Miércoles, 16 de octubre de 2019

Política comparada

¿Ustedes creen que Ciudadanos y Podemos son como el agua y el aceite? Pues Morena, lo que gobierna en México, en muchos aspectos es una mezcla de los dos.

Voy más allá, para mí es una mezcla de Podemos y Ciudadanos que llevó a presidente a su creador: una especie de Anguita con toques de Vestrynge.

Me explico, en Morena confluyen dos expresiones que tienen en común su postura “anti”; unos se dicen antisistema, otros contra intereses espurios y neoliberales; ¿qué tienen en común?: que todos son pueblo y hablan en su nombre.

El sistema, en España, es “la Constitución del 78”, según su percepción, un régimen falso que, en realidad, no dejó de ser franquismo vestido de lagarterana… popular. No lo digo yo, cuando mucho, simplifico lo que ellos dicen. Unos son feroces contra el propio sistema, otros solo contra “los partidos viejos”, pero lo que les dio razón de ser es lo “anti-”.

Pues algo parecido, en México dio como resultado no dos partidos contrapuestos sino un movimiento que se dice transformador y regenerador pero cuya ideología básica es el nacionalismo, aunque lo vistan con otros adjetivos, algo que les encanta; el de Morena es un nacionalismo basado en la autosuficiencia petrolera y agraria como dogma y utopía… porque hubo años en los que, aparentemente, funcionó. Eran menos habitantes, claro, y había más petróleo y menos coches… Y una guerra fría entre superpotencias, y países no alineados.

También un odio acérrimo a “los ricos”, aquí los llaman “fifís”, no “casta”, y son los que “ya perdieron”.

Nada de los que se hizo en lo que quienes hoy gobiernan llaman periodo neoliberal (ya les digo, solo cambia el nombre), sirvió, todo fue el mismo régimen disfrazado, por eso había que acabar con todo…

El problema es que están desmantelando instituciones y parece que la intención es restaurar aquel régimen de los 70, claro, llamándolo de otra forma y encabezados por un señor que nació a la política en aquellos años… Y ahí se quedó.

Ese señor ha conseguido aglutinar a los profes e intelectuales ultra progres que no vivieron nada mal en el tal periodo neoliberal, criticándolo desde universidades e instituciones -como quienes fundaron Podemos- que no les pagaban mal; pero aquí han sumado, y eso es lo interesante, a gente que fue cayendo ahí desde “la sociedad movilizada” -como ocurrió en el germen de Ciudadanos.

Ya les digo, el aglutinador López Obrador es un mesiánico como Anguita -que no le vino nada mal a Aznar para llegar al poder.

Como Anguita nunca fue franquista, necesitaba, para mi comparación, una figura que le diera color, por eso lo de Vestrynge para cerrar la metáfora. Y le podemos añadir un toquecín de Revilla, ese tío campechano, tan amigo de López Obrador, que lleva décadas gobernando y regalando anchoas y sobaos.

El nacionalismo tiene tantas caras que a veces no parece nacionalismo…

Porque a todos nos encanta pensar que lo nuestro es lo mejor del mundo.

@ignacio_martins

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