Viernes, 22 de noviembre de 2019

Dialogar

Llega el señor Manuel hoy a la Parcela bastante tranquilo para su manera de ser y estar habitual; en la que con su retranca, tiene ya preparada una respuesta, antes de que le hagas la pregunta. Por ello, algunas veces me contengo antes de sugerirle algo que pueda derivar en rechazo. Uno, con la debida serenidad, que no es más que una mezcla de experiencia y resignación y también de no ir de prisa se contiene, ya que por nada del mundo quiere llegar a ofender.

¿Qué le pide usted a la vida en estos momentos?

Contestación rotunda: “Me conformo con tener salud y que no me duela nada”.

Y… ¿ya está?

Mira, en la época en que vivimos, en la que impera una-Posverdad-, que no es otra cosa que: “Dar noticias falseadas intencionadamente que forman parte de enormes redes de desinformación intencionada y extensiva y que utilizan la prodigiosa capacidad de los avances tecnológicos para trasmitirlas”… ¿Qué quieres que te diga, sin perder la educación y las buenas costumbres?

Bueno, puestos así, no le falta a usted razón.

Y te darás cuenta de que cada vez hablamos de menos cosas, pero como habla más gente: “Cada individuo se ha convertido en un medio de comunicación, que además sólo comparte aquellos contenidos con los que está de acuerdo, sin pararse a pensar si son verdaderos o falsos”.

Entonces… ¿Le gustaría estar otra vez en el “mentidero” de la fragua del pueblo, donde las noticias llegaban con mucho retraso?

No empecemos… tampoco es eso. Pero nunca olvides que: “La desinformación viaja en las-Redes Sociales-, seis veces más rápido que la información” Pero si te parece cambiamos de tema y ahora te pregunto yo. He leído  estos días que: “El cielo tiene cada vez menos pájaros”. ¿Qué opinas?

Qué es bien cierto; se nota y se siente. Las aves son un excelente indicador de la salud ambiental y la integridad de los-ecosistemas-, la pérdida de hábitats, el cambio climático, las cosechas, en todas aquellas zonas donde la agricultura se ha expandido e identificado mediante el uso intensivo de herbicidas y pesticidas… si señor Manuel… el cielo tiene muchos menos pájaros. Y es más; los 7.600 millones de humanos son sólo el 0,1% de la biomasa del Planeta, pero ya han acabado con la mitad de las plantas y el 83% de mamíferos. Ello es un dato a considerar muy seriamente.

Y llegados a este punto señor Manuel y sin que se ofenda, le voy a preguntar; ¿Le gustaría que volviese el arado romano?

Mira majo; si la pregunta me la haces de buena intención, vamos bien, de otra forma vas descaminado. Del-arado romano-, te puedo contar y no parar mucho y variado… y aunque lo manejé escuetamente puedo decirte que era un artilugio infernal… ¡pero cuanta hambre quitó! Y si me apuras, me empeñaría en hacerte llegar que. “Los viejos arados romanos tenían “alma”. Y otras connotaciones.

Hoy estoy a su favor señor Manuel con esto que me está contando, pues tuve la suerte de vivirlo y aunque tal vez digan de nosotros que dejemos los recuerdos; cierto es que los arados tenían, no sé si alma, pero bastante poesía trasmitida a través de las muchas piezas que lo componían y daban forma: “El Clavijero, La esteva, La cama, La mancera, La vilorta, El timón, El pescuño, La garganta, El dental… ¡Qué maravilla!

¡Y te olvidas de la reja! Pieza principal.

Como me voy a olvidar de la reja, señor Manuel, si aún conservo en la memoria, retina y pensamientos aquellas jornadas imborrables que me pasaba en la fragua del señor Constancio, viendo como le daba con maestría el “toque final” a las rejas, que después roturarían las tierras en la arada con la ayuda de los sufridos bueyes y mulas, siempre unidos por el yugo…  ¡Toda una Epopeya!

Y, siempre mirando el tempero…

Cierto, pero eso es otra historia, que por cierto reflejaba-Armando Moralejo- en sus-Recuerdos y Añoranzas-; “Hombre… se ha ganado en comodidad, porque aquello era durísimo trabajo para hombres preparados para ello. Que hoy, acostumbrados a la vida moderna, sería muy difícil de poder llevar a cabo.”

¿Usted cree señor Manuel, que se entenderá este diálogo, que estamos sosteniendo hoy, los dos?

Difícil respuesta amigo. Pues hay que leer mucho “entre líneas” en este-DIÁLOGO-. Además en una época en que estamos en que a la gente. “Se les informa de todo pero no se les entera de nada”. Seguro que a los pocos que vamos quedando y que vivimos aquellos tiempos, sentiremos un cosquilleo interior, con estos recuerdos… la juventud “pasará” del tema. Pero no importa”.

Vámonos señor Manuel… Yo me quedo dándole vueltas a su pregunta: ¿El Cielo tiene cada vez, menos pájaros?

Pues sabe lo que le digo. “No me gustaría que se quedase sin  trinos el campo; sólo aceptaría que los pájaros callen, cuando extiende la noche su manto”… Pues eso.

DIÁLOGO. Plática entre dos o más personas que alternativamente manifiestan sus ideas o afectos. (DIÁLOGAR de DIÁLOGO).