Domingo, 8 de diciembre de 2019

La derrota de un equipo que invita a creer en él

Con la opinión de César García completamos la crónica del Salamanca UDS 1 Calahorra 2, que deja a los charros octavos, a 4 puntos de la promoción de ascenso y a 10 de los puestos de descenso
Primer once del Salamanca UDS en la etapa de Larrazábal como entrenador. Foto de Lydia González

“Prefiero ganar y jugar mal”, decía un aficionado tras el 1 a 2 de este domingo en el Helmántico. Desde mi punto de vista, si toca perder (que esto le pasa a todos), mejor hacerlo cuando no hay nada que reprochar al equipo, al menos en esfuerzo, juego y ambición. Sí, te dejas tres puntos, pero sabes que con esa actitud llegarán muchas más victorias. Estos son mis apuntes del Salamanca UDS 1 – Calahorra 2, que deja a los charros octavos, a 4 puntos de la promoción de ascenso y a 10 de los puestos de descenso.

El debutante

Tras una semana llena de ilusión por la llegada de Larrazábal al banquillo, el público tenía ganas de ver la nueva versión del Salamanca, aunque el vasco sólo haya podido entrenar cuatro días.

En el once inicial, como había anunciado, hubo algunos cambios: sólo retocó las bandas con dos jugadores que no habían contado demasiado en esta campaña y que, sin embargo, no desentonaron. Incluso uno de ellos fue de los más destacados.

Además, los aficionados pudieron ver que ya  no se abusa tanto de las largas posesiones con pases insulsos entre los defensas que, además, en ocasiones, causaron numerosos sustos en las etapas anteriores. En lugar de esto, el fútbol blanquinegro fue más vertical, más incisivo, asumiendo el protagonismo en el centro del campo, sin complicaciones atrás y usando las bandas para generar ocasiones. Y de hecho, éstas llegaron, aunque no se supieron aprovechar.

Las sensaciones

Sólo han pasado unas cuantas semanas desde que echaron a Cortés del primer equipo por las malas sensaciones del Salamanca. Al menos eso dijo el club.

Ahora, la etapa Larrazábal comienza con derrota pero con buenas sensaciones. Las de un equipo que quiere ganar, que lo da todo y que no se complica.

Es cierto que el plan no salió y que el Calahorra, que sólo tiró a puerta dos veces, se llevó la victoria, a pesar de ser dominado en gran parte del encuentro. Pero lo bonito del fútbol es esto, que caben todas las posibilidades y, si somos sinceros y miramos atrás, esta de no jugar nada y ganar también la ha saboreado el equipo charro en esta campaña.

Personalmente, prefiero tener clara tu identidad, es decir, el fútbol por el que apuestas, y tratar de hacerlo lo mejor posible. Aunque a veces no lo consigas, con esa base, los resultados llegarán.

Sin embargo, si eres un conjunto rácano que aspira a empatar o ganar con suerte, podrás llevarte los tres puntos algún día, pero a la larga, sumarás más derrotas.

Los resucitados

Mella y Ángel Sánchez fueron las dos novedades en el primer once de Larrazábal. El primero como interior diestro, estuvo activo y aportando, aunque a mí me gustó más el segundo, que jugó en la banda de los zurdos e hizo lo que se espera de un extremo, encarar al defensor, superarlo y poner el balón en el área para los compañeros.

Ya en Haro, las crónicas destacaban la labor de Ángel, que salió en la segunda mitad, y este domingo, como titular, volvió a mostrar su mejor cara, con numerosas incursiones por ambas bandas, ya que acabó el partido en la derecha.

Si alguien le había puesto la etiqueta de “prescindible”, de cara al mercado de invierno, es posible que tenga que rectificar.

El señalado

Si hay un jugador que salió más desanimado que el resto por la derrota de este domingo en el Helmántico, ese fue el portero Dani Sotres. En el primer gol del Calahorra no pudo salvar a su equipo, como había hecho tantas veces en anteriores partidos.

Y antes del segundo, llegó tarde a un despeje, lo que provocó su expulsión y la falta que propiciaba el 1 a 2 en el minuto 93.

Algunos, en la grada, le echaban la culpa por perder y otros se acordaban del rumor de las redes sociales que lo coloca la próxima temporada en el Cádiz.

El caso es que el portero del filial, Juan Pablo, tendrá que jugar el viernes en el Reino de León y, de cualquier modo, conviene recuperar a Sotres, en su mejor versión, para el resto de la campaña. Seguro que Larrázabal y Perona, junto con Lozano, sabrán hacerlo.

Incoherencias en el Fondo

Finalmente, aunque me llamen pesado, vuelvo a rechazar los cánticos que una parte de la hinchada del Fondo Sur dedica a otro equipo de la ciudad. Cultivar la rivalidad a través del insulto no lleva a ningún lado. Y no me vale la coartada de que otros lo hagan en redes sociales o donde sea. Ese no es el camino. Además, no tiene ningún sentido reivindicar lo de “unionistas somos nosotros”, para añadir poco después “unionista el que no bote”.

Sé que no me harán caso, pero sería mucho mejor canalizar el esfuerzo desde la grada en motivar y animar a los jugadores locales. Esto ayuda mucho más que las disputas estériles sobre identidades balompédicas, sobre todo, en partidos igualados como el de este domingo.

En fin, la vida y la liga siguen. Próxima estación: León. Y yo no descarto que este Salamanca pueda dar la sorpresa. Visto lo visto, es un equipo de guerreros, que invita a creer en ellos.

César García Hernández / Fotos de Lydia González