Sábado, 14 de diciembre de 2019

El cura que era más que un párroco

(Carta de despedida a Don Ricardo)

Salamanca, 1 de diciembre de 2019

         Don Ricardo nunca pudo olvidar aquel 3 de febrero de 1952, el día que llegó a Lumbrales para ejercer como nuevo párroco. Todo el pueblo le esperaba en el paseo de la carretera, y siempre dijo que aquel recibimiento apoteósico le marcó toda su vida. A sus 27 años, a la ilusión enorme que tenía, se le sumó toda la confianza que le dieron con su recibimiento. Lo que nadie podía imaginar en ese momento, era todo lo que iba a aportar y hacer por Lumbrales durante cincuenta años.

         A él lo recuerdo desde que tengo uso de razón, entre otras cosas porque fue quién me bautizó, y quién me dio la Primera Comunión nueve años más tarde, en esa joya de iglesia que tenemos en el pueblo, que tanto se preocupó siempre de cuidar e ir mejorando cada día.

         Si algo le caracterizó desde el principio, fue que era algo más que un cura, fue mucho más que un párroco que iba a enseñar la palabra del Señor. Desde que llegó quiso conocer el pueblo, saber su situación, no solo religiosa, también laboral, cultural y social, para ayudar a mejorar en todo lo que pudiera. Y fue mucho lo que hizo.

         En una entrevista que concedió en una ocasión, dijo que su objetivo al llegar a Lumbrales era el de "romper dos muros: el de la ignorancia y el analfabetismo, y el de la tremenda división entre ricos y pobres que existía entonces". Y para conseguir eso, entre otras muchas cosas, creó una academia de enseñanza libre, una residencia de estudiantes, un centro de formación y un cine.

         Aunque por lo que más será recordado siempre, será por la creación de “Grito” en 1963, la revista que salía a la calle cada mes con las últimas noticias del pueblo. Que servía para contar las novedades, pero sobre todo para reivindicar lo que hacía falta para mejorar, para denunciar aquello necesario si se quería seguir creciendo. Siempre con la mayor educación. Y “Grito” además, fue durante más de treinta años el nexo de unión de todos los hijos del pueblo que vivían repartidos por el mundo con Lumbrales. Era la manera de saber qué ocurría en esa época, no tan lejana, en la que no había internet para conocerlo todo al momento. Sin saberlo creó la primera Red Social entre lumbralenses.

         Fue alguien muy peculiar, con una enorme personalidad, de quien cabe destacar una bondad enorme para ayudar a todo aquel que lo necesitara, y que al jubilarse estudió un Master, una Licenciatura, y se Doctoró en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Salamanca. Dejando claro que nunca es tarde para estudiar, y sirviendo como ejemplo una vez más.

         Hoy, 1 de diciembre de 2019, te vas sesenta y siete años después de aquel día de febrero en que el pueblo enteró salió a recibirte a tu llegada. Habiendo hecho muchas cosas por Lumbrales, pero sobre todo habiéndote ganado el corazón y el respeto de todos, de varias generaciones de lumbralenses que han tenido la fortuna de coincidir con un cura que fue mucho más que un párroco. Te vas siendo una de esas personas que no serán olvidadas nunca. 

Hasta siempre, Don Ricardo, o Richi, como te llamábamos cariñosamente los jóvenes. Si alguien se ha ganado el cielo has sido tú. Estoy seguro que desde ahí arriba seguirás haciendo lo mejor por Lumbrales, por ese pueblo que te marcó y al que dejaste marcado para siempre.

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