Viernes, 14 de agosto de 2020

“Compartir tardes con mi padre me da mucha seguridad”

El joven rejoneador vuelve a La Glorieta para compartir cartel con Pablo Hermoso de Mendoza y Lea Vicens y asegura  que medirse cada día a primeras figuras del rejoneo “te motiva para sacar lo mejor de ti”
Guillermo Hermoso de Mendoza toreó el año pasado en La Glorieta como novillero. Foto: Miguel Hernández

Guillermo Hermoso de Mendoza disfruta de una temporada especial. Tras tomar la alternativa el pasado mes de mayo en Sevilla, el joven rejoneador está realizando una campaña intensa y repleta de triunfos. El año pasado se presentó en La Glorieta como novillero y el próximo 21 de septiembre regresa a Salamanca anunciado con los mismos compañeros (Pablo Hermoso de Mendoza y Lea Vicens) y la misma ganadería y con la ilusión de poder abrir la puerta grande que en la anterior ocasión se le resistió. Reconoce que compartir tardes con su padre “me da mucha seguridad” y que medirse cada día a primeras figuras del rejoneo “te motiva para sacar lo mejor de ti”.

Esta es su primera temporada tras la alternativa, ¿cómo está resultando?

Es especial porque tomé la alternativa al principio de la temporada en Sevilla y también está siendo muy diferente a la anterior de novillero, aunque por suerte van saliendo bien las cosas, en casi todos los estoy cortando orejas y dejando un buen sabor de boca.

En Salamanca ya estuvo el año pasado como novillero. ¿Qué recuerdos tiene?

Estuve como novillero pero esta será mi presentación como matador de toros. Del año pasado recuerdo que en mi primer novillo disfruté mucho porque fue bueno y al torear con caballos experimentados pude corta una oreja. Me pidieron con fuerza la segunda pero se quedó ahí. El segundo novillo fue más complicado y lo pinché y por culpa de eso me quedé sin salir a hombros.  También me gustó que es una plaza con gente muy entendida.

¿Con ganas de volver y triunfar en La Glorieta?

La verdad es que es una plaza que no conocía mucho y que era prácticamente nueva para mí porque cuando mi padre toreaba, al ser septiembre, yo estaba en el colegio y muchas veces era entre semana y no le podía acompañar. No pude estar en La Glorieta hasta un año antes de torear yo, pero este año espero conseguir el triunfo y poder abrir la puerta grande.

Mismos compañeros y misma ganadería que el pasado 21 de septiembre. ¿Es una garantía para usted lidiar los toros de  Ángel Sánchez y Sánchez?

El año pasado como novillero lidié unos cuantos de esta ganadería, en Salamanca, en Bilbao, en Logroño y salieron novillos muy buenos, pero por circunstancias los pinché mucho. Este año le corté una oreja a uno en Bilbao, un toro extraordinario, y en Dax al día siguiente también toreé una corrida suya y salió muy buena. Dentro del Murube y más siendo su tierra me imagino que quiere llevar lo mejor y es una garantía absoluta para esa tarde.

Tener que medirse a primeras figuras del toreo a caballo no debe ser fácil.

Tiene la cara y la cruz, porque antes de salir tú te achantas un poquito porque ves que ellos triunfan y la soltura que tienen en la plaza, pero a la vez te hace sacar la raza de competidor, de decir que no voy a dejar ganar la partida y eso que te motiva para sacar lo mejor de ti.

¿Se siente a gusto compartiendo las tardes con su padre?

Me da mucha seguridad, porque es conocedor de los toros, de sus querencias, y también del ruedo, porque según esté puedes resbalar un día y él me dice pues intenta no pasar por ahí. Me da muchos consejos y me ayuda muchísimo.

¿Es muy exigente dentro y fuera de la plaza?

Sí, mi padre es muy exigente, pero en el fondo también lo agradezco porque gracias a eso voy evolucionando más rápido. Si fuera menos exigente sería todo más lento. Entrando ya en las ferias en las que estoy toreando no se puede ir despacio, si estuviera toreando en pueblos  podrías ir más despacio pero al decidir entrar y darme las oportunidades de las ferias tienes que aprovecharlo porque luego volver a entrar es muy difícil.

¿Comparte los caballos con su padre o tiene ya su propia cuadra?

Llevamos relativamente de casa los caballos partidos si toreamos juntos, pero siempre hay ciertos comodines y en función de cómo vaya la tarde los saca uno u otro.

¿Qué recuerdos tiene de la alternativa en Sevilla?

Fue una tarde única, en la que hubo muchas emociones. Era mi alternativa pero también el regreso de mi padre a La Maestranza después de mucho tiempo y me quedó la espinita de que la corrida no diera un poco más y no nos permitiera rematar la tarde a los dos, pero fue una tarde de sensaciones, de ver en los tendidos un montón de amigos que habían venido de México, de mi pueblo, Estella, fue verdaderamente una tarde para el recuerdo.