Domingo, 8 de diciembre de 2019

Cartas de los lectores

¿Qué es el Inmigracionalismo?

Inmigracionalismo, es casi seguro, una palabra que pasa desapercibida para la mayoría de nuestros lectores. A lo largo de este artículo intentare dar a conocer este término y por qué debería empezar a ser más conocido por todos.

En el mundo de hoy en día, la migración es un fenómeno que a todos nos resulta familiar, ya sea porque conocemos personas migrantes que han venido a buscar una mejor vida a nuestro país, o porque conocemos a algún amigo o familiar que ha tenido que salir a buscar un empleo digno fuera de nuestras fronteras.

De hecho, la migración, es un fenómeno que nos puede llegar a afectar a todos, y los que un día somos residentes en un país de acogida de migrantes, podemos ser, en poco tiempo, los que tengamos que dejar todo atrás para poder vivir dignamente.

Fuera de estas situaciones personales, en las que se es conocedor del fenómeno migratorio por experiencias propias o cercanas, gran porcentaje de las personas se acercan a este fenómeno por los medios de comunicación.

Desde que se inventó la prensa escrita, los medios de comunicación han ido ganando importancia en nuestra vida diaria. Originalmente la mayoría de ellos llegaban a un numero de personas reducido, una ciudad, una región, algunos, los pocos, a un país entero. Pero, desde luego, poco o nada tienen que ver los medios de comunicación en origen con los actuales.

Hay otro termino, importante para continuar con la explicación que quiero ofrecer, que no todo el mundo conoce, este es (en su forma inglesa) Mass media, dicho en el idioma patrio: medios de comunicación de masas. En el momento en el que la tele (pero sobre todo la radio) pasan a ser artículos asequibles por gran parte de la población, la información deja de tener límites, deja de estar sujeta, como pasaba con los periódicos tradicionales, al limite de ejemplares que la imprenta en cuestión era capaza de producir. Con las ondas llega la revolución de la información, con las ondas, la información se convierte en un bien público, pero también en poder. Y, como algún héroe de comic nos recordó, un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Es entonces cuando empezamos a ser percibidos como masas, cuando la información es igual para todos, pero, por desgracia, no todos somos iguales ante la información.

Es en este momento cuando los medios de comunicación, atraídos por llegar al mayor número de personas posibles, para así hacer crecer su negocio, se dejan llevar muchas veces por el sensacionalismo, es decir, producir emociones intensas a través de información que muchas veces no responde a la realidad. Cuando este sensacionalismo se aplica a las noticias sobre inmigración o extranjeros lo llamamos “inmigracionalismo”

El buen periodismo huye del sensacionalismo para ofrecer una información veraz y ajustada a los hechos. Sin embargo, de forma casi inconsciente, se cuela en las noticias que tratan la inmigración una serie de expresiones y planteamiento que son en sí mismos una forma de sensacionalismo.

Este término se ha puesto en marcha a través de un proyecto homónimo de la Red Acoge, en el que intentan hacernos ver que muchas veces la información que nos llega no es siempre fiel a la realidad.

Este proyecto se basa en el análisis de noticias para intentar crear un “mapa” de como son transmitidas estas situaciones al público general.

El análisis de noticias se centra en los siguientes puntos:

• Uso de fuentes (presencia o no de personas migrantes)

• Respeto a la dignidad e intimidad en la utilización de imágenes

• Uso del lenguaje

• Enfoque (sensacionalismo, victimización, cosificación, reduccionismo…)

Se han monitorizado 24 medios de comunicación con más de 3.000 noticias analizadas que tratan de manera directa o indirecta sobre la inmigración y los refugiados, los análisis de noticias se han realizado desde las provincias de La Rioja, Madrid, Murcia, Vigo, Salamanca, Valladolid y Valencia, comparado con datos anteriores del proyecto, constituye un descenso respecto a las noticias analizadas en 2017, evidenciando que para los medios de comunicación la crisis de las personas refugiadas ya no constituye un hecho novedoso y noticiable y ha pasado a un segundo plano.

