Viernes, 13 de diciembre de 2019

Valores universales 

"Somos seres familiares, las redes de parentesco son las más importantes"

Los tres valores más universales, según estudios recientes,  son “cuidar a la familia”, “ayudar o cooperar con el grupo” y “ser agradecido, devolviendo los favores”. Ya hemos comentado los dos primeros.

“Ser agradecido, devolviendo los favores” es el tercero. La reciprocidad es el primer valor moral que aprenden los niños y niñas. Cuando nacen, su conducta está pre-programada para buscar el alimento y los cuidados que le resultan placenteros. Pero acaban, en los primeros años,  dándose cuenta que, si solo reciben cuidados, mimos y lo que se les ofrece, sin devolver nada a cambio, los demás dejaran de ser agradecidos: “debo dar, para recibir”.

La racionalidad de esos valores es bien evidente.

 Somos seres familiares, las redes de parentesco son las más importantes. Ser cuidado es una necesidad básica durante toda la vida y una condición necesaria en la infancia y al final de la vida. “Cuidar” a quienes me cuidan incondicionalmente es lo más sensato y lo prioritario.

Somos seres sociales, organizados en grupos de diversos tipos (comunidades, vecindario, grupos de trabajo, aficiones, asociaciones, pueblos, etc.). Necesitamos el grupo o tribu, más allá de la familia, y lo deseable, como en la familia, son los intercambios generosos con el grupo me acoge y ayuda. Por eso yo también “colaboro y ayudo” al grupo. Pero el grupo no es incondicional, como la familia,  sino que nos exige ser buenos ciudadanos, socios, vecinos etc. El aprecio ciudadano, como la amistad, que es un  vínculo voluntario, hay que ganárselo

Por otra parte, en relación al tercer valor, tenemos intercambios sociales y materiales continuos con los demás; estos deben hacerse, de una forma u otra, con reciprocidad. Por eso es necesario devolver los favores,  si no queremos pasar por gorrones, desagradecidos, egoístas, antisociales devolver los favores y ser agradecidos es también un valor universal.

Es verdad que existe la conducta altruista, un gran valor social, sin duda,  pero el voluntariado altruista  no es universal, como es sabido. Aunque, y es una de las mejores noticias, son muchas las personas que hacen actividades de voluntariado.

Por tanto, la inteligencia emocional y social, con independencia de otras fuentes de valores y moralidad, debiera llevarnos a fomentar estos y otros valores, desde el nacimiento.

 La familia es, en este sentido, el agente socializador más importante. Debe transmitir valores universales y tiene el derecho a transmitir valores familiares particulares, que reflejen sus ideas y creencias, si no contradicen los Derecho Humanos.

La escuela es el segundo gran agente socializador. No debe preparar solo académicamente, sino proponer y enseñar valores universales, con el fin de formar buenos ciudadanos. Buenos y felices, podría ser este año nuestro deseo, ya casi navideño.

La sociedad, los medios de comunicación social,  los funcionarios públicos y, muy especialmente, los políticos y las personas que por algún motivo alcanzan prestigio social, deberían transmitir también valores universales, con las palabras y los hechos.

¿Qué juicio le merecen estos agentes socializadores? ¿Se dan las condiciones para una buena educación en la ciudadanía?

¿Militarizar la sociedad civil es la mejor solución? ¿Aumentar sin  límites los servicios de protección (de menores y otros colectivos), las ayudas a la dependencia, etc., de forma que el Estado y las compañías de seguros sean los únicos responsables de cuidar a los ciudadanos y protegerlos en una sociedad egoísta y hostil?

¿Considera que la solución es una adecuada educación; o es inevitable llenar todos los lugares de cámaras (incluyendo la propia vivienda), aumentar el número de policías, y agravar las penas. para los diferentes delitos?

Los valores universales no son una imposición, caída del cielo, sino lo que emocional y racionalmente nos conviene a todos y cada uno.