Viernes, 22 de noviembre de 2019

Sin rumbo

“Vientos bajeros trajeron lluvias y las veletas apuntaron a todos los rumbos”. Y con estos vientos frescos y estos aires picadillos, además de que el Sol tiene menos fuerza, es imposible estar a la intemperie tomando nuestro vermú mañanero. Pero nos hemos “agenciao” un rincón de la bodega para seguir degustándolo, acompañado de lo que se tercie. Indudablemente se pone un tiempo áspero y vientos de todos los rumbos se estrellan contra los árboles de la Parcela.

Viene el señor Manuel hoy con prisas, pues el tiempo está desapacible a la cita y lo hace embozado hasta las orejas bajo mucha vestimenta que mitiga el frío reinante. Solamente le faltaba ponerse la pelliza de cuello de piel de borrego; que seguro tiene en el fondo del armario y que era un símbolo “tapa-fríos-, en aquellos tiempos ya remotos, en que el frío… era frío y el calor… calor.

Es que tienes toda la razón Anselmo; el tiempo afortunadamente ha cambiado y los calores a destiempo van desapareciendo y ahora le siguen la lluvia bendita, cuando tiene límites,  y comienzan a desgajarse a torrentes casi como en mis tiempos de pastoreo. De esto, siempre oí decir en el pueblo que: “ello era como cuando murió Zafra… que no sabíamos quién era”. Pero debió ser muy gorda. Pues… “por laderas del Valle bajaron copetados los regachos, y los arroyos desembocaron buenos caudales en el río, también los navajos de la vega eran puros charcales. De ello diría… ¡Por Diossssss, nuestra nunca olvidada Mari Loli!

¿Sabe usted señor Manuel?... le espeto sin compasión y casi sin darle tiempo a sentarse: “Me ha enviado un whatsApp-, nuestro buen amigo Juan desde Barcelona (el pobre debe estar recuperándose de las “Noche de fuego Catalanas”) en el que me pregunta textual refiriéndose a la charla de la semana pasada: ¿Tal  vez no hubo vermú con ricas anchoas esta vez?

¿Y, qué le contestaste? Lo harías a “tú estilo”.

Pues sí; le conteste debidamente y en pocas palabras: “Qué ya está el otoño que no hay quien lo aguante”. Agua y viento y viento y agua. Pero que nuestro vermú es sagrado y que a nosotros nos pone más contentos que unas pascuas y que nos quita el frío de fuera y el de dentro…que lamentablemente también impera.

Sí, señor Manuel, que cierto es lo que le digo. Y aunque hoy me gustaría contarle cosas agradables, va a ser que no. Pues como las tormentas, la actualidad viene cargada de negros nubarrones y malos presagios. Recordará usted que más de una vez en nuestras charlas ha salido a colación una pregunta trascendente… ¿Es el hombre y la mujer, las primeras criaturas verdaderamente armónicas sobre la Tierra?

Pues hoy vuelvo a reiterarla ya que: “Está demostrado que los seres humanos; no podemos, no queremos o no sabemos el hacer las cosas mejor”.

Tú me dirás.

Le diré, pues he leído estos días pasados.  “La muerte en un mar minúsculo”. Donde se lamenta la dramática situación en que se encuentra el-MAR MENOR-.Donde han aparecido muertos miles de peces. Se añade también: “El 85% de esta contaminación es de origen agrario y no se ha hecho nada durante décadas. Abundando aún más. “La falta de oxígeno se debe a la descomposición de la materia orgánica en el agua”. Sea lo que sea, esta tragedia del-MAR MEÑOR-, ya se había avisado. Y… más de dos millones de peces, según los pescadores ¡murieron!

¡Eso es una catástrofe de tamañas dimensiones!

Sí, señor Manuel; pero lo que le cuento a continuación, además de catastrófico es un crimen consumado ¡fíjese! y valore: “La policía británica encontró hace unos días 39 cadáveres, 38 adultos y un adolescente en el contenedor de un camión de mercancías”. Pero no quiero abundar mucho en ello pues comprendo su estupor  ante la noticia señor Manuel… pues eran seres humanos muertos a menos 25 grados en un habitáculo cerrado a cal y canto ¡qué angustia! ¡Qué terrible!

Y todo ello propiciado por seres humanos a los que se suponía… “la primera criatura verdaderamente armónica sobre la Tierra”.

Tremendo; por ello cada vez estoy más con-San Francisco de Asís- cuando decía: “Cada vez necesito menos cosas y las pocas que necesito… las necesito muy poco”. ¡Vamos-SIN RUMBO!

SÍ, señor;  lo hemos perdido, pues te quedas sin palabras cuando te enteras que. “Una señora en Madrid ha sido encontrada en su casa y muerta”…  desde hace ¡15 años! Hemos perdido-el rumbo-y mucho más.

Apure el vermú, si no nuestro amigo Juan se enfadará en Barcelona y abríguese  en el camino de vuelta a casa; que el tiempo se ha puesto arrugadillo y huero y el sol no levanta cara.

A propósito, ya me voy, pero antes quiero preguntarte ¿Cómo te fue el primer día de caza? Que tampoco debió ser muy allá pues no lo has cacareado a los cuatro vientos, incluido el menguante…

Usted siempre tan sibilino con el colmillo retorcido querido amigo; no le he dicho nada pues había cosas más importantes de que hablar hoy. Pero en la caza también vamos-SIN RUMBO-a la deriva absoluta. Pero esté seguro que la próxima semana se lo contaré de pe a pa… ya que a mis 85 años de edad y 77 en la práctica de la caza deportiva; tengo que hacer honor a la anécdota de Luis  Miguel Dominguín cuando: “Después de “una noche loca” con la bella artista-Ava Garnner- le preguntaron a las 4 de la mañana ¿Dónde vas a estas horas? Y contestó rotundo… ¡A contarlo! Pues eso.