Viernes, 28 de febrero de 2020

Se veía venir

Con la opinión de César García completamos la crónica del Salamanca UDS 1 – Izarra 1, que deja a los de Cortés en el 8º puesto de la tabla, a 4 puntos de la promoción de ascenso y 6 de la descenso, tras la 9ª jornada
Despedida de los jugadores, tras el empate en casa ante el Izarra. Foto de Lydia González

Es verdad que duele que te empaten a cinco minutos del final, pero el tanto del 1 a 1 para el Izarra en el Helmántico no fue una sorpresa. Se veía venir porque los navarros fueron los claros dominadores del encuentro a partir del 1-0, ante un Salamanca UDS conservador, rácano y escaso de recursos. Estos son mis apuntes del decepcionante punto sumado en casa por los charros ante un equipo que ocupa puesto de descenso.

Se repite la historia

Las cuatro victorias consecutivas que sumaba el Salamanca (dos en la Copa RFEF ante Burgos y Móstoles, y dos en liga ante Unionistas y Guijuelo) no han servido para esconder el pobre juego de los charros, cuya identidad futbolística está por definir. Igual que el buen comienzo con dos triunfos en las dos primeras jornadas fue un espejismo, esta segunda racha de buenos resultados también ha sido engañosa, como se ha visto este domingo en el Helmántico, en un partido en el que un conjunto que está en puesto de descenso zarandeaba a un Salamanca, que ha desperdiciado una gran oportunidad de acercarse a los importantes.

La responsabilidad del entrenador

A mí me encanta que el técnico del Salamanca sea un charrito pero detecto un incremento notable de las críticas al preparador entre los aficionados por su gestión durante los partidos, la elección de los cambios y, sobre todo, por el escaso juego de los blanquinegros.

Ya he dicho otras veces que si juegas bien y pierdes, la gente lo puede entender y mantiene la ilusión por su equipo, pero cuando tu fútbol es malo o escaso, el aficionado se va enfadando. Seguro que Cortés, por su bien y por el del equipo, tratará de  rectificar todas las carencias que son visibles para definir el fútbol blanquinegro, de manera que éste sea reconocible y, sobre todo, del agrado de la hinchada.

Las buenas noticias

No obstante, hay que reconocer que Cortés ha asentado en el once a dos canteranos con un buen rendimiento. Monárrez, que desequilibra en banda, aunque también tuvo la sentencia en una contra con ventaja numérica que no supo aprovechar, y Medina, que cumple como lateral diestro y se va soltando con algunos destellos ofensivos. Por si fuera poco, también hizo debutar a Altube, que casi no tuvo tiempo para aportar su empuje.

Estas decisiones son relevantes pero hay que gestionarlas bien en el vestuario, pues esto supone que algunos jóvenes del filial están adelantando a los profesionales del primer equipo, lo que puede enrarecer el ambiente. En cualquier caso, todos sabemos que la propiedad (Manuel Lovato) es partidaria de aprovechar el potencial del Salamanca B, lo que es un importante aval para que el entrenador tome esa senda. Ahora bien, muchos se preguntan: ¿cuándo lo va a tocar a Mati?.

El caso Calderón

Lo de Néstor Calderón parece que se va arreglando, a pesar de los pitos que algunos le dedicaron nada más salir al campo. El mexicano, que resulta que es medio y no extremo como nos habían dicho en verano, fue el encargado de reemplazar a Amaro a los 24 minutos y estuvo mejor que otros días a la hora de construir, porque la faceta defensiva  no es su fuerte y eso facilitó el dominio visitante en la segunda mitad, que acabó llevando a perder dos puntos.

De este modo, el equipo charro se queda en el 8º puesto a 4 puntos de la promoción de ascenso y a 6 de la descenso. Es decir en tierra de nadie. Menos mal que queda mucha temporada para que se corrijan los errores, se forje un estilo de juego reconocible y se rentabilicen mejor los recursos disponibles. De momento, el próximo examen será ante el Leioa que, como el Izarra, está en puesto de descenso. ¿Qué cara nos mostrará el Salamanca?

Fotos de Lydia González