¿Por qué los tulipanes son machistas?

    Una mujer que acusó a Plácido Domingo de ser un malvado dijo: Me hizo proposiciones. Demonios ¿ya no se pueden hacer proposiciones? ¿Entonces cómo van a conectar los hombres con las mujeres? ¿Habrá que rellenar un impreso en el ayuntamiento, poner una máquina aséptica de por medio, pedir una cita con algún consejero de relaciones humanas? Ya no se puede proponer, vean ustedes. También eso es una agresión.

    Otra mujer, no sé si la misma, dice: ¿cómo le vas a decir que no a Dios? Demonios, de modo que Dios te hace proposiciones y tú aún te quejas. Normalmente los dioses no proponían nada, arramplaban todo y te raptaban por los aires. O entraban en ti en forma de lluvia de oro, o te llevaban encima de un toro por el aire, o se metían en ti convertidos en cisnes. Pero desde luego no te hacían proposiciones. Incluso Dios cumple las formas con las mujeres, pero a ellas no les vale ni eso.

    El crimen está escondido por todas partes y todos somos feroces machistas sin saberlo.  Hay que vigilarnos día y noche porque todo lo que hagamos puede ser un crimen. Hay que purificarnos a conciencia, hay que lavarnos completamente con lejía, y no solo las partes pudendas.  Cuidado con las miradas, cuidado con acordarse de Chopin de manera equivocada. Seguro que Chopin escribió alguna frase musical criminal y machista. Y hasta los tulipanes son machistas.

    Ahora los dioses hacen proposiciones pero a las furias feministas no les basta. Sin embargo las diosas feministas se vuelven cada vez más kierkegaardianas, encarnan el Dios del temor y el temblor: nunca sabremos por dónde nos pillarán. Lo mejor será convertirse en convidados de piedra. Pero hasta las piedras son culpables.

ANTONIO COSTA GÓMEZ, ESCRITOR    Georgia O Keeffe: Tulipanes