Viernes, 20 de septiembre de 2019

Cuenta atrás con todo por hacer

Han pasado las semanas y, poco a poco, se acerca el final del mes de agosto que, como no puede ser de otra manera, dará con su fin carta de nacencia al de septiembre.

Este hecho nos embarcará de nuevo, como país, en la problemática de la investidura del presidente del Gobierno. Un problema que quedó sin resolver antes del descanso estival de nuestros políticos, y que ahora, con la cercanía del fin de los plazos, vuelve a salir a la luz.

Sobre esta cuestión, de nada parecen haber servido las semanas acontecidas desde la fallida sesión de investidura de Pedro Sánchez, y poco o nada parecen haber avanzado en sus negociaciones tanto el PSOE como sus socios preferenciales, de cara a poder acometer con éxito una nueva sesión de investidura presidencial en el Congreso de los Diputados.

Por ello, ante el nulo movimiento respecto a las posiciones iniciales tanto de PSOE como de Unidas Podemos, no es para nada descartable el escenario de unas nuevas elecciones generales. Esta posibilidad, que con el paso del tiempo se antoja con más probabilidades, supondría la celebración de nuevos comicios antes de finalizar el año, en caso de no haber una investidura culminada con éxito en septiembre.

Y es que, si por un lado el PSOE mantiene su posición de querer gobernar en solitario, por otro lado desde Unidas Podemos siguen insistiendo en no apoyar un gobierno si no es de coalición integrándolos en el mismo. Posiciones ambas excluyentes entre sí y que, salvo cambio de posición de última hora, nos podría dirigir a un nuevo paso por las urnas.

De esta manera, cuando agosto va tocando a su fin, parece que solo el hecho de que la izquierda vea 'las orejas al lobo' (en el sentido de que conciba un escenario electoral en que pueda ganar la derecha) podría librarnos de una repetición electoral, salvo que desde el centro-derecha se decidiese una abstención puntual en la investidura para evitar nuevas elecciones, opción que descartan tanto PP como C’s.

Por último, en caso de repetición electoral, cabe plantearse si los resultados dejarán abierta la posibilidad de formar gobierno o si, por otra parte, acabarán contribuyendo a eternizar la situación de falta de gobierno que arrastra el país desde las últimas elecciones generales.

El tiempo corre, y la cuenta atrás está en marcha de cara a saber si habrá investidura o nuevo paso por las urnas. Se resuelva de un modo u otro, esperemos que el punto al que lleguemos acabe beneficiando al país de una manera u otra.