Jueves, 17 de octubre de 2019

El alcalde reitera su apuesta por atraer talento y aplaude la incorporación de dos jóvenes científicos al Irnasa

El alcalde recibe a Javier González Miguel y Jesús María Marín Benito, quienes trabajarán en el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, junto a los científicos Javier González Miguel y Jesús María Marín Benito

El alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, ha recibido hoy en el Ayuntamiento a los jóvenes investigadores Javier González Miguel y Jesús María Marín Benito, quienes se incorporan al Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (Irnasa) durante los próximos tres años, tras ser los únicos en Castilla y León en lograr una ayuda del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades dentro del Programa Retos Investigación.

El regidor municipal les ha felicitado por este éxito y les ha animado a seguir trabajando para impulsar sus proyectos en el Irnasa. Asimismo, ha reconocido el extraordinario resultado obtenido por este instituto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), bajo la dirección de Mar Siles, donde actualmente trabajan unas sesenta personas, con un éxito equiparable al de grandes universidades como la Complutense o la Autónoma de Madrid.

Para potenciar esta labor investigadora, el alcalde firmó días atrás con la presidenta del CSIC, Rosa María Menéndez, la cesión gratuita por parte del Consistorio del derecho de superficie de una parcela en La Platina para la construcción de la nueva sede del Irnasa, configurando así un Campus Agroambiental en esta zona de la ciudad tras la cesión de otro solar anexo a la Universidad de Salamanca para edificar la Facultad de Ciencias Agrarias y Ambientales.

Carlos García Carbayo reafirmó su compromiso para que Salamanca siga siendo la Ciudad del Talento, atrayéndolo, reteniéndolo y fomentándolo, sobre todo para que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida en Salamanca.

El alcalde también destacó la creciente apuesta del Consistorio por inculcar la cultura científica desde edades bien tempranas. Así, la Fundación Salamanca Ciudad de Saberes ha programado para este curso escolar 28 actividades destinadas a los centros educativos, una docena de ellas nuevas, destacando, entre otras, talleres de realidad virtual, robótica, diseño e impresión en 3D, química, cursos de investigación y visitas al Irnasa y el Centro de Investigación del Cáncer.

Javier González Miguel

Javier González Miguel (Reinosa, Cantabria, 1984), se licenció en el año 2007 en Biología por la Universidad de Salamanca, incorporándose ese año al Laboratorio de Parasitología de la Facultad de Farmacia de la misma institución académica. Allí desarrolló su Tesis Doctoral bajo la dirección del Profesor Fernando Simón con una beca del programa de Formación del Profesorado Universitario (FPU) del Ministerio de Educación. Obtuvo el grado de Doctor con mención “Cum Laude” y “Doctor Europeus”, y Premio Extraordinario de Doctorado en 2015.

Posteriormente recibió una beca Juan de la Cierva-Formación, con la que comenzó sus estudios post-doctorales en el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (Irnasa) bajo la dirección de la investigadora Mar Siles Lucas. Su actividad científica se centra en el estudio de diferentes aspectos moleculares de las relaciones parásito-hospedador, principalmente en la interacción de los parásitos helmintos con el sistema hemostático de sus hospedadores. Ahora llevará a cabo el proyecto ‘Tus recursos son mis recursos: migración parasitaria y el sistema fibrinolítico del hospedador en las fasciolosis’, la colaboración de prestigiosos investigadores de las Universidades de Salamanca, Córdoba, Valencia y Galway (Irlanda). El conocimiento de estos mecanismos puede dotar de herramientas para luchar contra los parásitos.

Durante su carrera investigadora ha publicado 37 trabajos indexados en revistas especializadas, enviado 84 comunicaciones a congresos nacionales e internacionales, y participado en 15 proyectos de investigación subvencionados por entidades públicas o privadas. Además, ha realizado estancias de investigación en la Universidad de Parma (Italia) y en la Universidad Sechenov de Moscú (Rusia). Es Editor Académico de la revista Plos One y, recientemente, ha sido galardonado con el premio “Early Career Researcher Prize 2019” otorgado por la editorial Cambridge University Press, y que premia la mejor publicación científica realizada por un investigador joven en la revista “Parasitology” en el año 2018.

Jesús María Marín Benito

Licenciado en Química por la Universidad de Salamanca en el año 2004 y doctorado por la misma institución académica en 2011, con Premio Extraordinario de Doctorado, estudia los procesos que afectan a la dinámica de los pesticidas en el suelo y su modificación mediante la aplicación de residuos orgánicos. Esta línea de investigación fue complementada con su iniciación en estudios de modelización a través de diversas estancias predoctorales en el extranjero en centros de reconocido prestigio internacional (Italia, Francia y Reino Unido).

Tras la defensa de su tesis doctoral se incorporó al INRA de Francia con un contrato postdoctoral (dos años y medio) que le permitió especializarse en la ‘Utilización de modelos matemáticos como herramientas de evaluación de la dinámica de los pesticidas en suelo y su utilización para la predicción del riesgo potencial del uso de pesticidas en sistemas agrarios, especialmente su impacto en la contaminación de suelos y aguas’.

Tras su etapa postdoctoral en el extranjero consiguió un contrato postdoctoral Juan de la Cierva-Incorporación del MINECO que disfrutó en el Irnasa y que le permitió poder explotar la experiencia adquirida en la etapa postdoctoral en el extranjero e incorporar nuevas líneas de investigación al centro como es la modelización. Ahora investigará sobre la ‘Modelización de la dinámica de pesticidas en un sistema de agricultura de conservación para mitigar su impacto en los ecosistemas’ para estudiar en condiciones reales de campo (parcelas experimentales) el efecto de las prácticas agrícolas de conservación (cultivos de cobertura intermedios, el mantillo y la siembra directa) sobre el destino medioambiental de los herbicidas, ampliamente utilizados y encontrados con frecuencia en las aguas subterráneas.