Miércoles, 16 de octubre de 2019

Erial

Hace ya muchos años que comparto charlas en “voz baja” sobre lo humano y también lo divino, con el señor Manuel, siempre “ayudados” por ese rico vermú mañanero con anchoas y complementos varios de sabrosas viandas. Pues bien; puedo aseguraros que nunca le había visto llegar a la cita tan sumamente cabreado de como lo hizo hoy. Y no tuve necesidad de que iniciase yo, como ya era costumbre, la conversación con una pregunta de “rabiosa” actualidad. Hoy fue él quien me espetó nada más llegar y sin consideración ninguna… Vamos a ver si hoy no te sales por los “Cerros de Úbeda” y me contestas sin titubeos ni zarandajas a mí pregunta: ¿No eras tú el que siempre has “predicado” en tus escritos, qué el “Hombre es la primera criatura verdaderamente armónica sobre la Tierra”?

Bueno, sí, pero con más palabras y consideraciones al respecto.

Ya estamos, déjate de zarandajas y contesta en “cristiano” a lo que te pregunto. Pues no me dirás que no es para poner el grito en el cielo con lo que vengo leyendo últimamente a los que siempre hemos trabajado en el campo.

¿Usted dirá?

Pues te digo: “Si se tienen en cuenta todas las etapas de producción, trasformación, distribución y consumo el sector agroalimentario origina entre un 21 por ciento y un 37, del total de emisiones de gases del efecto Invernadero. Y dicen los expertos de Naciones Unidas, que dos ejes de acción serán claves para modificar estas cifras: Además de limitar el Calentamiento  Global por debajo de 2 por ciento, se exige cambios radicales en la dieta  de la población mundial y en la forma en que se producen los alimentos. Habrá que modificar estas cifras, además de en el citado cambio de los hábitos alimentarios. Con la reducción en el consumo de productos animales y acabar con el desperdicio de comidas y disminuir los residuos generados por la industria”…

Estoy totalmente de acuerdo señor Manuel; ya que nosotros que somos de pueblo hemos visto el cambio rotundo que se ha dado en el uso de las tierras cultivables, y que está acelerando el calentamiento del Planeta, al mismo tiempo que el aumento de las temperaturas deteriora los suelos. A este respecto decía un entendido en este tema: “Ello es un círculo vicioso que hace quela comida sea cada vez más cara, más escasa y menos nutritiva”.

Déjate de dichos y redichos, que el tema es muy serio y como no se tomen soluciones rápidas, vamos camino de la ruina.

Como no me lo voy a tomar en serio señor Manuel, cuando a través de los Medios Sociales vemos esas imágenes de los plásticos que pululan en toneladas por todos los Mares del Mundo. Le juro que para mí esas imágenes me sobrecogen hasta donde no se imagina… ¡Hasta donde llegaremos! en esta locura general. Usted me ha recordado al principio de nuestra charla, que siempre he defendido que: “El hombre es la primera criatura armónica sobre la Tierra”.

Sí.

Pero habría que añadir, que: “Tal vez sea sólo, un ensayo primario e insuficiente todavía”. Y abundando más; sólo un hombre puede serlo todo, miserable, desdichado, brutal, mezquino, feo, malo y un peligro en su conducta… Pero para arreglar este “desaguisado” respecto al Calentamiento Global, y la Emergencia Climática, los aviones, los plásticos, el derroche de comida y tantas y tantas cosas más… ese hombre de qué hablamos, tendría que ser. “Sensato, genial, bueno, hermoso ennoblecido, generoso y hasta casi tocando la semejanza divina”. Y yo le pregunto señor Manuel… ¿Estamos en ello?

Pues creo personalmente, que no. Además he leído  que estos días se ha celebrado en Nueva York, algo sobre este tema tan grave y aunque 66 países han asumido compromisos, alguien con buena lógica al respecto ha sentenciado: “La crisis climática es una carrera y la estamos perdiendo”. Pues eso… como tú dices.

Sabe usted señor Manuel en que “ando cavilando”.

Ni idea…

Pues en aquella fragua de nuestro pueblo y en aquella buena gente que se reunía en aquel mentidero, para comentar con retraso todo lo acontecido en el Mundo. Que era muy poco ya que las noticias llegaban con “cuenta gotas”, puesto qué no había Redes Sociales, ni tampoco contertulios ni Posverdades. Por ello, tal vez, la conversación sería de esta forma o manera… Anastasio, ¿Estuviste ayer a cangrejos en Mazores “El Viejo”?... ¡Claro! Y no veas que bichos saqué, todos cangrejos autóctonos y hasta bebí agua del río “Mazores” que estaba buenísima.

Y usted señor Manuel (despierte, que se ha quedado pasmado con los recuerdos).  Cuántas veces cogió cangrejos y en ¡calzoncillos de aquellos largos! (que lo sé de buena tinta), en el prado o cerca del “Molino”. Y ¿Cuántas veces bebió usted de las fuentes cristalinas que abundaban diseminadas por aquellos lares? cuando cuidaba usted a sus ovejas.

Señor Manuel… Ya no hay cangrejos, no hay agua limpia, ni fuentes de agua. No hay ni alondras, ni cortezas ni sisones, no hay codornices, ni perdices, ni siquiera hay alcaravanes ni avutardas, quedan cuatro gorriones desperdigados. Por ¿Causa del Cambio Climático?... Puede ser y ello es una catástrofe muy difícil de recuperar. Qué desgracia.

Veo muy afectado a mí amigo el señor Manuel, pues él tuvo la suerte de conocer estos campos infinitos en toda su plenitud y bulliciosos y ahora han quedado en un –ERIAL-con mucha tierra, paro sin-Vida. Qué pu…

Por ello, no le voy a contar que: “Hace unos días pasé por el puente de-Poveda de las Cintas-(qué costó esfuerzos infinitos a los que le construyeron; pues dieron con una corriente de agua subterránea potentísima y no había posibilidad de poner el cemento en su base). Yo fui testigo directo. Pues este Río Poveda; entonces pletórico de agua y de-VIDA-, hoy en día, no tiene ni ¡una gota! Y su cauce es un-ERIAL-… Alguien con ingenio puso en el cartel anunciador de su nombre… EX… RIO POVEDA.

Pero si le pregunto al señor Manuel ¿Seguimos con este tema?

Mejor, no. Y como ya se ha recuperado de su “pájara”, añade sibilino: “Es mejor que me cuentes como conociste al- Príncipe de Gales o de Inglaterra-.Será más divertido.

Pues nos vamos. Y que Dios ¡reparta suerte! Pues eso.