Viernes, 13 de diciembre de 2019

Actualidad del aula alternativa

Más de quince años atendiendo educativamente a niños y niñas provenientes de la exclusión social que están matriculados en colegios a los que no pueden asistir por problemas de conducta con sus compañeros y por estar desligados del aula. Son menores de quince años y no pueden estar todavía en nuestros programas de formación profesional básica. Algunos con la edad,  pero si no han sido matriculados en segundo o si un orientador no ha tenido a bien hacerle el informe, no cumplirían requisitos. Se le asignan variados trastornos TDAH, TEPT ( Trastorno por estrés postraumático), SAF (síndrome de alcoholismo fetal), trastorno del apego o patología dual ( enfermedades mentales asociadas a consumo de drogas).

En nuestra escuela les proponemos “una cata de oficios” con más de veinte perfiles profesionales variados: cocina, soldadura, mecánica, forestal, jardinería, atención a aves salvajes en nuestro hospital de fauna, primeros auxilios, apicultura, percusión, danzas urbanas, canto, … Además de la formación académica en conocimiento y sociedad y ciencias aplicadas. Materias aplicadas a la vida de cada día donde mejoran escritura, lectura y matemática. La literatura ayuda a sus relaciones y la bilogía a su salud. Todo se trabaja desde aprendizaje servicio cooperativo y por proyectos. Usamos dos evaluaciones paralelas, la nuestra que tiene en cuenta las inteligencias múltiples y la del colegio que le regulan los suspensos para poder ir cuanto antes para la FPBásica.

Los profesores son educadores sociales y técnicos de las materias específicas a impartir. No podrían ser profesores habilitados impuestos que provocarían en el aula más de lo mismo con estos chicos. Tenemos ejemplos en los medios de comunicación de un profesor de Biología que un año pone videos de caracterización en un instituto y al siguiente de prótesis dental en otro.

Hemos buscado mil fórmulas durante muchos años para regularizar y poder financiar este aula. La consideramos un aula de innovación educativa que en algunas comunidades está regulada hace tiempo en Cataluña, País Vasco o Valencia. La actitud de las administraciones siempre ha sido positiva pero no se ha encontrado la forma de legalizarla.

Actualmente vemos que sería más fácil por la predisposición positiva del colegio Calasanz, al que se podría adscribir. Ya están varias alumnas y alumnos matriculados en ese colegio que también es de los Escolapios y con los que tenemos muy buena coordinación. Podría ser un aula alternativa, compensatoria, enlace, etc. Da igual el nombre, pero legalmente  del colegio Calasanz  y que se pudieran impartir las clases prácticas por lo menos en la Casa Escuela Santiago Uno o CPFP Lorenzo Milani. Hay otros muchos colegios de Salamanca con los que también nos coordinamos satisfactoriamente.

Tenemos también toda la atención psicológica de nuestros profesionales al servicio de estos niños. Agradecemos la buena disposición de la dirección provincial de educación y de la Consejería. Es una escuela abierta y le corresponde a las autoridades valorar el riesgo y urgencia de legalizarla.