Miércoles, 13 de noviembre de 2019

Unionistas de Salamanca: 1 punto, 1 point

El presidente de la Federación de Peñas de Unionistas analiza el encuentro entre el conjunto charro y el Tudelano
Una acción del partido entre Unionistas y el Tudelano

En términos generales y sin entrar en detalles, fue un ladrillo de partido, de los de siesta de pijama y orinal. Ni Unionistas de Salamanca, necesitado de puntos, ni el CD Tudelano hicieron disfrutar a los asistentes a Las Pistas en la tarde del sábado. No salió bueno el encuentro, todo lo contrario. Mucho miedo, imprecisiones y sin nadie capaz de coger el timón del barco y  tener pericia para gobernar el partido. Poco a poco, el envite, se fue a la deriva, hasta perderse en las profundidades del océano del futbol. Quedará el encuentro enterrado y olvidado para siempre para no ser descubierto por nadie, jamás de los jamases, hasta los fines de los tiempos.

Unionistas saltó al escenario con los nervios de ser conocedor de lo que había en juego, y sabedor de la racha negativa en la que se encontraba. Intentó dominar a su rival territorialmente desde el principio. La presión en zonas de medios, sin ser asfixiante, servía para tener llegadas. Disparos lejanos de Piojo y Góngora, permitían el lucimiento personal del portero navarro. Aunque las constantes imprecisiones y el estar más atentos, ambos equipos, a no encajar, no dejaban nada que resaltar a la grada, que alentaba a los suyos sin desmayo.

Y así, sin ritmo y muy timoratos los dos conjuntos, con más que guardar que arriesgar, se llegó al descanso, bálsamo para los fatigados ojos de los seguidores locales, que veían como se perdía una buena oportunidad de asestar un buen zarpazo a un rival que se dejaba ir en la mediocridad del partido.

Pero la segunda parte, en sus inicios, no fue nada positiva para las huestes de Aguirre, que cumplía, con el partido sabatino, 500 encuentros en los banquillos. El CD Tudelano se desperezó antes que los nuestros, y comenzó a poblar de jugadores rosáceos las inmediaciones del portal defendido por Brais.

Un saque de esquina, dibujado durante la semana de entrenamientos en el laboratorio personal del técnico visitante, dejó a los locales sin aire. El golpeo de su delantero, sólo en el balcón del área, se estrelló en el travesaño. Posteriormente, el siguiente aviso, sembró de dudas a todos, el remate a bocajarro del delantero, con todo a su favor, se marchó  fuera.

Dudas y más dudas, que se convirtieron en pesimismo con el gol del CD Tudelano. La confianza en todos los órdenes de la vida es clave, y no iba a ser menos en el deportivo. Unionistas necesita de ella, y la derrota ante la Cultural, sumada a la der derbi capitalino del pasado fin de semana, ha hecho mucho daño. Aún así, con el marcador en contra y con media hora de juego por delante, Unionistas tiró de alma. Los jugadores reaccionaron.

Los locales le pusieron ardor a cada jugada. El corazón les obligó a tirar de calor competitivo y pundonor, y ese lema: Unionistas nunca se rinde, salió a flotar como salvavidas de los de Aguirre. Esta vez Ayoze, con un soberbio cabezazo a la salida de un saque de esquina, puso las tablas en el marcador. Creo que justas, por todo lo que se mostró en Las Pistas. Nos falta confianza y creérselo. Reaccionarán y reaccionaremos, aunque hoy no sea el mejor día y veamos muchas nubes en nuestro horizonte.