Lunes, 14 de octubre de 2019

No estaba muerto y luego se fue de cañas

La opinión de Miguel Ángel Galán completa la crónica del primer triunfo liguero de Unionistas
De la Nava lucha por un balón

En la cuarta jornada del campeonato nacional de Liga, Unionistas cerró de golpe las posibles dudas que esperaban agazapadas tras la puerta de su vivienda y que se agolpaban a entrar en un descuido. La victoria ante el Haro Deportivo, muy necesaria, sirve para que los de Aguirre cojan confianza para afrontar el inicio de campeonato. Faltaba el triunfo y llegó, aunque el cabezazo, en el último suspiro del encuentro, del delantero Bueno, ariete riojano, hizo que las dudas volvieran a “timbrear” en el interfono del domicilio. Brais, atento, echó el cerrojo y definitivamente la victoria se quedó.

Esta vez los puntos durmieron el domingo en casa, y la grada vitoreo a los suyos de forma descomunal, no sólo los llevó en volandas, sino que los alzó con superlativa energía a conseguir los tres puntos vitales.

La confianza es la vitamina que te hace ser fuerte y conseguir metas, toneladas de confianza te emergen por encima de cualquier obstáculo que se te presente, y confianza, tras el arranque liguero, es de lo que estaba falto Unionistas.

Ayer, la escuadra de Las Pistas, cada vez queda menos para instalarse en el Reina Sofía, jugó como un bloque, con las líneas juntas y aguijoneando a su rival cada vez que se descubrían atrás.

Pasó por encima de los centrales el tanque de David Grande, aplastó a los zagueros y los metió atrás. En una primera parte en la que el acierto si estuvo con los nuestros y no le fue esquivo como en Vitoria, los de Aguirre cimentaron el triunfo a base de ganar la partida en todas las zonas de juego.

El medio valenciano, Ribelles puso el primero en el electrónico, y adelantó a los suyos de un soberbio cabezazo, imparable para el guardameta del Haro .

Con el primero en la jaula, la grada respiró y tiró con fuerza del equipo. Unionistas fue ganando enteros conforme pasaban los minutos y el conjunto local se comió en el último tramo de primer acto a los forasteros.

En la segunda mitad y con el dos cero favorable a Unionistas, el decorado varió. La pelea hasta el pitido final tiene pinta de ser el denominador común del campeonato, el grupo es más batallador que el del año pasado, y los equipos dan la cara a pesar de ir por detrás con desventajas amplias.

El Haro Deportivo no cambió su juego ni su actitud, el de seguir trabajando hasta la extenuación.  Una segunda parte en la que Unionistas salió mejor, los visitantes fueron comiendo a pequeños mordiscos la medular y ganaron casi todas las segundas jugadas, vitales para ir conquistando terreno. Siguió el conjunto riojano batallando hasta el final, obligando hasta el minuto noventa y cuatro de encuentro a saber sufrir a los locales, no permitiéndoles saborear y paladear una victoria, la primera de liga, que supo a gloria hasta el último segundo de partido.

No falla su grada, tampoco fallan los guerreros Unionistas sobre el césped, aquí no falla nadie.

Las posibles dudas que querían meterse en los cuerpos de Unionistas, se alejaron buscando penas por completa. Este equipo es alma y corazón, y otro año más lo demostrará. Comienza una semana, la de después de ferias, en la que el sol brilla en la casa de Unionistas de Salamanca, aunque el luminoso astro nunca dejó de salir.