Martes, 17 de septiembre de 2019

¿Vacía o vaciada?

Aunque ya había sido utilizada antes, hace pocos años hizo fortuna la idea y la expresión la España vacía. (Libro de Sergio del Molino, Turner, 2016). Habían precedido estudios y denuncias referidos a Extremadura, a León, a Soria… y se hizo famoso el “Teruel también existe”.

La expresión España vacía recogía con acierto todos los problemas, quejas y denuncias que precedieron. Era la constatación del desigual reparto de la riqueza y de la población entre las regiones de España.

El vaciamiento ha sobrevenido en poco tiempo, medio siglo escaso, por eso el cambio ha sido duro y desbocado. En otros países no fue tan de golpe y tuvieron más años para asimilarlo, nosotros aún estamos en el proceso de digerir ese cambio brutal; el Gran Trauma lo llama Sergio del Molino que se pateó la España vacía para escribir su ensayo y hay aún millones de personas en España que lo vivieron o que conocieron de cerca a los que lo sufrieron entre el campo y la ciudad, entre la emigración forzada y el desmantelamiento irremediable.

Pertenece a la memoria viva y el problema sigue también vivo. Me pongo tres ejemplos tontos de diario y conocidos de cerca por no entrar en un escrito como éste en más profundidades.

Lo de vacía se nota en el pueblo cuando en pleno verano se va la luz eléctrica y te pone en peligro lo que tienes en el frigo. Por supuesto, Iberdrola ni avisa cuando pasa ni cuándo va a dejar de pasar. Los de La Vacía que se arreglen como puedan. Sería cosa de poco dinero hacerlo de otra manera, pero…

Lo de vacía se nota cuando llegas al pueblo y te quedas sin cobertura, aunque a veces la encuentras en el pequeño monte de al lado o en la terraza del vecino que tiene la casa más alta. Los de La Vacía que se arreglen como puedan. Sería cosa de poco dinero hacerlo de otra manera, pero…

Lo de vacía se nota cuando en el pueblo hay hasta un museo, y muy interesante y casi único, pero está cerrado. Eso sí, si alguien quiere visitarlo hay que avisar al encargado que es de otro pueblo (sic). Los de La Vacía que se arreglen como puedan. Sería barato hacerlo de otra manera, pero…

Y así hasta cien, desde cosas tan pequeñas como éstas que he experimentado personalmente en estos días pasados hasta cuestiones graves de inversión y de intervenciones a corto y medio plazo, que están en manos del Gobierno, de la Junta y de la Diputación. Tantas manos y la casa vacía y sin barrer.

Hace unos meses con motivo de una gran manifestación para denunciar esa España vacía se propuso un cambio, que ya venía de atrás, añadiendo matices a la denuncia: La España vaciada; no vacía porque sí o por la fuerza de los hechos, sino por la intervención o desidia de los que debieron impedirlo a tiempo. En realidad hay una parte de España así de vacía, porque ha sido vaciada y yo le añadiría matices como no reconocida, invisibilizada (creo que esto no está en el DRAE pero vale), no escuchada, silenciada. A no ser cuando interesa sacar cuatro votos más como el del señor Cayo.

Y ahí seguimos, en ese tercio de España vacío o vaciado.