Martes, 12 de noviembre de 2019

Los problemas comunes de la piel y cómo tratarlos

La piel es la que nos protege de todo lo nocivo que nos rodea, por eso es importantísimo cuidarla y estar a tento a cualquier problema que pueda causar erosiones en ella

La piel es el órgano más grande del cuerpo y también el que está más expuesto frente a las agresiones externas. Son muchas las enfermedades que pueden llegar a afectar e impedir que lleve a cabo sus funciones. Aquí te mostramos los problemas más comunes de la piel y los tratamientos más eficaces para combatirlas.

Piel atópica

La dermatitis atópica es una enfermedad que afecta entre un 20% de los niños y que se puede dar también en un 5% en adultos. Aunque lo más normal es que aparezca en la infancia, lo cierto es que son muchas las personas que la sufren llegadas a la edad adulta.

Aunque no se conocen las causas que lo provocan, existen algunos factores que pueden desencadenarla: la predisposición genética, el clima frío, la contaminación, el sexo o la edad.

La piel atópica se caracteriza por los siguientes síntomas:

Sequedad y rugosidad.

Descamación.

Picor.

Enrojecimiento.

Irritación.

A pesar de ser una enfermedad crónica, se pueden combatir sus síntomas y espaciar los periodos interbrote con algunos tratamientos de uso tópico como cremas hidratantes y emolientes que alivian el picor y la sequedad. En esta web dan varias recomendaciones para convivir con piel atópica que les ha funcionado, aunque lo mejor es que lo pruebes por ti mismo.

En casos más graves, el dermatólogo puede recetar corticoides orales o de uso tópico; y, si hay infección, también puede ser necesario un tratamiento a base de antibióticos para combatir la infección si se producen heridas al rascarse.

Rosácea

La rosácea es una enfermedad crónica que afecta principalmente a rostro y cuerpo y que puede estar asociada a otros problemas de la piel como el acné, la psoriasis, el eczema o el lupus. Aunque no es lo más frecuente, la rosácea también puede afectar a los ojos y, en este caso, se recomienda consultar también con el oftalmólogo para que prescriba un medicamento específico.

Los síntomas más frecuentes son:

Enrojecimiento en algunas zonas del rostro.

Pequeñas venas rojas debajo de la epidermis.

Acné.

Piel gruesa.

Inflamación en la nariz.

Existen diversos tratamiento para controlar los signos de la rosácea. Uno de los más empleados es la brimonidina de uso tópico que reduce el enrojecimiento, gracias a su efecto vasoconstrictor. También se puede recetar antibióticos orales para combatir las bacterias que provocan la inflamación.

Y, en los casos más graves, se puede hacer necesario el uso de isotretinoína, un medicamento oral que se usa para combatir el acné y que está contraindicado durante el embarazo.

Acné

El acné es una de las enfermedades más comunes de la piel. Suele aparecer en la adolescencia debido a los cambios que se producen en la pubertad y que, en algunos casos, perdura hasta la edad adulta.

Las causas más comunes son la producción de un exceso de grasa de las glándulas sebáceas, los cambios hormonales (pubertad, embarazo y la menstruación), el consumo de anticonceptivos orales o el uso de algunos cosméticos.

Se caracteriza principalmente por:

Aparición de granos, espinillas y pequeños quistes.

Enrojecimiento.

Cicatrices.

Costras con erupciones.

Pequeñas protuberancias rojas.

Si el acné es leve, se recomienda un tratamiento tópico a base de ácido salicílico, peróxido de benzoilo y retinoides. Si es moderado, se deben usar también antibióticos para combatir la infección; y en los casos más severos se prescribe un tratamiento sistémico que incluye antibióticos sistémicos (tetraciclinas, eritromicina, minociclina y clindamicina) y retinoides sistémicos como la isotretinoína.

Psoriasis

Es una enfermedad que sufre un 2% de la población, entre los 15 y los 35 años. Suele afectar a la piel y a las articulaciones y está relacionada estrechamente con el sistema inmunológico. Aunque es una enfermedad hereditaria, también hay otros factores que pueden desencadenar su aparición: estrés nervioso, obesidad, infecciones crónicas, artritis reumatoide, cambios hormonales o el consumo de alcohol.

Estos son sus síntomas:

Placas enrojecidas y cubiertas por escamas blancas.

Descamación.

Picor.

Caspa.

Cambios en el color y el grosor de las uñas.

La psoriasis se puede tratar con cremas y lociones de uso tópico; fototerapia, con rayos UVB o una combinación de psoraleno y rayos UVB; y con sustancias sistémicas de uso tópico (esteroides, alquitranes, retinoides, ácido salicílico, …).

También se puede tratar tomando medicación sistémica (metotrexato, retinoides orales o ciclosporina). El dermatólogo siempre será el que determine cuál es el tratamiento más eficaz para acabar con uno de los problemas más comunes de la piel.