Lunes, 9 de diciembre de 2019

Cuanto más tienen, más quieren

Esta semana, la política autonómica ha venido en buena medida marcada por el anuncio del PP de Valladolid (de boca del exvicepresidente de la Junta, José Antonio De Santiago-Juárez), de que llevarán al pleno de dicha ciudad una propuesta para pedir que, mediante una reforma exprés del Estatuto de autonomía, se incluya en el mismo a Valladolid como capital de la comunidad de Castilla y León.

Y es que, para quien no esté al tanto de la legislación autonómica, cabe aclarar que la comunidad autónoma de Castilla y León no posee oficialmente capital, aunque tienda a haber cierta confusión en este aspecto al albergar Valladolid la mayor parte de las instituciones de la autonomía (de hecho, las sedes del poder ejecutivo –Junta- y legislativo –Cortes- se encuentran en Valladolid, aunque el poder judicial –Tribunal Superior de Justicia- tiene su sede en Burgos).

Evidentemente, en una autonomía como esta, cogida con pinzas, las reacciones al anuncio del PP vallisoletano no se hicieron esperar, saltando a la palestra en primer lugar el procurador en Cortes de Unión del Pueblo Leonés (UPL), Luis Mariano Santos, que advirtió tanto a PP como a PSOE que, si pretendiesen sacar adelante esa propuesta, los leonesistas sacarían a la calle a la gente, para mostrar el rechazo de la sociedad de la Región Leonesa a la propuesta de capitalidad vallisoletana.

A renglón seguido, quizá como reacción a la postura leonesista, desde la dirección autonómica del propio Partido Popular (PP) se quiso salir al paso para apaciguar los ánimos, señalando su secretario general, Francisco Vázquez, que no habrá modificación sobre este punto en el Estatuto (hecho que no evitará que la mencionada moción sea llevada al pleno municipal de la ciudad del Pisuerga por el grupo popular en el consistorio vallisoletano).

Llama la atención, por otro lado, que ante este debate, algunos dirigentes se hayan remitido a la propia composición birregional de la autonomía, hecho que sí recoge el Estatuto. En este sentido, además de la UPL (por cuyas características es esperable que remarque este hecho), tanto desde el PP como desde el PSOE y C’s se ha querido señalar también esta cuestión.

Así, el secretario provincial del PP en León, José Miguel González, zanjó la polémica declarando que “es una ocurrencia, somos dos regiones en una comunidad”, en una línea parecida a la que apuntó desde Ciudadanos (C’s) el presidente de las Cortes, el salmantino Luis Fuentes, que en declaraciones a Radio Palencia remarcó también la birregionalidad de la comunidad autónoma, indicando que “Castilla y León es una comunidad, además por nuestro Estatuto, que está compuesta por dos regiones históricas, que es Castilla y que es León”.

En sentido similar a Fuentes y González se expresó el alcalde de la ciudad de León, el socialista José Antonio Díez, que señaló que “hay dos regiones en esta Comunidad Autónoma: León y Castilla y, por tanto, no hay ninguna capitalidad de la que hablar”, palabras similares a las expresadas por el procurador salmantino del PSOE, Fernando Pablos, que señaló que “En Castilla y León no hace falta una capital porque ya hay diversidad de regiones reconocidas”.

De esta manera, parece que la moción del PP vallisoletano no tendrá recorrido más allá de una simple declaración de intenciones hecha desde Valladolid, y esta ciudad seguirá sin alcanzar oficialmente el estatus de capital autonómica.

No obstante, dado que el PP autonómico, para zanjar la cuestión, se remitió en sus declaraciones a la Ley de sedes de la comunidad autónoma, cabe indicar que según esta Valladolid es precisamente la ciudad mejor parada en cuanto al reparto de instituciones de Castilla y León, y pese a la naturaleza birregional de la misma a la que aludieron PP, PSOE, C’s y UPL, no hay un reparto equitativo de sedes entre la Región Leonesa y Castilla la Vieja, sino que en estas tres décadas y media de existencia de la autonomía se ha tendido a concentrarlas precisamente en Valladolid, quizá por ser el nexo de unión geográfico entre ambas regiones.

Sin embargo, a pesar de albergar la mayoría de sedes institucionales de la autonomía, no parece que en Valladolid se contenten con este hecho. Y es que parece que cuanto más tienen, más quieren.