Miércoles, 16 de octubre de 2019

¿Por qué los políticos zombis?

    Van por la calle con los ojos en blanco, no se miran unos a otros, no miran a su alrededor. Uno repite siempre: La Virgen del Pilar está en Zaragoza. Otro repite: Dos y dos son cuatro. Otro dice: Yo quiero el artículo 69. Otro machaca: Las flores salen en primavera.  Avisan a uno: escuche a su alrededor, hay muchos problemas que resolver. Pero él dice: Si miro a mi alrededor se estropea la pureza de mi razonamiento.

     Les dicen: hay que arreglar estas carreteras. Hay que pagarles a estos médicos. Hay que resolver estos asuntos. El edificio B se está derrumbando. ¿Qué vamos a hacer en el exterior? ¿Cuándo vamos a redactar esta ley?  Pero ellos repiten: La Virgen del Pilar está en Zaragoza, Dos y dos son cuatro, Yo quiero el artículo 69. ¿Usted qué opina de que los trenes no funcionen? Yo quiero el artículo 69. ¿Pero cómo haría? El 69, el 69.

     Parecen seres galácticos venidos de otro planeta, muertos vivientes que llegaron de Orion. No miran la calle por la que pasan, no se dicen nada unos a otros. Solo miran hacia adelante y repiten: Dos y dos son cuatro, La Virgen del Pilar pasa por Zaragoza. Eso es lo que se llama tener ideología. Repetir machaconamente lo mismo cada uno por su lado.  En realidad son peor que zombis, estos reaccionan a los ruidos, a los olores. Los políticos ni escuchan los ruidos.

     Se sientan a una mesa  y miran todos la pared del fondo. Una mujer de la calle les dice: ¿cómo voy a llegar a fin de mes? Y responden: la Virgen del Pilar está en Zaragoza. Yo quiero el 69.

    Pero la gente también es zombi y vota otra vez mecánicamente lo mismo. ¿Son zombis o son robots? Nos hablan tanto de los robots que tal vez ya no hay más que robots. Yo no lo soy: bebo vino y no gasolina, amo las paradojas de Unamuno.

ANTONIO COSTA GÓMEZ    Jacques Tourneur: Yo anduve con un zombie