Miércoles, 16 de octubre de 2019

Futbolistas con brújula

Me encanta el juego con balón, brújula irrenunciable del juego del fútbol
Debo ser pragmático como José Ingenieros: “Los que se quejan de la forma como rebota la pelota, son aquellos que no la saben golpear”

            Los jugadores que siempre encuentran el camino, que saben actuar con y sin balón, que focalizan sus actuaciones en el bien común de su equipo, aquellos que dirigen a sus compañeros en pos de la victoria, que buscan y encuentran los huecos tácticos que les lleve a la victoria, esos futbolistas que no huyen de la responsabilidad de jugar los balones acorde a las necesidades competitivas, es como si jugasen con brújula. Me encanta el juego con balón, brújula irrenunciable del juego del fútbol:

·      “Soy un explorador solitario que perdió la brújula y el mapa. (Enrique Bunbury).

·      “Es necesario mantener nuestra brújula en los ojos y no en la mano, para que las manos ejecuten, pero los ojos juzguen. Miguel Angel Buonarroti.

·      “La vida es una navegación difícil sin una buena brújula. José Luis Sampedro.

·      “Ni cuadrante ni brújula imaginan más distantes mareas… Y por azul altura el canto no despierta al marinero. Que su mítica sombra sólo el mar la conserva. Hart Crane.

·      “Tenemos mayor necesidad de una visión, una meta y una brújula un conjunto de principios o instrucciones, y menos necesidad de un mapa de ruta”. Stephen Covey.

Estas reflexiones nos deben llevar, cuando menos, a una idealización del juego de fútbol. Bajando a la tierra, Maradona nos aseguró: “La cosa era correr atrás de la pelota, tenerla, jugar. A mí, jugar a la pelota me... Me daba una paz única”. Y puedo confirmar que “el fútbol es una historia de amor entre un niño y un balón”, ese estado de ánimo yo también lo pasé. Y me suele pasar que “no corro detrás de un balón, corro detrás de un sueño”.  Incluso, debo ser pragmático como José Ingenieros: “Los que se quejan de la forma como rebota la pelota, son aquellos que no la saben golpear”.

Juan Villoro, en “Balón dividido” nos ayuda a emocionarnos: “Los balones son pateados con profana tenacidad. Sin embargo, son el símbolo de una especie que al salir de la infancia abandona los juguetes y conoce la muerte. Como tantos objetos cargados de sentido, su mensaje no deja de ser irónico. Esquivo y movedizo, nos recuerda que la eternidad es veloz”. 

Y una última reflexión de Villoro: “Ya es imposible saber si el fútbol se hizo rápido a causa del balón o el balón se adaptó a la velocidad de los jugadores. Lo cierto es que los médicos se volvieron más importantes y la industria farmacéutica invento píldoras energéticas y cápsulas antioxidantes”.