Sábado, 21 de septiembre de 2019

Afrontar el nuevo curso

 ¿Qué valores necesitan los niños para empezar un nuevo curso escolar? Muchas veces me pregunto por qué muchos pequeños,  y  padres, afrontan, el inicio del curso escolar, con aburrimiento, pereza, miedos, quejas…  como si se tratara de  la peor pesadilla.

Parece haberse generado una costumbre, o hábito equivocado: “volver a  las clases, representa algo malo”. Cuando en realidad, niños y padres, deben alegrarse. Solamente educación, estudio y formación, aportan la preparación necesaria para el futuro, incluso, pueden ayudar a descubrir facetas dormidas.

Hay niños que se inventan de todo, para no ir al colegio: dolor de vientre, garganta, cabeza, llanto, vómitos... La motivación hecha por los padres, es de suma importancia, especialmente en los días previos al comienzo de clases. Ustedes, han de ser el espejo donde se miren sus hijos.

Se ha preguntado alguna vez, ¿Cómo los hijos van a sentir  ilusión para empezar “sus tareas” si los padres, cada dos por tres, se quejan de su trabajo? El 'mal rollo' con que muchos progenitores afrontan su actividad laboral, contagia a los niños, se convierte en un verdadero problema, necesitando en demasiadas ocasiones, ayuda psicológica o médica.

Los niños son esponjas, absorben todo lo que dicen sus padres. Tenga mucho cuidado con los mensajes nocivos, nunca olviden que paciencia y amor, han de ir de la mano. Evite freses como: “Déjame tranquila, no me molestes” Al decirles esto, les hacen concebir una falsa idea: somos una molestia, estarían mejor sin nosotros, no están interesados en lo que nos ocurre. Las consecuencias a largo plazo pueden ser muy negativas. Sin proponerlo crean una brecha entre ellos y ustedes, minando la confianza que le tienen. Al llegar a la adolescencia, difícilmente les comunicarán sus asuntos, recordarán, que sólo quieren que te dejen en paz.

Para los hijos, los padres son sus héroes, aquellos, que pueden librarlos de cualquier problema. Si cortan la comunicación, afectará a su bienestar emocional, dejándolos confundidos, presionados y tristes.

Otra frase que jamás deben pronunciar: “¡Lárgate de aquí!” Aunque no lo digan con mala intención, sentirse rechazado  (a cualquier edad) es fatal. Piense  como se siente el niño,  si las personas que más ama le echan de su presencia, o gritan. Mediten en esto para que, la próxima vez que tu hijo les interrumpa, puedan responder con palabras menos traumáticas y más amorosas. Intenten explicarle el motivo por el que no pueden prestarle atención en ese momento, haga que entienda sus razones y no piense que lo están desplazando.

Los valores son buenas herramientas para que lleven una actitud positiva ante el cambio se produce. Sugiero 3.

 — Alegría

En gestos y palabras ha de imperar alegría e ilusión El apoyo es fundamental para que alcancen metas y derribar los obstáculos que puedan aparecer.

Responsabilidad

Sin responsabilidad no hay gozo, victorias ni éxitos. Para conseguir algo es necesario trabajar con responsabilidad, esfuerzo y compromiso. Han de ser responsables con su horario, cuidado de libros y solo si ven el ejemplo  en casa  serán capaces de imitarles. Apueste por alimentar su auto-responsabilidad.

Optimismo

Estudiar, es un privilegio del que no gozan todos los niños, enséñeles a valorar el aprendizaje. Comparte con ellos los deberes, son una puerta a la realización. Nunca olvide elogiar sus logros, por pequeños que le parezcan.

 Y para terminar, no deje que la educación de sus hijos sea responsabilidad solo de la escuela. Sus padres —ocurra lo que sea— van estar ahí para apoyarlo incondicionalmente.