Lunes, 11 de noviembre de 2019

Buenas noticias para los activistas de derechos humanos

Vamos a hacer referencia a un puñado de noticias positivas relacionadas con la defensa de los derechos humanos y de los activistas que luchan por ellos en cualquier lugar del mundo. Los éxitos se han conseguido gracias a la solidaridad de muchas personas a través de sus firmas como signo de resistencia y apoyo a las víctimas de violaciones de derechos humanos.

Islam Khalil, en el centro de la imagen

Desirée Spiess

Activista por los derechos humanos

Si observamos la situación actual del mundo, ya casi no hay casi noticias positivas que nos sorprendan. La mayoría de las noticias que salen en la prensa son negativas y se relacionan, por ejemplo, con el auge del extremismo de derecha, los primeros refugiados climáticos o las innumerables zonas de guerra como Siria o Afganistán. Pues bien,  queremos que este artículo sea la antítesis, y por ello vamos a hacer  referencia a un puñado de noticias positivas relacionadas con la defensa de los derechos humanos y de los activistas que luchan por ellos en cualquier lugar del mundo. Los éxitos se han conseguido gracias a la solidaridad de muchas personas a través de sus firmas como signo de resistencia y apoyo a las víctimas de violaciones de derechos humanos. Como se va a ver, nuestra firma de solidaridad, nuestra participación en contra de la injusticia y del abuso del poder es importante porque una participación masiva funciona en muchos casos.

Los dos primeros mensajes positivos provienen de Egipto. En primer lugar, el martes 26 de marzo, Islam Khalil fue puesto en libertad. Un juez ya lo había ordenado, pero faltaba que el gobierno cumpliera con la resolución judicial. Ni su familia ni su abogado sabían dónde estaba retenido. Después de una acción cibernética abierta por parte de Amnistía Internacional, que creó una red para su caso en la que participaron miles de ciudadanos de todo el mundo, se obtuvo la liberación. En segundo lugar, el bloguero egipcio Alaa Abdel Fattah, icono de la primavera egipcia, fue puesto en libertad tras cinco años de prisión injustificada. Este éxito se basa también en la participación masiva de las personas en la sociedad civil, que lo exigieron mediante su firma.

Muy positivo es también el caso de la periodista palestina Hajar Harb. La periodista escribió un artículo crítico sobre el gobierno en que destacaba la corrupción en el sistema de salud de Gaza. Fue amenazada con hasta seis meses de cárcel. El 25 de marzo, la periodista palestina fue absuelta y la violación de los derechos fundamentales fue rechazada con éxito. Un motivo de alegría y un paso importante para proteger la libertad de expresión y la libertad de prensa. Además, fue una victoria para el periodismo crítico, libre e independiente.

El siguiente éxito se obtuvo en Polonia. Se trata del caso de 14 mujeres que durante la marcha anual por la independencia en Varsovia protestaron pacíficamente contra una manifestación de extrema derecha, siendo insultadas y agredidas violentamente. Una mujer incluso perdió el conocimiento por la agresión de los antidisturbios. A pesar de que las mujeres fueron pateadas, golpeadas e insultadas por los extremistas de derecha y que todo fue grabado con una cámara, la fiscalía decidió suspender la investigación de los abusos. Además, 13 de las 14 mujeres fueron acusadas de obstruir un mitin autorizado y se les impusieron multas. Sin embargo, se trata de una manifestación pacífica, que tiene su origen en el derecho a la protesta. La buena noticia es que las investigaciones contra los atacantes de la extrema derecha se reanudaron a principios de este año y han iniciado los procedimientos contra los atacantes. Se ha programado para el 14 de junio una audiencia sobre el procedimiento de apelación contra las multas impuestas a las mujeres. Este éxito se debe a todos los activistas participantes y a la red de la organización de derechos humanos Amnistía Internacional, que lanzó una campaña a favor de la justicia y en contra del abuso contra estas  mujeres.

También hay algo positivo que informar desde Siria. Por segunda vez, la Coalición liderada por Estados Unidos admite su responsabilidad por los 25 civiles muertos en Raqqa. La primera confesión tuvo lugar a finales de junio de 2018, cuando asumieron la responsabilidad de la muerte de 77 civiles. En ambas ocasiones se basaron en informes de Amnistía Internacional. Asumir la responsabilidad es parte de un proceso para una mayor justicia y respeto de los derechos humanos. Y en Arabia Saudí, tras diez meses de prisión, tres defensores de los derechos humanos, Imanal Nafjan, Azizaal Yousef y Ruqayyahal Mhareb, fueron finalmente liberados. Fue una detención arbitraria durante la cual sufrieron torturas. Una vez más, Amnistía Internacional ha desafiado a las autoridades saudíes a que abandonen su desprecio por los Derechos Humanos.

Estos éxitos, estas buenas noticias, sólo pueden lograrse con la participación de muchas personas que están detrás de las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos y de las acciones de la sociedad civil. Gracias por su participación. ¡Juntos podemos cambiar el mundo!