Jueves, 12 de diciembre de 2019
Ciudad Rodrigo al día

El Miróbriga Futsal pierde la imbatibilidad por su falta de puntería

Los mirobrigenses todavía duermen como líderes, pero Villavieja les podría quitar el primer puesto este domingo

En una de las escasas oportunidades que tiene para jugar en Ciudad Rodrigo durante la temporada, el Miróbriga Futsal perdió en la tarde del sábado en el Pabellón Eladio Jiménez la imbatibilidad que aún mantenía tras 7 jornadas disputadas de la Liga Futormes (ésta era la 8ª), en las que había cosechado 5 victorias y 2 empates.

La primera derrota del curso llegó en el partido que le medía al tercer clasificado, Aldeadávila, quién tras su victoria se queda a un solo punto de los mirobrigenses, igualando al Villavieja de Yeltes, que este domingo puede desbancar al Miróbriga Futsal de la primera posición si gana su partido correspondiente a esta jornada.

Lo cierto es que en esta derrota, amén de los goles rivales, tuvo mucho que ver el propio Miróbriga Futsal, por el increíble ramillete de ocasiones clarísimas que no atinó a enviar entre los tres palos, especialmente en las rectas finales tanto del primer como del segundo tiempo (en este caso, antes de que Aldeadávila pusiera el definitivo 2-4 que cerró el marcador).

ASÍ FUE EL PARTIDO

Al menos, el Miróbriga Futsal logró llegar vivo al tramo final, después de que su rival se colocase hasta con un 0-3 en el marcador. Los dos primeros tantos cayeron poco antes del ecuador del primer período, en un lapso de apenas 41 segundos. En concreto, dentro del 7’ (tras unos minutos iniciales igualados, aunque con algo más de dominio local), Aldeadávila se puso por delante con un saque de córner que fue enviado a la red dentro del área. Mientras, en el 8’, hicieron una buena combinación que resolvieron con un disparo desde fuera del área.

Entre medias de los goles, hubo un momento clave: un disparo de Jorge Briz que se fue rozando el palo, y que en caso de haber entrado hubiera cambiado el panorama. Salvo una opción más que tuvieron los visitantes en el 11’, en la cual el balón se paseó por el área sin encontrar rematador, el tramo final de la primera parte fue de acoso local, pero sin ningún éxito.

Dentro de este tramo, hay que contabilizar un disparo al palo de Tote desde media distancia, un 1vs1 de Viru por la derecha que se topó con el portero, una buena combinación finalizada con un remate de Jorge Briz que se perdió, una jugada en la que ni Viru directamente ni Tote en el segundo palo pudieron enviar a la red el balón tras haberlo robado, y un libre indirecto desde la frontal del área en el cual el portero repelió el tiro inicial de Carlitos y el posterior de Tote.

Tras el descanso, las dos primeras grandes ocasiones fueron de Aldeadávila, pero Guille sacó una gran mano para enviar una de ellas a córner, y posteriormente no atinaron a rematar la segunda en el área en una franca posición. Por su parte, el Miróbriga Futsal había tenido algún disparo de no mucho peligro hasta que en el 21’ generó la primera gran ocasión: un balón que le dejó Carlitos para Fer, quién desde la frontal la enganchó mal y la envió por encima del larguero.

43 segundos después de esa ocasión, Aldeadávila puso el tercero: un jugador robó el balón adelante y buscó el hueco preciso ante Guille. El partido estaba muy cuesta arriba, ya que además el Miróbriga Futsal no atinaba entre los tres palos. Como suele pasar en estos casos, acabó por hacerlo en la acción menos clara. Fue en el 24’, con un tiro raso de Fer desde algo más allá del área que, a trompicones, acabó dentro.

Tras salvar el portero dos buenas intentonas de Fer y Jorge Briz, el Miróbriga Futsal sacó portero-jugador (asumió ese rol Motta) cuando quedaban 4’20”. Los mirobrigenses estuvieron muy bien con esa estrategia desde el primer momento, pero el problema fue el remate final: por ejemplo, nada más salir, Motta envió dos balones ‘de gol’ hacia el área, pero el primero lo despejaron in extremis y el segundo no pudo rematarlo Tote.

Al inicio del 28’, los mirobrigenses lograron recortar diferencias, en una jugada en la que movieron bien el balón hasta que Tote lo metió desde dentro del área. Quedaban casi tres minutos, pero no hubo manera de lograr el empate: Tote mandó fuera otro balón que le envió Motta, el propio Motta hizo un gran disparo que repelió el portero, y Ratero no pudo llegar a rematar otro balón metido por Motta. A 37 segundos para el final, y a la contra, Aldeadávila (que había hecho un par de intentonas a puerta vacía desde su casa sin éxito), sentenció el encuentro. Como cierre, el guardameta repelió un tiro de Tote.

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