Viernes, 13 de diciembre de 2019

Mis próximas “divagaciones” acerca del “fútbol simple”

Para balompié sencillo cuando lo jugábamos en la calle sin reglamentos; sin medidas obligatorias; sin directivos; sin periodistas; sin árbitros; sin seguidores; sin postes ni largueros rígidos; sin entrenadores…

Para fútbol sencillo cuando lo jugábamos en la calle sin reglamentos

En dos meses estará publicado mi próximo libro, cuyo título aún no está registrado. Pero se me antoja anticiparles algunas de mis primeras reflexiones preámbulo para orientarles sobre mis próximas “divagaciones” acerca del “fútbol simple”. Y yo que creía que en mi primer libro lo había escrito todo, que me había vaciado, resulta que este próximo ensayo constituirá mi duodécimo libro editado. “En mi anterior libro, “Fútbol: Una pugna indescifrable”, venía a concretar que “Jugar al fútbol es muy simple, pero jugar un fútbol simple es la cosa más difícil que existe” como dijera, acertadamente, Johan Cruyff. 

Aunque, para fútbol sencillo cuando lo jugábamos en la calle sin reglamentos; sin medidas obligatorias; sin directivos; sin periodistas; sin árbitros; sin seguidores; sin postes ni largueros rígidos; sin entrenadores… De hecho, los equipos siempre se formaban “eligiendo a pasos” entre los dos capitanes, recorriendo (puntera-talón) una distancia razonable hasta pisar el pie del otro capitán que llegaba enfrente de ti, paso a paso… El capitán del equipo “A” elegía a uno de los participantes porque había pisado pie el primero de los dos; a continuación, el otro capitán del equipo “B” elegía al suyo, y así alternativamente hasta completar los dos equipos, no necesariamente de once jugadores. Todo natural, todo consensuado, todo muy simple… 

(…) “En la peculiar grandeza del fútbol simple me acuerdo de Richard Branson: “La complejidad es tu enemigo. Lo difícil es mantener las cosas simples”. En aras de un fútbol sencillo, no puedo sustraerme a textos como los del libro “Fútbol y matemáticas”, de David Sumpter, con alguna fórmula maravillosa, no necesariamente numérica o geométrica: “La teoría de mi padre sobre el fútbol es muy sencilla: en el fútbol se trata de aprovechar las oportunidades y no cometer errores. Desde su punto de vista, el balón va pasando entre los jugadores, adelante y atrás; a veces cerca de una portería, a veces cerca de la otra. De vez en cuando aparece una oportunidad. Un delantero está en buena posición y un centrocampista del mismo equipo tiene el balón. Un pase atraviesa la defensa, que estaba echándose una siestecita. El delantero consigue controlarlo y lo pone donde no lo puede alcanzar el portero. Después se vuelve a sacar de centro y todo el proceso empieza de nuevo. En su opinión, el fútbol se reduce a destellos ocasionales de habilidad por parte del equipo atacante o de mala comunicación por parte de los defensores. El resto es un caos. El análisis televisivo se centra en los actos de “brillantez” y de “genio” de los delanteros, o la “diabólica” y “sorprendente” defensa por parte de los defensores. Toda la discusión gira alrededor de los goles y de los fallos y uno o dos jugadores son identificables como los héroes o los villanos. La táctica se menciona brevemente en forma de la alineación que se muestra al principio del partido, pero se olvida con rapidez, y la atención se centra en las individualidades”. 

(…) “Me encantó una reflexión de Iván Malagón en su libro “Eres un crack”, refiriéndose a “El arte de hacer simple lo complejo”: “Hacer que las cosas parezcan complicadas es un acto muy común. Creo que sólo aquel que controla perfectamente la mecánica de un proceso es capaz de simplificarlo. Hace poco leí en un anuncio de relojes una frase que me pareció muy acertada: “To break the rules, you must firss master them”; es decir, para saltarse las reglas, primero tienes que controlarlas como un maestro. Y es que hace falta saber mucho para explicar de una manera concisa y clara aquello que es más complejo. Como ya he dicho anteriormente, los relojes son aparatos que me encantan pues cuanto más complicada es su maquinaria interior, más valor tienen como objeto”. 

Precisamente, cuando se juega muy bien al fútbol, cuando un equipo funciona, se dice que “marcha como un reloj”. También en (w.liderendeportes.com) aparecen nuevos matices: “La definición de complejidad puede ser aquella que dice que es “la cualidad de lo que está compuesto de diversos elementos. En términos generales, tiende a ser utilizada para caracterizar algo con muchas partes que forman un conjunto intrincado y difícil de comprender…” Por tanto, estén muy atentos a encontrar las mejores fórmulas y más fáciles para entender el máximo de factores del fútbol simple”.

Salamanca, 28. Noviembre.2019