Martes, 17 de septiembre de 2019

Tema tabú, que hay que afrontar

Flor de la esperanza

(“El suicidio ​ es el acto por el que una persona de forma deliberada se provoca la muerte”) DSM V

Si  una muerte suicida, siempre nos impresiona, cuando el suicidio es infantil, nos deja sin palabras. A lo largo de mi profesión, han sido, varias las veces que he tenido que afrontar el tema, en los “medios” radio y TV, prensa, siempre me… ponía un nudo en el estomago, pero el final debía hacerlo.

Siendo, un tema tabú, el suicidio infantil, es muy delicado hablar de él. Apenas está estudiado y va en aumento en los últimos años.

El menor de edad, que pone fin a su vida o intenta ponerlo, no lo hace por el deseo de morir, sino, escapar al sufrimiento, de una situación para la cual el niño no encuentra solución o salida. A veces solo se trata de llamar la atención, sentimientos de maltrato, abandono, no conseguir en ese momento la marca deseada. Prendas de vestir, móvil, juegos etc, etc Sus mentes son esponjas, que absorben, pero no filtran. El entorno familiar debe ser un lugar seguro, el muro de contención, crear una atmosfera saludable emocionalmente. El abandono, el abuso, las negligencias, la falta de proyectos de futuro, fomentan o pueden fomentar tendencias suicidas. Las RRSS, crean el terrible aislamiento y dependencia que sufre el crio, videos, juegos, internet, acoso, violencia, debido a una orientación sexual diferente a la hetero.

Estos factores dejan huellas emocionales muy dificiles de superar.

No quiero crear alarma, pero sí, concienciación y observación por parte de los progenitores. Dejar constancia que a edades tempranas, tanto adolescentes, como niños, carecen del verdadero concepto de muerte, puede surgir por empatía, ser víctima de hostigamiento, RRSS que le involucren en conflictos, tomar la muerte como una fantasía, depresión o trastorno psiquiátrico.

El final de la infancia, y el comienzo de la etapa adolescente, son periodos dificiles, se presentan, retos, desafíos, responsabilidades escolares, relaciones familiares y de amistades, cambios hormonales.

Pero esto, nunca es un factor único, si, así lo afirmamos, estamos muy equivocados. El divorcio de los padres, la nueva pareja, fallecimientos, cambios de domicilio, colegio, agresiones… pueden ser la gota que colma el vaso. Por lo cual debemos hablar de múltiples causas y circunstancias agravantes.

Prevención

Tratar el problema a fondo, sabiendo que los pensamientos suicidas son recidivos.

Hablar de pensamientos suicidas, es difícil, amigos y familia, pueden que no comprendan por qué te sientes así. Si sucede, asegurarse que el niño o adolescente está en manos de un buen profesional, se preocupa por saber que necesita.

¿Cómo lo podemos detectar?

—Cree una red de apoyo.

—Prestar siempre atención al comportamiento y actividades.

—Trastorno de sueño, mucho o poco.

—Pérdida de apetito y como consecuencia de  peso.

—Aislamiento.

—Lo que antes era de su preferencia, ha dejado de tener interés.

—Absentismo escolar.

—Agresividad física o psicológica.

—Falta de preocupación por la higiene y la imagen.

—Interés por temas esotéricos.

—Correr riesgos innecesarios.

—Problemas escolares.

—Dificultad de concentración.

—Pensamientos negativos. Respeto. a las propias cualidades y a los logros obtenidos.

 

¿Que pasos debemos seguir?

—Deben involucrarse, educación y familia. Apoye, no desprecie, no desacredite, no descuide, sabe o debe saber que problema afecta en ese momento a su hijo o alumno. Hagan un esfuerzo por eliminar gradualmente los comportamientos destructivos.

—En la parte escolar. Estar el profesorado entrenado, para saber detectar que signos han cambiado en su alumno. Recuerde que cualquier cambio, revela una situación seria.

 

—Puede tener o no diagnosticado problemas psicológicos (depresión, ansiedad, personalidad anti-social…) comportamientos agresivos, coqueteo o dependencia de RRSS, con compromisos no recomendables.

—Recordemos que el suicidio consumado, es más frecuente en niños que en niñas, al menos una vez a lo largo de la vida, se presentan intentos. Es la 4ª causa de mortalidad entre los 10 y 14 años.

Para terminar, decir que la vida, siempre, merece la pena vivirla, un tratamiento adecuado, te ayudará a recuperar y mejorar el momento que sufres. Tómalo con calma, y deja atrás los impulsos, la muerte no tiene retorno.