Fotografía

Ando un tanto melancólico; no sé si por la edad que me puede y que me hace ver realidades. Una vez le pregunté a un amigo ¿Qué fue de tú vida? Y para mi sorpresa me dijo convencido: “Pues, que no la he aprovechado bien, me ha gustado vivir y eso es importante pero condiciona. Estoy convencido que “Chuchi” me ha dado veinte años más de prórroga y aún tengo tiempo de enmendarlo… además me insinuó que, si soy bueno me dará algo más…

Pasado mi asombro, pregunto. Por “Chuchi” ¿te refieres al de arriba?

¡Pues claro! Y no es que sea yo muy practicante, pero “eso” es cosa mía; pero tengo fe en su palabra. (Aquí yo añadiría que también mucha imaginación).

Comprenderéis que mi amigo tenía “a su manera” el sentido del humor muy agudizado; pues cuando haces esa pregunta, la respuesta más frecuente sería: “No puedo quejarme” y pasar rápidamente a: “Me conformo con tener salud y que no me duela nada”.

Ha entrado en “agujas” el señor Manuel. Espero que a su llegada conserve su sentido del humor agudizado. Aunque tengo serias dudas, ya que estos temas de ¡a la vejez… viruelas! Sé que no le gustan ni le hacen gracia cuando se le menciona. Ya, en cierta ocasión, mi dijo filosófico al respecto: “Los seres humanos tenemos la habilidad de imaginar el futuro. Creo que se llama-Capacidad Prospectiva-, y sirve para; imaginar, crear y construir nuestra vida. Fantasear sobre el futuro que es un pensamiento bastante agradable y que además alimenta emociones como la fe, la confianza o el optimismo”. Recuerdo que la dije interrumpiendo sus alegatos: “Pero siempre hemos de volver a la cruda realidad”. Y añadí: “Señor Manuel ¡nos espera el presente, con sus luces y sus sombras!...

Reconozco ahora; que mi amigo el señor Manuel se quedó entonces un tanto confuso con la exposición y presiento que hoy aumentará su zozobra cuando le enseñe dos –Fotografías-, que son fedatarias de lo que hablábamos anteriormente. Y que he encontrado repasando mí –Archivo-. Es de una de las muchas celebraciones de amigos que hemos tenido en el trascurrir de estos años en la-Parcela-. Las dos sumamente impactantes;  ya que de todos los integrantes que hay en ellas, en la que había  seis;  ya han fallecido… ¡4 de ellos! Y en la segunda de 26… ¡otros 4!


Lamentablemente. Ello me recuerda las conversaciones mantenidas en muchas ocasiones con el señor Manuel durante estos años. Pues en muchos momentos nuestro saludo habitual era… ¿Has visto a fulano? ¿Sabes de la vida de citano? Y es que esas personas amigas eran habituales en nuestros lugares de reunión y… lamentablemente  el paso del tiempo es inexorable y va cobrándose su peaje; unos antes y otros después.

Así que vuelva a mirar las-FOTOGRAFÍAS-, seguro que le traerán recuerdos y desasosiego al notar la falta de amigos comunes; con los que compartimos nuestro vermú con anchoas de las redondas, también pan y vino y muchas historias, divinas y humanas.

¡Y que lo digas!

Además me duele mucho, te lo puedo asegurar. Pues verdaderamente me causa una gran-Empatía-: “Pues uno de los elementos definitorios de lo que es o debería ser lo humano, es nuestra capacidad de preocuparnos por los otros. Y no sólo decirlo. También manifestarlo viviendo la preocupación”.

Nos hemos quedado “mustios” señor Manuel, con el recuerdo de estos amigos que se quedaron en el camino de la vida y no sé por dónde continuar esta conversación ¿Qué me aconseja?

Que quieres qué te diga. Tampoco lo sé a ciencia cierta. Pero qué te parece si en su homenaje nos “preparamos” hoy un vermú especial con: 30ML de Ginebra/30ML de vermú rojo/30 CL de- Campari-. Todo ello perfumado con piel de naranja. Se sirve con hielo y una rodaja de naranja en vaso ancho…

¡Oiga!... me queda usted desconcertado; pero acepto la sugerencia, ya que me parece una excelente idea, ya que “un buen trago, quita otro trago malo”, como el que acabamos de pasar.

¿Y sabes lo que le digo? Pues que pidamos cuando lo estemos haciendo.  Que no pase por aquí el amigo Genaro, pues seguro que diría fiel a su manera de pensar y decir al vernos; “He percibido una especie de reducción lumínica en vuestro alrededor, parecía el inicio de un eclipse”… Así que bajar de la nube y pensar que, fuimos jóvenes con ilusiones y ahora somos viejos sin pretensiones. Y… quedamos pocos. PUES ESO.