Martes, 10 de diciembre de 2019

De mal en peor

¿Sirve el repetir elecciones para resolver los problemas políticos?

Si algo nos dejaron claro las urnas el pasado domingo es que repetir elecciones para resolver los problemas políticos es algo así como jugarnos a la lotería los últimos ahorros para salir de pobres.

El PSOE volvió a ser el partido más votado, pero con menos diputados, es decir, con la misma necesidad de llegar a pactos y acuerdos para formar gobierno. ¿Por qué? El desencanto hizo que muchos ciudadanos se quedaran en casa en lugar de ir a votar, y lo que al presidente Sánchez le parecía fácil, acabó en más difícil.

Unidas Podemos, que por ley natural debió apoyar al PSOE para formar gobierno, también ha perdido diputados, y ahora, además de depender de ellos, tendrá que depender de otras formaciones, y no todas muy aconsejables aunque hayan sumado diputados.

El PP ha ganado diputados, pero ni puede formar gobierno, ni es fácil que mejore los resultados.     ¿Por qué? Los votos recibidos son los que han hundido a Ciudadanos, no los que ha merecido en la oposición, y esto no es para soñarse ganadores a corto plazo.

De Ciudadanos mejor ni hablar. El partido tenía todas las papeletas para poder llegar a la Moncloa en un futuro no muy lejano, pero los bandazos que ha dado desde el 25 de abril hasta el 10 de noviembre lo han llevado al garete, y levantarse de estas caídas, más que difícil, es poco menos que imposible.

Lo más inquietante es el ascenso de Vox gracias a sus discursos patrióticos. Alguien ha dicho que estos resultados indican el número de xenófobos, intolerantes y fanáticos que tenemos. De ser así los ciudadanos debemos empezar a tomarnos muy en serio el ejercicio de votar, porque los políticos, sin descartar que los hay buenos, se dividen en dos clases: los malos y los peores, pero votemos a unos o votemos a otros los perdedores siempre somos los ciudadanos.

Conclusión: si el día 9 el panorama político estaba mal, desde el día 11 está peor.