Como ejemplos de inmigracionalismo podríamos destacar los siguientes:

Muchas veces se produce en las noticias relacionadas con extranjeros una mención injustificada a la nacionalidad. En cuanto a este hecho la mayoría de los medios se respaldan en que no existe mala intencionalidad, probablemente la falta de consenso entre profesionales que trabajan redactando libros de estilo periodístico ayude a esto, sin embargo, el resultado de esta atención injustificada es, muchas veces, la criminalización, aunque esta intención muchas veces no exista por parte de los periodistas, es el resultado. Porque… ¿Cómo de relevante es la nacionalidad a la hora de comprender una noticia? La mayor parte de las veces esa relevancia es nula, una persona es un delincuente por sus actos, no por sus orígenes, lo mismo nos da que sea extranjero que homosexual, que rubio o castaño. Esto solo dificulta la cohesión social.

Por otro lado, el uso del lenguaje es muy importante, ya que el propio lenguaje ayuda a definir la realidad que viven los receptores de las noticias. De esta forma el uso de un lenguaje bélico o alarmista a la hora de redactar noticias sobre inmigración (como por ejemplo “Asalto masivo a la valla” “Invasión en Melilla”) es causante de la creación de un estigma en la población inmigrante y la confrontación entre extranjeros y nativos españoles, este enfoque empuja el rechazo por parte de la sociedad a las personas migrantes. El proceso migratorio no es una invasión, es un drama humanitario.

A esto debemos sumar el uso que se hace a menudo del lenguaje bélico. Con lenguaje bélico nos referimos al uso de términos que dan a entender que la cuestión migratoria es una confrontación, términos como invasión, asalto, etc.… pueden producir en los receptores de la información una sensación de inseguridad y de que es “o ellos o nosotros”.

Este tipo de lenguaje se puede cambiar, tornarlo hacia algo menos agresivo, y, sobre todo, hacer ver que estas personas no nos están invadiendo, sino que están huyendo de situaciones de auténtica guerra

Otro de los puntos en los que este proyecto pone la lupa es el de la cosificación.

Cosificar a las personas migrantes y en especial a las refugiadas, es una constante que se ha encontrado desde que se inició este proyecto en el año 2014.

Cuando se habla de cosificar se refiere a los casos en las que las personas son deshumanizadas pasando a ser simples números o adjetivos (simpapeles) o meros referentes en políticas tanto de España como de la Unión Europea. No se pretende que se deje de informar sobre estos temas, pero cuando las muertes pasan a ser números se deshumaniza a las personas, alejando el impacto emocional de los ojos del receptor de la noticia.

¿Pero por que es importante todo esto?

Como he intentado exponer anteriormente los medios de comunicación nos ayudan a comprender la realidad. Sin embargo, el problema reside en que la realidad que acaba percibiendo el receptor de la noticia a través del sensacionalismo es una realidad distorsionada, una realidad que, en cierta manera no es verídica, que no responde a la realidad. A través de esta noción distorsionada de la realidad se crean tópicos, prejuicios e imaginarios colectivos del colectivo de extranjeros y de inmigrantes que no facilitan la cohesión, es decir, la buena convivencia entre locales y extranjeros. Además, es bien sabido que estos tópicos son reproducidos sobre cualquier persona de cualquier país, el concepto sobre los españoles que tienen en muchos países se limita a la siesta, la fiesta y poco más, y desde aquí sabemos, que eso no es cierto.

Desde que se produjo la masificación de los medios de comunicación que he comentado anteriormente, muchos (no todos) han buscado llegar a mas publico y vender más a través de producir emociones fáciles, y la confrontación con los inmigrantes y/o los extranjeros, por desgracia, provoca estas emociones fáciles (muchas veces somos o ellos o nosotros) y vende.

Al final los medios de comunicación también son muchas veces víctimas de las dinámicas del mercado de la información, pero como hemos dicho un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Pablo Martín Blanco Técnico de comunicación en Salamanca Acoge