El trabajo en equipo no es tarea fácil.

“De ustedes depende. O aprendemos a pelear como equipo, o perderemos como individuos”. (Fernando Álvarez, Procurador y exfutbolista, siempre me recuerda lo que Al Pacino decía en “Un domingo cualquiera”).

            Se siguen confundiendo términos como “grupo” y “equipo” cuando el objetivo es coordinar un equipo, bien en la empresa, en el deporte, hasta en la parroquia religiosa y no es fácil conciliar los distintos conocimientos. Cuando los individuos acaban dándose codazos para colgarse la medalla, aquel equipo acaba en desastre. De un capítulo de mi próximo libro, sintetizo algunas máximas que nos ilustran para nuestro posible desempeño en interrelaciones de compañeros o amigos en el futuro:

-- “Si algo sale mal, yo lo hice. Si algo sale muy bien, lo hicimos. Si algo va realmente bien, entonces lo hiciste. Eso es todo lo que se necesita para conseguir que la gente gane partidos de fútbol para ti”. (Paul W. Bryant).

  • -- “Los individuos marcan goles, pero los equipos ganan partidos”. (Zig Ziglar).
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  • --  “El ego es el asesino definitivo en un equipo”. (Patrick Lencioni).
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  • -- “Somos un equipo. Es parte de nuestro trabajo ayudarnos unos a otros y perdonarnos unos a otros. De lo contrario, nunca haríamos nada”. (Jeramey Kraatz).
  • --  “Ningún miembro de la tripulación es alabado por la robusta individualidad de su remo”. (Ralph W. Emerson).
  • -- “Una sola flecha se rompe fácilmente, pero no un fardo de diez”. (Proverbio japonés).
  •  – “El trabajo en equipo es la capacidad de trabajar juntos hacia una visión común. La capacidad de dirigir los logros individuales hacia los objetivos de la organización. Es el combustible que permite que la gente normal logre resultados comunes”. (Andrew Carnegie).