Al sur de Zambeze

“Un equipo Internacional de Investigadores concluye que todos los seres humanos que hoy pisan la faz de la Tierra; procedemos de una única población que habitó hace-2.000.000-años una región-AL SUR DE ZAMBEZE”… al norte de Botsuana.

Si yo hubiera abusado de la demagogia (cosa tan corriente hoy en día), le habría dicho hoy al señor Manuel cuando venga a la cita diaria: ¡Seguro que ya cazaban!... Y, estaría en lo cierto.

Pero no, hoy al señor Manuel le voy a decir, seguro que para su gran sorpresa: “Cuando termine esta temporada de caza, allá por últimos de enero del 2020, y a los 85 años de edad y 77 de práctica activa en este deporte”… ¡lo dejo!

Y, cuando reaccione, le seguiré diciendo: “Ha sido una larga singladura no exenta de alegrías y también desengaños, como en cualquier matrimonio que se precie. Ya que a mí pasión por esta actividad deportiva tan vituperada a veces; tengo que adjuntar que desde los años 80 simultaneé su práctica activa con un-Programa de Radio en Directo-en-Radio Popular-luego-COPE-(cuando estaba en-La Playa Mayor-salmantina). También en varios Medios de Comunicación escrita. LA HOJA DEL LUNES. LA GACETA. EL ADELANTO. EL SOL. TRIBUNA. También en REVISTAS ESPECIALIZADAS varias. Y muchos años más en: TELEVISIÓN SALAMANCA. TELEVISIÓN CASTILLA Y LEÓN. TELEVISIÓN COMARCAL PEÑARANDA. EsRADIO. Sin olvidar algún libro sobre el tema de la caza deportiva y ¡miles de entrevistas!

Como anécdota puedo contar; que hubo un tiempo que lo hacía en- Prensa. Radio y Televisión- el único en Salamanca… sin ser Periodista. Que ya me hubiera gustado. Actualmente y ajeno a la caza deportiva “cuento historias –Humanas y alguna Divina-en salamancartvaldia.es-todos los martes. ¡COMO HOY!

Por todo ello puedo asegurar respecto al tema de la caza deportiva; que ahora dejo: “Que he tenido la suerte, en su práctica y en lo mucho escrito, visto y oído…de poder ser testigo directo de muchas salidas del Sol que nunca dejaron de sorprenderme. Me he fundido en cada amanecer  o cada crepúsculo. Y he agradecido en mí piel la caída de las templadas o frías lluvias. Y también en mí frente descubierta el frío de mármol de una mañana de enero. Que me dejaba los nudillos ateridos. Sí, señor Manuel; es una tendencia humana y antigua como decíamos al principio y siempre ligada al hombre por finísimos hilos de atavismo y nostalgia.

¿Estás seguro que lo dejas?

Sí, señor Manuel y lo hago con pena, primero por mí ya que he sido testigo directo de cómo pasa el tiempo en las personas y también con mucha rabia por la paulatina desaparición de las especies cinegéticas objeto de nuestras ansias cazadoras.

Pero déjeme que hoy en esta despedida en la larga actividad deportiva, la caza, les dé las gracias a personas singulares que conocí y que me ayudaron en su comprensión en esta andadura. Pero le agradecería que usted y todos los que lean estas apreciaciones no piensen qué: “Voy a caer en el viejo y cultivado vicio de la hipocresía y que voy a decir de ellos que todos eran un, alma de Dios,…  cada uno era, como lo somos todos, con defectos y virtudes. Pues eso.

Así que muchas gracias a mis “maestros” de cuando tenía 8 años de edad; el primero mí padre, pues estoy seguro que nuestra andadura juntos por aquellos bellos lugares de-El Cerro-,en tierras de-Hornacinos-aún deben de  tener ecos de aquellas dos figuras humanas que transitaban por aquellos caminos de herradura, el uno con la escopeta y el otro portando en su joven espalda la jaula en la que iba el macho de perdiz, ya sosegado, pero que había trabajado a destajo para conseguir que las perdices del entorno, sus congéneres, acudieran a la cita atraídas por sus cantos. Gracias también al “Tío Ignacio” y sus aventuras de furtivo, verdaderas o falsas, pero que tanto me impresionaron. Gracias Juan y su querencia por los jabalíes. Gracias al señor Donato y los temores que me trasmitía al contarme las historias de lobos.

Ya, en tierras de secano de Poveda de las Cintas, con 16 años de edad. Gracias a –Numeriano-parco en palabras pero experto cazador y eficaz en lo suyo. Siempre he recordado la escena los dos sentados a la orilla del río (cuando llevaba agua cristalina), “repartiéndonos” un perdiz que él había cazado. La perdiz, después de muerta, voló del uno al otro… él quería dármela para que yo no fuese “bolo” a casa y mí orgullo no lo permitía. ¡Me la quedé!

¿Seguro que has tenido muchas anécdotas?

Miles señor Manuel; hoy quisiera recordarla una de dos buenos amigos. Mariano, ya fallecido y Toñín, que está luchando contra esa enfermedad en que uno se olvida de los recuerdos. Tiró Mariano a una perdiz que se marchó a “criar”. Pero en su vuelo se pegó contra una alambrada y quedó “trizada” en las púas. Mariano la cogió con sus manos, pero en un escorzo el listo animal se volvió a escapar y él la disparó tres cartuchos de su repetidora y fallo de nuevo. Toñín, no se había enterado de la larga “faena” pero sintió los tiros viendo volar a la pieza…Entonces comenzó a increpar a Mariano… Te sale a los pies y nada… Y Mariano le contestaba cabreado. So listo… de las manos… de las manos.

Sí que has tenido una vida activa en la práctica de la caza deportiva. Supongo que te habrá proporcionado gran alegría.

Lo último ocurrido a este respecto, mucha. Vera señor Manuel: El día 1 de octubre del 2019 firme –Los Protocolos-en el-Archivo Histórico Provincial de Salamanca-. Para que todo esto que le cuento y más; esté allí todo-DIGITALIZADO- (les llevé cinco cajones de plástico… de esos de los chinos con ruedas).Cuando esté todo debidamente reglamentado… Usted, podrá pulsar un botón y enterarse de una parte en la caza deportiva en Salamanca. ¡Una maravilla!

“Qué al fin y al cabo-Cazar no es Matar-, sino algo mucho más importante y profundo”. PUES ESO.