Jueves, 21 de noviembre de 2019
Alba de Tormes al día

Jaime Núñez finaliza con éxito su periplo por tierras peruanas

Como es habitual, el moto aventurero albense ha visitado algunas de las zonas más remotas, que se encuentran fuera de los habituales recorridos turísticos,  pero no por ello exentas de grandes atractivos

Unos tres mil kilómetros en moto sobre todo tipo de carreteras y caminos, variadas aventuras, anécdotas, y el reconocimiento por parte de las diferentes universidades del país andino en las que presentó su reciente audiovisual,  “Cinco continentes, dos ruedas, y una historia”,  sería el rápido resumen de las recientes tres semanas que Jaime Núñez ha pasado viajando por Perú.

Su periplo  comenzó en Lima  donde había sido invitado a participar como ponente en el 3º Encuentro Grandes Viajeros Perú, del cual también  es cofundador. Desde la capital peruana, y como es norma en él, ya sobre una moto puso rumbo a la región de Cajamarca, zona plagada de decisivos acontecimientos históricos acaecidos durante la época colonial española. Posteriormente se internó en la región de Amazonas, donde vivió la jornada más complicada del viaje, ya que las diversas dificultades, tanto climáticas como orográficas, hicieron que tuviera que emplear más de diez horas para recorrer los escasos 300 kilómetros que separan Cajamarca de la población de Chachapoyas.

En esta última, y a pesar de haber comenzado la época de lluvias, pudo visitar las diferentes zonas arqueológicas que guardan los vestigios de esta cultura, una de las más antiguas y desconocidas del Perú.

También en este nuevo recorrido pudo llevar a cabo uno de los objetivos que tenía pendiente desde su anterior viaje del año pasado, alcanzar en moto la laguna Parón. Esta se encuentra en el corazón de la cordillera de Los Andes, a una altura de 4.200 metros. La principal dificultad radica en el exigente, revirado y tortuoso camino que hay que ascender  hasta poder contemplar la que está consideraba una de las lagunas más bellas del país. Como muestra de esa dificultad son las más de dos horas que el propio Jaime empleó en recorrer los 32 kilómetros que la separan de la  población de Caraz. Sin duda merecieron el esfuerzo, ya que según sus palabras, tanto la subida como el entorno en que se encuentra la propia laguna, son de los más espectaculares que ha podido contemplar en sus viajes.

Pero a pesar del intenso y trepidante itinerario que tenía trazado, nuestro paisano también pudo cumplir con las invitaciones que diferentes universidades peruanas le habían cursado previamente,  y de este modo ofrecer a sus alumnos su último trabajo, el audiovisual que lleva por título “Cinco continentes, dos ruedas, y una historia”. El mismo es un resumen de sus viajes en moto por todo el mundo, desde sus inicios  a principios en la década de los ochenta, hasta sus más recientes aventuras. Poniendo una especial atención en las vivencias con personas de las más variadas etnias y culturas y que, gracias a estos viajes, ha podido llegar a conocer.