Lunes, 21 de octubre de 2019

Cartas de los lectores

La exhumación de los restos del dictador Francisco Franco

Tras más de cuarenta años de humillación hacia las víctimas cuyos restos han reposado durante este tiempo junto a los de su verdugo, por fin, se ha dado un gran paso para la Democracia y la restauración de la dignidad.

El aval de forma unánime del Tribunal Supremo hacia la medida que en su momento el Gobierno de Pedro Sánchez, ahora en funciones, con la Ministra Dolores Delgado y el Director General de Memoria Histórica Fernando Martínez tomó sobre la exhumación de los resto del dictador Francisco Franco, y su posterior inhumación en El Pardo, demuestra la necesidad de seguir trabajando en materia de memoria histórica para convertir a España en un país con heridas cerradas y, a la altura de sus vecinos europeos, en relación con la reparación a las víctimas.

Frente a los comentarios vertidos por determinadas personas, donde se puede deducir una apelación al uso y la exaltación de la violencia si es necesario, amén de otra serie de delitos, la exhumación de los restos del dictador a juicio de los socialistas salmantinos es el primero de otros muchos pasos necesarios para devolverle la dignidad que le fue arrebatada a miles de personas, cuyos restos se encuentran aún hoy en día en las cunetas de este país, y que fueron asesinadas únicamente por defender sus ideales.

Es necesario mantener una política activa en materia de memoria histórica con el fin de restaurar la decencia en un país donde existen todavía muchas cunetas manchadas de sangre.

Desde el Partido Socialista de Salamanca nos congratulamos con la sentencia emitida por el Tribunal Supremo en la que se posiciona del lado de todas las víctimas de la Guerra Civil y del Franquismo, devolviendo parte de la dignidad perdida y ayudando a vislumbrar el fin de la impunidad que durante tanto tiempo ha campado por nuestro país.

Tras esta exhumación ahora quedan otras muchas decisiones pendientes en este sentido, de igual o mayor importancia, por poner solo algún ejemplo, Cuelgamuros. Y alguna que otra pregunta en el aire, ¿hasta dónde se puede tolerar el enardecimiento de la violencia?

Secretaría Provincial de Memoria Histórica del PSOE de Salamanca