Es Otoño

Hoy, cuando venga a la cita el señor Manuel, sinceramente nada me agradaría menos, que el caer en la tentación de charlar sobre él-10-N- y sus consecuencias. ¡No! y ¡No!... Hoy me gustaría tener con él una charla amable, amena y distendida; pues –ES OTOÑO-, aunque no podamos comparar este actual con el de los años 70 o 80 pues ahora son claramente más cálidos que aquellos-OTOÑOS-, que él y yo conocimos.

El –OTOÑO-, siempre tiene para mí connotaciones nostálgicas y muchos recuerdos e imágenes humanas y divinas. Como aquella del  buen amigo, Juan Blanco, hijo de Anselmo y Manuela, gallego de Betanzos; un día ya muy lejano de cuando a  la calle salmantina de “La Calleja”, lugar de alterne con muchos bares, se la denominaba también “la senda de los elefantes” ¡que por algo sería!... Tal vez relacionado con la “trompa” del paquidermo.

Bueno y a lo que iba. Juan llegó con una hoja de árbol en su mano  por la calle La Calleja” y le pregunté: ¿De qué árbol es esa hoja? De plátano recién caída;  me la ha dado una señora amiga de la familia. Yo puedo asegurar que el bueno de Juan, conversador, dicharachero, pero que también sabía escuchar… estaba visiblemente emocionado.

¡Es otoño!...

Buenos días señor Manuel ¿Qué tal? Le veo relajado y tratando de gozar de este sol otoñal del que dicen los expertos: “Sobre la posible incidencia del Cambio Climático en las anomalías del tiempo,  que hemos sufrido estos meses… no se puede decir ni que sí, ni que no. Pero estamos en un contexto de cambio climático. Y esto es, entre comillas, combustible para episodios torrenciales”…

Es, otoño.

Hombre… eso de torrenciales me recuerda una anécdota que tuvimos usted y yo con Juan y su perro; que era un chucho horrorosamente feo. Nos ocurrió cuando se abrió la-veda general-que se hacías siempre el primer domingo de octubre.

¡No sigas… como no me voy a acordar hombre! Fue durante la caída de una lluvia torrencial, pues entonces llovía a su tiempo. Y jamás he podido olvidar que tuvimos que refugiarnos en un chamizo cercano, junto a Juan y su feo perro. Cuando escampó, yo le pregunté a Juan ingenuamente ¿Juan, este perro era así después de la lluvia torrencial que nos ha caído… o ya lo era antes? Y no nos habló el resto de la jornada de caza.

Es, otoño.

Y aprovechamos la sonrisa del recuerdo para tomar un sorbo de nuestro vermú con anchoas correspondientes. Aprovecho también para preguntarle al señor Manuel ¿Recuerda usted que hace poco tiempo  contábamos aquí de las bondades de un famoso vermú-El Gran Negroni?

Pues  que sepa usted; que en su modestia; tres jóvenes emprendedores de Morales del Vino (Zamora), han conseguido lanzar al mercado un vermú artesanal elaborado con uva malvasía e ingredientes naturales al que han puesto el nombre de… ¡BENDITA LOCURA!...Con dos co…

 

Pero lo mejor, y que define a las claras su manera de ser y estar es la elección del colorido-Logotipo- de presentación: “La imagen que hemos escogido representa dos cosas; es una alegoría a la imagen que antiguamente se tenía respecto a los “locos”, ya que en las historietas se les dibujaba con un embudo en la cabeza y por un crisol”. Toño, uno de los creadores añade: “En esta botella están representados todos los sueños que queremos materializar. Nuestra filosofía”.

Veo, que se ha quedado usted pasmado con esta referencia humana tan singular y vamos a “agenciarnos”, usted y yo, como nos hacemos con este “producto”, que como sea igual que su filosofía de vida, tiene pinta de ser estupendo… ¡Ni -10                -N, ni leches! Nosotros a tope con el vermú… “Bendita Locura”.

¡ES, OTOÑO!

¿Recuerda usted señor Manuel, cuando los pudientes de los pueblos y de la capital se marchaban al Norte de España huyendo del calor?

Como no me voy a acordar; pues menudo presumían de ello y la “tabarra” que daban con la estancia a la vuelta.

Pues ya no tienen que irse; esas regiones del Norte, refugio de los que huían del calor, se han equiparado a las del resto de España, ya que por ejemplo La Coruña en su temperatura actual es similar a la que tenía Ceuta hace 50 años y la de Santander a la de Granada…

Hombre, la moraleja es que ¡café para todos!

Usted, como siempre, señor Manuel, tan sutil, conciso y mala leche.  Manda…

Y para terminar hoy charlaremos de varios temas –otoñales- de “rabiosa” actualidad. Es época de caza y la perdiz es la “reina” de la misma: ¿Recuerda señor Manuel, cuando Segundo, que era un “manitas” culinario aficionado nos “preparó” aquí mismo unas que usted y yo habíamos cazado? A usted, en un principio, no le gustó la idea cuando dijo: Os las haré-Perdiz al chocolate-. Que se hacen-Primero fritas y atadas con un hilo bramante y luego untadas con manteca de cerdo y aceite de oliva. Una vez doradas se guisan en tartera de barro, con vino, vinagre, caldo, clavo y cebollitas. Para terminar añadiendo una onza de chocolate del bueno.

No le gustó al principio…pero al final se chupaba usted los dedos. Y  repitió del guiso.

Y que tema más –otoñal-, que un ¡Buen guiso de setas variadas!... Mire, allá al fondo de la Parcela hay un “corro” de ellas que ya están en sazón  ¿Las preparamos y probamos que tal van con el vermú?...

¡Conmigo no cuentes!

-Es otoño.

¿Y castañas señor Manuel? Castañas sí, iremos hasta El Cerro a buscarlas. Pues eso…