Jueves, 22 de octubre de 2020

Dos goles para olvidar un paupérrimo espectáculo

Con la opinión de César García completamos la crónica del Salamanca UDS 2 – Unionistas 0, que deja a los de Cortés en el 9º puesto de la tabla, a 4 puntos de la promoción de ascenso y 4 de la descenso, tras la 7ª jornada
Gio Navarro, jugador del Salamanca, celebrando uno de sus dos goles. Foto de Lydia González

Mucho ruido y pocas nueces. La expectación que había levantado el derbi no se correspondió con un buen encuentro de fútbol. El espectáculo fue muy pobre, aunque los destellos de Uxío+Gio fueron suficientes para que los aficionados locales olvidasen el mal encuentro, ya que el resultado fue favorable. Estos son mis apuntes desde la grada de este Salamanca UDS 2 Unionistas 0:

Los destacados: A pesar del mal juego de los del Helmántico, frente a un duro rival que estaba cómodo defendiendo su campo, dos jugadas protagonizadas por el dúo Uxío-Gio Navarro, sirvieron para lograr los tres puntos.

El gallego, que lo deja todo, aprovechó sus cualidades de lucha constante y dejadas, para que el canario se luciese con oportunismo en el 1-0 y con un espléndido remate cruzado en el segundo. Gio llama a la puerta del once titular con tres goles en dos partidos.

Unionistas se queja de la jugada del primer gol, argumentando que el balón salía previamente por la línea de fondo, pero lo cierto es que los árbitros dieron por válido el tanto y que el defensor visitante se paró, sin que hubiese pitado el juez de la contienda.

Ambiente crispado. Debo ser un tipo raro, pero yo no disfruté el ambiente del derbi porque, en el estadio,  me pareció demasiado agresivo, afortunadamente en el plano verbal, con insultos, ofensas y provocaciones en muchos de los cánticos de unos y otros.

Me duele especialmente que se le pite a jugadores como Piojo, criado en la UDS, y no entiendo ese odio que algunos seguidores tienen al rival. Eso no es deporte.

El deporte implica unos valores que pasan por el respeto al adversario y al árbitro. Es normal que quieras ganar al otro equipo de la ciudad, pero para eso hay que jugar mejor que él o ser más listo. Y, en cualquier caso, al final, se le felicita si te ha ganado o se le da ánimos si lo has hecho tú y punto.


No es necesario faltar al respeto. No entiendo que aporta eso a la contienda deportiva, aunque en ésta las emociones son un ingrediente indispensable. Pero debemos canalizarlas hacia la deportividad y seguro que saldremos más contentos de los partidos.

Cambio de dinámica. Lo mejor del 2-0 del Salamanca a Unionistas es que corrobora el cambio de dinámica, con dos victorias consecutivas (contando la de la Copa RFEF), tras una racha de tres derrotas seguidas (Athletic B, Logroñés y Burgos) y 4 jornadas ligueras en las que sólo se había sumado un punto.

Sin embargo, aunque volver a la senda de los triunfos da confianza y facilita que se puedan superar los siguientes obstáculos, no podemos esconder lo visto ante Unionistas. El equipo de Cortés cometió numerosas imprecisiones, no pudo imponer su ritmo, ni si juego y, en gran parte del encuentro, se le veía sin recursos para llegar al área contraria.

Sí. Eso se subsanó en el minuto 85 y en el 94 con sendos goles, pero hay que mejorar muchos aspectos para ser más competitivos y para que los aficionados que van al Helmántico disfruten más de su equipo.

La vida sigue. De cualquier modo, pasado el derbi, toca pensar en la siguiente jornada de la competición, que llevará a los blanquinegros, el próximo domingo a las 17.30 horas, al Municipal de Guijuelo. Otro enfrentamiento entre charros que se presenta con muchas necesidades para los chacineros, que están a un punto del descenso, y como una gran oportunidad para el Salamanca de dar un salto, en busca de los equipos que están en los puestos de la fase de ascenso. Veremos.

Fotos de Lydia González