiento de la ciudad hace 2700 años. Por lo tanto, los restos arqueológicos, de gran valor, quedarán descontextualizados y perderán una parte importante de su interés al trazar nuevos caminos que hagan accesible un lugar que se caracteriza por ser inaccesible en casi todo su perímetro.

La ladera este, la que da a la Vaguada de la Palma, podría mejorarse con una sencilla intervención paisajística con el inconveniente, para el gobierno municipal, de que ésta sería demasiado barata y eso es seguramente lo que no quiere el gobierno municipal, al contrario, se va a gastar nada menos que 1,9 millones de euros. Esta asociación, Comité Antinuclear y Ecologista de Salamanca, propone una recuperación paisajística que nos recuerde la imagen que existía en los años 70 del siglo pasado: el aspecto del cerro era el de un lugar escarpado, aislado, de difícil acceso, pero que a la vez tenía el uso de pequeñas huertas en terrazas, cuidadas con esmero, un pequeño paraíso dentro de la ciudad. Si bien la recuperación total de las huertas sería hoy difícil, el tratamiento paisajístico debería ser ese y no el que va a construir el Ayuntamiento con paseos como los que vemos en los dibujos publicados.

Como ejemplo fallido también tenemos la intervención en la ladera oeste, en el paseo de San Vicente, donde se acondicionó la vertiente con unos jardines, paseos, cantidad de bancos e iluminación que han resultado ser un fracaso. Un espacio inútil, que no aporta nada, ¡con lo fácil y barato que hubiera sido poner un simple jardín de matorral, herbáceas y arbustos!

Insistimos en que es un completo disparate gastar 1,9 millones de euros, en un espacio tan pequeño y con las limitaciones que tiene por su interés arqueológico. ¿A cómo saldrá el metro cuadrado?  Pero es que la cosa no acaba ahí, ésta es la primera intervención a la que seguirán otras, también millonarias, entre este pequeño cerro y la Vaguada. El despilfarro no puede ser mayor; y es que, parece que una vez acabados los grandes proyectos de la ciudad, este gobierno municipal no sabe cómo ni dónde seguir interviniendo para malgastar el dinero, diciendo eso sí, que son inversiones. Aunque lo peor de todo es el daño que se hace a un espacio estratégico que explica el origen de la ciudad de Salamanca.

José M. Lorenzo Huerta