Miércoles, 26 de febrero de 2020

De Lampedusa a Salamanca pasando por Lourdes

La Cruz de Lampedusa llegará a Salamanca el próximo día 16

Ya avanzábamos la semana pasada la referencia a algunas realidades eclesiales con las que nos vamos a encontrar en los próximos días en la diócesis de Salamanca: La Marcha Teresiana de Medina a Alba de Tormes, la Semana de Pastoral que da comienzo al nuevo curso, y el Mes Misionero Extraordinario convocado por el Papa para el próximo mes de octubre.

Hoy queremos destacar dos acontecimientos religiosos que van a tener lugar en estos días en nuestra ciudad y que se sitúan en la línea de la religiosidad popular, y que convocan a los salmantinos a honrar, por un lado, la Cruz de Lampedusa y por otro a recibir y venerar las reliquias de Santa Bernardet Sobirous, la niña vidente de Lourdes.

Los dos elementos nos invitan a ponernos en actitud de arrepentimiento y conversión, a la apertura de nuestros corazones y nuestras casas o pueblos a los inmigrantes africanos y asiáticos, o incluso a los que nos llegan del continente americano, pero también a la conversión general y la superación de nuestros pecados, volviéndonos a una vida de austeridad y de solidaridad con todos aquéllos que nos necesitan.

Es decir, se nos invita a abrir nuestros corazones y nuestras vidas a los planes de Dios y a la fraternidad que pone en camino de superación las abundantes aberraciones de nuestro mundo. Superar orgullo, soberbia, violencia, abusos sexuales, robos, guerras, egoísmos, etc. A eso nos invita, por indicación de la Virgen de Lourdes, la niña que fue beneficiaria de las apariciones de Nuestra Señora, la Inmaculada Concepción de la Virgen María en la gruta de Lourdes.

A eso viene a nuestra casa Santa Bernardita Soubirous. Sus reliquias llegarán hasta nosotros el próximo día 25 de septiembre, miércoles, y lo harán en nuestra catedral a las 12 del mediodía. Previamente, la víspera, a las 19 de la tarde del martes, se proyectará una película sobre la santa en la capilla de Santa Catalina de la Catedral Vieja.

El día 25, miércoles, habrá una conferencia en la misma capilla de Santa Catalina a las seis de la tarde. Y, a continuación, a las siete, celebrará una misa de bienvenida de las reliquias de la santa el señor obispo de Salamanca, que nos invita a asistir a venerar las reliquias de Santa Bernardita, y a escuchar su invitación a cambiar de vida y a vivir según las exigencias del evangelio de Jesucristo.

El día 26, jueves, las reliquias podrán ser veneradas en la casa y capilla de las hermanitas de los pobres, para volver en la tarde a la catedral nueva, de donde serán despedidas con una eucaristía, que presidirá el P. Horacio Brito, capellán general de la Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes, y exrector del Santuario de dicho lugar. La eucaristía será seguida de una procesión con velas y alabanzas marianas por las naves de la Catedral.

¿Y qué es la Cruz de Lampedusa que llegará a Salamanca el próximo día 16, lunes, a las 9 de la noche a la parroquia de la Purísima, a cuyo acto de recepción nos invita nuestro obispo, que presidirá la celebración?

Lampedusa es una pequeña isla muy próxima a Italia y que está en el camino que une a África, en concreto Libia, con nuestro viejo continente. En sus proximidades naufragaron un buen número de pateras y barcos de trasporte de emigrantes. El Papa quiso hacer su primer viaje apostólico fuera de Italia a esta isla, donde celebró una eucaristía sobre los restos de una patera, y denunció el egoísmo de los europeos que no ponen remedio a estos naufragios, alguno de ellos de más de 300 personas.

En ese contexto, el artista Franco Tuccio construyó una cruz con maderas de las embarcaciones que habían naufragado. Y entregó esa cruz al Papa Francisco, que la presta para que recorra el mundo y nos invite a ser solidarios con los inmigrantes que llegan hasta nosotros. Esa cruz es la que el lunes 16 llegará hasta nosotros y nos acompañará durante los días de la Semana Pastoral, pudiendo ser llevada después por las parroquias u organizaciones religiosas que se interesen.

Una fuerte llamada, también, a la conversión de nuestras vidas y a la solidaridad efectiva para con los que lo necesitan, entre los cuales sobresalen los inmigrantes, que abandonan sus países a causa de la guerra, de la violencia o del hambre. Que el paso de la Cruz de Lampedusa por nuestra diócesis cambie nuestros corazones y los abra a los necesitados de todo tipo que llaman a nuestras puertas.