Miércoles, 13 de noviembre de 2019
Ciudad Rodrigo al día

Los Pacheco se hacen con el control de Ciudad Rodrigo tras ganar el último duelo familiar

De nuevo con una masiva asistencia de público, el Paseo Fernando Arrabal albergó ‘El Alarde de Ciudad Rodrigo’

Coincidiendo con el anochecer dominical, llegó a su conclusión la IV Feria Medieval de Ciudad Rodrigo promovida por la Asociación Cultural Rodericus, que ha vuelto a resultar un éxito, dándose un nuevo salto respecto a ediciones anteriores, en este caso, con una mayor expansión del espíritu del evento por el centro histórico mirobrigense.

Estas horas finales de la Feria comenzaron con una nueva sesión del cuentacuentos ofrecido por Popy Vegas en los jardines del Parador, con el título de La vida es un cuento y los cuentos sueños son. Posteriormente, tuvo lugar la última de las exhibiciones de cetrería a cargo de Las Águilas de Valporquero en plena Plazuela del Castillo (en las inmediaciones del verraco).

El gran evento de la tarde dominical fue El Alarde de Ciudad Rodrigo en el Paseo Fernando Arrabal, hasta donde se llegó en un largo desfile desde las puertas del Parador, donde los miembros de Rodericus que pudieron se hicieron una gran foto de familia. Acompañados por varios de los grupos de animación de la Feria, se dirigieron hacia la Plaza Mayor, donde la comitiva se dividió: la familia de los Garcilópez de Chaves tomó la Rúa del Sol, y la de los Pacheco, la calle Julián Sánchez.

El destino de ambas rutas (unos llegaron por la Puerta del Sol y otros por el Registro) fue el mismo, el Paseo Fernando Arrabal, donde el grupo de Tambores y malabares Saltimbancos de Santa María estaba amenizando la espera al público congregado en las gradas allí situadas. Según fueron pasando los minutos, esas gradas se llenaron por completo, dándose cita en las inmediaciones –así como en la muralla- numerosos espectadores más.

Ese público pudo seguir la última batalla entre las familias de los Pacheco y los Garcilópez de Chaves, que este año protagonizaron ‘ellos mismos’ (otros años esta justa medieval corrió a cargo de una empresa externa) con la colaboración eso sí de los Caballeros Ala D’Falcao de Portugal. El evento constó de un total de 7 pruebas, 4 a caballo y 3 a pie.

En lo que se refiere a las pruebas a caballo, los dos jinetes que había –uno por familia- intentaron golpear el estafermo en carrera, enganchar unas anillas con sus garrochas, lanzar unas estacas a unas tablas, y apuntar a un jabalí. Hay que apuntar que el caballo de la familia de los Garcilópez de Chaves se mostró muy nervioso durante todo el Alarde, y de hecho, ni llegó a disputar la última de las pruebas mencionadas (los  Pacheco ganaron todas estas pruebas, menos la de las tablas).

Intercaladas con esos duelos a caballo, hubo una serie de luchas de espadas entre miembros de ambas familias. En la primera ronda, con dos duelos simultáneos, hubo una victoria para cada familia, mientras que en las otras dos luchas, las victorias cayeron del lado de los Garcilópez de Chaves. Finalmente, la victoria global en esta última batalla de familias de la Feria Medieval 2019 cayó del lado de los Pacheco, que lo celebraron por todo lo alto. Por cierto, que dentro de este Alarde de Ciudad Rodrigo, hubo un pequeño hueco para la cetrería.

Tras unos minutos de espera, comenzó el último desfile de la Feria, que llevó a todos los participantes en el Alarde, junto con los grupos de animación, hacia la Plazuela del Castillo, pasando por el Registro, calle Madrid, Plazuela del Conde, calle Toro, Julián Sánchez, Plaza Mayor, Sánchez Arjona y Juan Arias. Al paso por la Plaza Mayor, y en la confluencia de Sánchez Arjona con Juan Arias (donde ha estado situada la puerta medieval), hubo nuevas disputas entre las dos familias.

Llegados todos a la Plazuela del Castillo, tuvo lugar la despedida del grupo de Tambores y malabares Saltimbancos de Santa María, al mismo tiempo que comenzaban las despedidas entre los miembros de Rodericus y el resto de implicados directamente en la Feria. El público también hizo durante esos minutos un último recorrido por los puestos, incluida la Taberna Medieval o el puesto de crepes, donde había una importante cola.