Jueves, 12 de diciembre de 2019
Ciudad Rodrigo al día

El Senior del Ciudad Rodrigo prosigue con su insólita caída libre

Los mirobrigenses se volvieron a adelantar, pero el Benavente remontó, marcando hasta 4 goles, algo que no hacía un visitante desde enero de 2016

Al igual que hay establecimientos comerciales que han extendido a casi todo el mes (hay alguno en Miróbriga en esa situación) el espíritu del ‘Black Friday’ que realmente aparece en el calendario el próximo viernes, día posterior al cuarto jueves del mes de noviembre (que es cuando se celebra el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos que da pie a esa jornada comercial), el equipo Senior de Regional de Aficionados de Ciudad Rodrigo está protagonizando de principio a fin de mes un terrorífico ‘Black November’.

Por 4ª jornada consecutiva, todas ellas en noviembre, los mirobrigenses han caído derrotados, provocando que estén empezando a asomarse a la zona roja de la tabla clasificatoria, ese color que cambian por el negro las cuentas de los establecimientos comerciales en Estados Unidos en la jornada posterior al Día de Acción de Gracias al iniciarse con grandes descuentos la campaña de compras navideñas.

En la tarde del domingo, el equipo que disfrutó de los ‘descuentos’ que ofrece últimamente el Ciudad Rodrigo fue el Benavente, otro equipo de la parte baja de la tabla, que gracias a su triunfo se queda apenas a 3 puntos de los mirobrigenses, que se las prometían muy felices por el arranque de temporada realizado pero que en la actualidad están en plena caída libre.

La lástima es que además se está desperdiciando una ocasión de oro: es fútbol-ficción, pero si el Ciudad Rodrigo hubiera ganado 3 de los 4 partidos que ha perdido de forma consecutiva (en todos los cuales empezó ganando), sería colíder de la categoría junto al Peñaranda de Bracamonte, que será su rival la próxima jornada (que todavía disputará en noviembre...). En la siguiente, por el Francisco Mateos se pasará el segundo clasificado, el Mojados.

De momento, los tres últimos equipos que han pasado por allí, Laguna, Universidad de Valladolid y Benavente se han sentido casi como si fuera su propia casa: aunque al primero de los equipos se le consiguió acabar ganando, entre los 3 han marcado 10 goles en el Francisco Mateos. El de la tarde del domingo logró sumar 4, algo que no conseguía un equipo rival desde que lo hizo La Bañeza el 10 de enero de 2016, en la temporada en 3ª División (ganó 1-4, una semana después de que el Cristo Atlético lo hiciera por 0-4).

Precisamente, fue en aquel fatídico arranque de año debido a la plaga de lesiones sufrida en la recta final de 2015 cuando el Ciudad Rodrigo había acumulado por última vez 4 derrotas seguidas: en aquel momento, sumó hasta 7, desde el primer fin de semana del año 2016 hasta mediados de febrero.

ASÍ FUE EL PARTIDO

Como decíamos más arriba, el encuentro de la tarde dominical, con el cielo totalmente encapotado, siguió el guión de las tres derrotas previas del Ciudad Rodrigo, con los mirobrigenses adelantándose y su rival remontando. Precisamente, el gol con el que tomaron la delantera los locales, en el 16’, fue lo primero relevante del partido tras un tramo inicial de tanteo y de adaptación al campo, que estaba un poco embarrado.

Ese gol llegó gracias a la insistencia de Dani Crespo, quién no dio el balón por perdido por el lateral izquierdo del área, logrando enviarlo bombeado casi sin ángulo hacia la portería, a donde ayudó que se introdujese el guardameta benaventano.

A diferencia del anterior partido en casa, esta vez el Ciudad Rodrigo no inició ningún carrusel de llegadas tras adelantarse, aunque sí hubo un par de acciones a destacar en los minutos siguientes: en el 20’, Alberto García botó un córner que Dani Crespo peinó de cabeza hacia atrás en dirección a la portería, pero el balón lo despejó un defensa también de cabeza antes de que llegase hasta allí; y en el 25’, Alberto García hizo un fuerte disparo desde la frontal que atrapó el guardameta.

Tras no haber podido atinar con esa ocasión, el Benavente empató acto seguido, en una acción rápida por la izquierda, en cuyo tramo final regatearon a Pepo para disparar casi a placer (había un defensa mirobrigense por el medio, pero no pudo hacer nada). Como el partido no tenía un dominador claro, el Benavente aprovechó para dar otro golpe en el 31’, en una acción embarullada en la que el Ciudad Rodrigo no llegó a despejar del todo el balón, acabando por sacar un pase que un jugador local ‘ayudó’ a que se introdujese en su propia portería.

Con ventaja en el marcador, el Benavente se fue arriba, aprovechando además los nervios del Ciudad Rodrigo. Al menos, apenas creaban peligro real (la más clara fue una falta botada cerca del área que despejó Pepo tras abrirse la barrera y colarse el balón por allí).

Justo ya en el rush final de la primera parte, el Ciudad Rodrigo creó dos grandes ocasiones, pero no se pudo conseguir el empate que hubiera venido tan bien antes del descanso. En el 40’, Edu Sánchez le metió un pase preciso a Marcial quién desde dentro del área sacó un tiro fuerte que detuvo el guardameta; y en el 42’, Maza le metió un balón en largo a Alberto García quién ante la salida del portero lo probó de lejos, yéndose el balón al lado del palo.

El inicio de la segunda parte no varió demasiado el ritmo del partido, estando ambos equipos bastante lejos del gol. Por parte local, en la primera media hora de este período, apenas hubo dos intentos de Maza (un tiro desde la frontal en el 52’, y una falta al borde del área en el 66’), que se marcharon ambos fuera por poco.

El Benavente, que apenas había tenido una llegada clara en el 51’ que despejó el Ciudad Rodrigo, dio otro golpe tremendo en el 73’, justo cuando parecía que los locales estaban dando sensación de mejoría en el juego (estaban logrando meter bastantes balones rasos hacia delante, pero se iban largos). Ese gol fue otra acción ciertamente enredada que los locales no supieron despejar, cediéndoles incluso el balón a un rival en el área pequeña, que no lo desaprovechó.

Tras ese tanto, el Ciudad Rodrigo por fin tiró entre los 3 palos en este período, en 2 ocasiones clarísimas. En el 74’, a Alberto García le cayó un balón que remató a bocajarro logrando el portero detenerlo; y en el 75’, Lafu le puso un balón a Marcial quién frente al portero se lo tiró al cuerpo. Parecía una señal de esperanza, pero se quedó ahí, no llegando siquiera el Ciudad Rodrigo a avasallar a su rival como sí hizo en la recta final ante el Universidad de Valladolid.

De hecho, el Benavente seguía mirando arriba, como por ejemplo cuando enviaron un balón al área que remataron mal por encima del larguero. Y así también llegó ya en el 91’ el definitivo 1-4, en una carrera por la derecha que culminaron con un tiro cruzado raso. La última del Ciudad Rodrigo fue un balón colgado por Javi Moríñigo que remató de primeras fuera –al lado del palo- Lafu, quién por cierto causó una grata impresión la media hora que estuvo sobre el campo. El cierre del partido fue otra intentona del Benavente con un tiro raso desde la frontal que se fue al lado del palo izquierdo.

Ver más imágenes: