Miércoles, 16 de octubre de 2019

La Glorieta cerro sus puertas

“La forma de portarse de un torero es lo que da valor a la Fiesta. Por bueno que sea el toro si el torero es una nulidad, no hay interés

 

AL HILO DE LAS TABLAS

  LA GLORIETA CERRO SUS PUERTAS

 

 La feria  taurina termino el arte del puso final el día 21, en el que ya se anunciaba la estación otoñal. Es la hora de los balances, y  ya he dicho en otras ocasiones que los mismos me produce una pereza, agotadora pues, ya hemos referido en todas las crónicas reseñas y comentarios todo aquello que vimos y fue de importancia, y si no lo vimos, en los toros, ya no es lo mismo cuando pueda ser reproducido de nuevo, en definitiva que es ya un círculo cerrado y pasado.

Podemos decir que fue una feria que tenía buena estructura, dentro de la semana taurina. Por otro lado ha tenido una respuesta superior de público. Nos ha respetado el tiempo,  y ha tenido la inestimable ayuda de toda la provincia, que le ha dado mayor colorido.

Dicho esto en el plano ganadero, en mi opinión ha sido lo más flojo, respecto a años anteriores. Y aunque la presentación ha sido correcta, el juego de los animales no lo fue tanto, hemos de buscar entre los toros y encontramos un par de ellos de Montalvo, uno de Adelaida y otros dos de Garcigrande, entre ellos los que han considerado que “Barquito”, toro de nobleza exquisita haya sido nuevo toro de oro, en el resto exceso de flojedad y mansedumbre. En el plano artístico la faena de Diego Urdiales, será sin duda la más votada para los premios, el Juli en triunfador, algo de Cayetano y la torería para Ferrera, entre los salmantinos una faena de buen tono de Chaves, y destacar el pundonor, las ganas, y la buena disposición, del resto como cualidad más importante, también de los foráneos, sobresalió el toreo de capa del sevillano Pablo Aguado- muñecas de seda y empaque torero- Y cansino, atorado y decaído el caballero rejoneador Mendoza I, que ya busca el relevo.

En cuanto al plano más negativo, el comportamiento de Morante de la Puebla, que se burló del bondadoso público salmantino, sin justificar su paso por la feria, y sin querer ver a sus toros- cierto que no eran los propicios para crear el arte que atesora el sevillano… Pero una figura del toreo, entre otras cualidades ha de tener respeto al público, y así mismo y portarse con debida vergüenza. Y otro aspecto por el que me da reparo, es que esta plaza, se exprese con un pueril y desorbitado triunfalismo, reclamando trofeos, que son más propias de las antiguas charlotadas. Con el agravante de que el palco presidencial se une a esta fanfarria, en vez de poner la nota de seriedad y rigor que merece esta plaza por su historia. Y aquí termino todo… Y así, fue como yo lo vi, y  resumido se lo cuento….. Nos vemos en la próxima.

 

            Fermín González salamancartvaldia.es