Viernes, 6 de diciembre de 2019
Las Arribes al día

Un ganadero de Cipérez libra a una de sus vacas y su ternero de ser devorados vivos por los buitres

El hecho fue denunciado ante Medio Ambiente, donde le contestaron que el suceso no podía haber sucedido al tratarse de aves carroñeras

Vaca víctima de otro ataque en La Zarza de Pumareda hace diez días

J. M. G. P., ganadero de Cipérez, ha denunciado ante LAS ARRIBES AL DÍA el suceso del que era testigo este martes en una de sus parcelas en la localidad de Cipérez, donde pastan varias de sus vacas paridas o a punto de parir.

Según el ganadero, una de sus vacas había parido un becerro a primeras horas de la mañana, comprobando que tanto la madre como su cría se encontraban en perfecto estado. De nuevo, a su regreso a la parcela para comprobar el estado de los animales, pasadas las dos de la tarde, era testigo de cómo una bandada de buitres intentaba alcanzar a la carrera al becerro mientras su madre lo defendía, aunque el desenlace no hubiera sido el mismo de no haber coincidido en ese instante la llegada del ganadero.

“No tengo fotos del momento porque en lo único que pensé era en ahuyentar a los buitres al ver cómo intentaban acorralar al becerro”. Su llegada a la parcela fue crucial para que no se diera un caso más de la muerte de un animal vivo por un ataque de buitres, un suceso que ha experimentado en primera persona y que “me ha hecho sentir lo que otros muchos ganaderos han sentido antes” sin que se les haya dado mucha credibilidad.

Por eso, su indignación fue mayor cuando tras denunciar el suceso ante el personal de Medio Ambiente, “me decía amablemente que lo que le estaba contando no podía ser porque eran aves carroñeras; vamos, que me estaba diciendo muy cuidadosamente que era un mentiroso”, plano en el que se está colocando a los ganaderos que cada día denuncian ataques a su ganado por los buitres.

Hechos como el acontecido este martes en Cipérez, pero con desenlace fatal para la vaca o su ternero, e incluso para los dos, se vienen sucediendo prácticamente a diario en la comarca de Vitigudino, sucesos que los propios ganaderos se comentan entre sí pero que muy pocas veces denuncian porque a nadie le gusta que le llamen mentiroso a la cara, aunque sea amablemente y con otras palabras.

Hasta la fecha, la Junta de Castilla y León no ha reconocido este tipo de ataques al ganado, pues resulta difícil demostrar que la vaca o el ternero se encontraban en perfecto estado antes de que sus entrañas fueran devoradas por los buitres. Al final solo queda el camino de la justicia, aunque por el mismo motivo, parece complicado, al menos hasta que alguien aporte pruebas suficientes y no quede otra que reconocer este tipo de sucesos, cada día más frecuentes por el aumento de las colonias de buitres y la escasez de alimento en el campo.